• Xalapa

Agua con materia fecal llega a zona del Palacio de Gobierno en Xalapa

  • Alba Alemán
Estudio revela presencia de E. coli en siete manantiales que abastecen a Xalapa y alerta por riesgos sanitarios.

Xalapa, Ver.– Un estudio reciente sobre la calidad del agua en manantiales que abastecen a habitantes de la región de Xalapa y municipios conurbados detectó contaminación fecal en la mayoría de los sitios analizados.

El trabajo, titulado “Evaluación de la contaminación fecal en manantiales de la región capital del estado de Veracruz” y difundido en la revista digital Impluvium de la Red del Agua de la UNAM, fue elaborado por especialistas vinculados a Global Water Watch México y al grupo comunitario Amigos del Río Pixquiac. Los autores subrayan la necesidad de establecer vigilancia constante para prevenir riesgos a la salud pública.

Durante el monitoreo se evaluaron diez manantiales ubicados tanto en zonas urbanas como en áreas boscosas de municipios como Xalapa, Coatepec, Tlalnelhuayocan, Xico y Banderilla. Los resultados revelaron presencia de la bacteria Escherichia coli en siete de ellos, lo que indica contaminación fecal reciente y posible exposición a patógenos.

En el entorno urbano, los manantiales Casa del Lago, Tecuanapan y Xallitic, situados en la zona centro de Xalapa, así como Del Moral y De la Galaxia, localizados en colonias densamente pobladas, mostraron distintos niveles de contaminación. En particular, Casa del Lago y Tecuanapan registraron concentraciones que, bajo estándares internacionales de monitoreo comunitario, representan un riesgo para contacto directo y consumo humano.

De acuerdo con el documento citado, el agua del manantial Tecuanapan es extraída y conducida directamente al Palacio de Gobierno estatal. Es decir, existe una derivación inmediata desde el afloramiento hacia ese inmueble, antes de que el resto del flujo continúe como caudal excedente.

Cabe señalar que el mismo texto indica que el Tecuanapan registró una concentración de 1,067 UFC/100 ml de E. coli, nivel que, según los estándares referidos de Global Water Watch, supera los umbrales de potabilización y representa riesgo para consumo y contacto humano si no recibe tratamiento adecuado.

Además del suministro al Palacio de Gobierno estatal desde el manantial Tecuanapan, el estudio señala que el agua de otros afloramientos también es dirigida a distintos puntos de la ciudad. El manantial Casa del Lago abastece a un centro cultural homónimo; Del Moral conduce extracción hacia una gravera; Xallitic surte al Mercado Jáuregui; De la Galaxia es utilizado por un lavado de autos; y El Pocito se deriva hacia un ingenio.

Por su parte, Ojo de Agua, Guitarrero y Los Veneros abastecen a las comunidades de Zoncuantla, Cuauhtémoc y parte de Rancho Viejo, respectivamente.

CRECIMIENTO URBANO

En contraste, tres nacimientos ubicados en áreas de bosque —Ojo de Agua, Guitarrero y El Pocito— no presentaron rastros de E. coli al momento del muestreo. Sin embargo, el estudio advierte que incluso estos puntos enfrentan amenazas, como el uso de plaguicidas en cultivos cercanos, especialmente en zonas donde se siembra papa, lo que podría comprometer su calidad en el futuro.

Los investigadores explican que la contaminación detectada responde en gran medida a procesos de contaminación difusa, asociados al crecimiento urbano desordenado. Entre los factores señalados se encuentran fallas en redes de drenaje, escurrimientos pluviales contaminados, alteraciones en cauces naturales, acumulación de residuos sólidos y el aumento de superficies impermeables que impiden la filtración adecuada del agua.

El análisis también destaca que, salvo un caso, todos los manantiales evaluados son aprovechados por pobladores, comercios o pequeñas industrias. Aunque en sitios como Del Moral, De la Galaxia, Los Veneros y El Naranjal las concentraciones fueron menores, el agua solo se considera relativamente segura para contacto, no para ingestión sin tratamiento previo.

Ante este panorama, los autores llaman a reforzar la revisión de la infraestructura sanitaria, mantener limpios los entornos de recarga y establecer programas permanentes de monitoreo del agua con resultados accesibles al público. Subrayan que los manantiales no solo son vitales para comunidades que carecen de red municipal, sino también para los ecosistemas locales, por lo que su conservación debe asumirse como una prioridad ambiental y de salud pública.

JRG