La atropellada llegada de Emilio Lozoya a México
La llegada a México de Emilio Lozoya Austin, pieza clave para conocer la corrupción de la clase política de México a través de sobornos que realizó la empresa Odebrecht, se enredó debido a que la Fiscalía General de la República (FGR) dejó cabos sueltos en torno al paradero del inculpado y hasta dudas sobre la persona que trasladaron del aeropuerto al Reclusorio Norte.
Lo único certero, por el momento, es que Lozoya Austin, excoordinador Internacional de la campaña del expresidente Enrique Peña Nieto y exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) llegó a México a las 00:46 de este viernes y que hasta el momento no ha pisado la cárcel.
A casi 24 horas de que Lozoya de su arribo a México, una versión confirmada por La Silla Rota indica que permanece en un hospital militar. Una segunda es que fue internado en un nosocomio privado ubicado al sur de la Ciudad de México.
El espectáculo mediático del caso Lozoya inició a las 07:01 cuando la Fiscalía General de la República (FGR), informó que Emilio fue ingresado a un hospital por un problema de "anemia desarrollada, problemas sensibles en el esófago, así como una debilidad general en toda su salud".
Minutos después, durante la conferencia que daba en el estado de Colima el presidente Andrés Manuel López Obrador, la prensa cuestionó al mandatario sobre el tema. La respuesta de López Obrador dejó al descubierto la desinformación sobre el tema, al asegurar que Lozoya se encontraba en prisión.
Al no tener conocimiento sobre el paradero de Lozoya, López Obrador pidió ayuda al secretario de Seguridad Pública y Participación Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño. Titubeando y buscando respuestas en su celular, Durazo dio dos versiones. La primera es que Lozoya fue ingresado en el Reclusorio Norte. La segunda, dijo que no podía opinar sobre el tema, ya que era responsabilidad de la FGR.
"No tenemos conocimiento en este momento. Supongo... Esta es una decisión que corresponde a la Fiscalía General de la República, consecuentemente cualquier comentario de mi parte no sería sino uno una mera especulación a la que no me voy a atrever en este momento, pero está ya circulando la información a través de la Fiscalía General de la República", dijo Durazo.
La evidente desinformación exhibida en la mañanera, dejo al descubierto la difusión en medios nacionales e internacionales de un hecho que nunca sucedió: el ingreso de Lozoya al Reclusorio Norte.
De acuerdo con fuentes de la Fiscalía General de la República, el avión Bombardier Challenger 605, matrícula XB-NWD en el que se trasladaba a Lozoya, aterrizó en México a las 00:46 de este viernes. Se documentó su ingresó al país y se le aplicaron exámenes médico-legistas, los cuales determinaron que Lozoya necesitaba ser internado en un hospital. Mientras se determinaba a dónde sería llevado, un convoy integrado por siete camionetas, un vehículo compacto y dos motocicletas de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) salió de la puerta 1 del Hangar de la FGR a las 03:58.
La salida de los vehículos fue interpretada por más de 60 reporteros y camarógrafos como el inició del traslado de Lozoya Austín al Reclusorio Norte. Los medios comenzaron a seguir el convoy y con el ello a reportar y a transmitir un hecho que nunca sucedió.
El trayecto fue transmitido en vivo por televisoras locales y nacionales. Los periodistas que reportaban el hecho, aseguraban que Lozoya iba en una camioneta. El error fue no confirmar la información.
A las 04:25 el convoy y el espectáculo llegó al Reclusorio Norte ubicado en la Alcaldía de Gustavo A. Madero. En el lugar, más de 100 representantes de los medios de comunicación impidieron el paso de las camionetas antes de que ingresaran a la prisión.
En diferentes vídeos subidos a redes sociales y en los que registró como verdad el ingreso a prisión de Lozoya, se escucha decir a algunos comunicadores: "ahí va (Lozoya)", "va en la camioneta blanca, no en la negra", "es él", "trae un cubrebocas".
La confusión fue aprovechada para enfocar los lentes de las cámaras de fotografía y video a una persona de piel morena, cabello cano, pómulos protuberantes, quien llevaba puesto un chaleco antibalas y un cubrebocas, ambos de color negro.
Las fotos y videos comenzaron a ser difundidas en medios nacionales e internacionales de inmediato. Sin embargo, mientras se informaba sobre un hecho que nunca sucedió, Lozoya era trasladado a un hospital.
Las fuentes consultadas por La Silla Rota informaron que Emilio fue llevado a un hospital en la Ciudad de México de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Una versión que circula en redes sociales, indica que el exdirector de Pemex fue ingresado al Hospital Ángeles ubicado al sur de la capital del país.
Hasta el momento se desconoce cuándo se llevarán a cabo las dos audiencias por las causas penales por los que fue detenido con fines de extradición en Malaga, España en febrero pasado.
De acuerdo con especialistas jurídicos y judiciales, los jueces ya fueron notificados de la situación de Lozoya, por lo que se abrió un plazo para postergar la audiencia hasta que mejore su salud. En caso de no evolucionar se puede llevar a cabo una audiencia vía remota en la que se le haga la imputación de los delitos de asociación ilícita, cohecho y operaciones con recurso de procedencia ilícita relacionados con las empresas Odebrecht y AgroNitrogenados.
Con información de La Silla Rota



