8 de marzo. Del grito de justicia a la construcción de una sociedad más igualitaria
- Jeremías Zúñiga Mezano
Cada 8 de marzo el mundo se detiene para mirar una de las luchas sociales más profundas de la historia moderna. No es una fecha simbólica ni un acto protocolario. Es un recordatorio de que los derechos que hoy tienen millones de mujeres fueron conquistados a lo largo de más de un siglo de movilización, organización y transformación social.
El origen del Día Internacional de la Mujer se remonta a principios del siglo XX, cuando trabajadoras industriales en Estados Unidos y Europa comenzaron a movilizarse para exigir jornadas laborales más justas, igualdad salarial y derechos políticos. En 1910, durante la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, la activista alemana Clara Zetkin propuso establecer un día internacional para visibilizar la lucha de las mujeres. Décadas después, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas reconoció oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
Desde entonces, el avance ha sido profundo. Las mujeres conquistaron el derecho al voto, el acceso a la educación superior y una presencia cada vez más visible en la vida económica, política y social. Sin embargo, el camino hacia la igualdad plena todavía enfrenta retos importantes.
En el ámbito económico, las mujeres continúan enfrentando brechas de liderazgo. De acuerdo con el Grant Thornton International Business Report, las mujeres ocupan alrededor del 32 por ciento de los puestos directivos senior a nivel mundial. En México la participación es mayor y coloca al país en una posición destacada.
Según el estudio internacional Women in Business 2025 de Grant Thornton, el 38.9 por ciento de los puestos de alta dirección empresarial en México están ocupados por mujeres, lo que ubica al país en el sexto lugar mundial en participación femenina en cargos directivos. Esto significa que México se encuentra por encima de muchas economías desarrolladas en representación femenina dentro de la alta dirección corporativa.
El ranking internacional aproximado coloca en los primeros lugares a Filipinas, Sudáfrica, Tailandia, Indonesia y Brasil, seguidos por México, lo que refleja un avance relevante en el liderazgo femenino dentro del sector empresarial.
En el ámbito político México también ha vivido una transformación notable impulsada por las reformas de paridad. Hoy el país cuenta con la primera mujer presidenta de la República, un hecho histórico que refleja décadas de lucha por la participación política femenina.
En el Congreso de la Unión, la presencia de mujeres es una de las más altas del mundo. En la Cámara de Diputados cerca del 50 por ciento de las curules son ocupadas por mujeres, mientras que en el Senado de la República las mujeres representan aproximadamente el 49 por ciento de los escaños.
A nivel estatal también se observa un cambio significativo. Actualmente, trece entidades federativas son gobernadas por mujeres, lo que representa una transformación histórica en la estructura del poder político en México. En los congresos locales la presencia femenina también se mantiene cercana a la paridad.
En el ámbito municipal el avance continúa, aunque todavía existen brechas importantes. De los 2,471 municipios del país, alrededor de 570 son gobernados por mujeres, lo que representa cerca del 23 por ciento de las presidencias municipales.
En el Poder Judicial también se registran avances. La Suprema Corte de Justicia de la Nación cuenta con cuatro ministras entre sus once integrantes, además de un número creciente de magistradas y juezas en distintos tribunales del país.
Sin embargo, estos avances conviven con desafíos sociales profundos. La violencia contra las mujeres sigue siendo una realidad preocupante. En México alrededor de diez mujeres son asesinadas cada día. Al mismo tiempo, la violencia generalizada también afecta mayoritariamente a los hombres. Más del 85 por ciento de las víctimas de homicidio son hombres, lo que significa que entre 80 y 90 hombres son asesinados diariamente en el país.
En materia de desapariciones, registros oficiales muestran que aproximadamente tres de cada cuatro personas desaparecidas en México son hombres, aunque miles de mujeres también enfrentan esta tragedia.
En este contexto surgieron las marchas del 8M, que se han convertido en una de las expresiones sociales más visibles del mundo contemporáneo. Millones de mujeres salen a las calles para exigir igualdad, justicia y seguridad.
El reto actual consiste en transformar esa indignación en propuestas que fortalezcan las instituciones, reduzcan la violencia y amplíen las oportunidades.
El verdadero objetivo del 8 de marzo es construir una sociedad donde niñas y mujeres puedan vivir con libertad, seguridad y oportunidades.
Porque cuando una mujer avanza, también avanza la sociedad.
#ParaSerMejores sabiduría, inteligencia
Dr. Jeremías Zuñiga Mezano
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Licenciado en Derecho con múltiples postgrados. Destacada trayectoria como Presidente de Comunidades Seguras en Veracruz, Director Académico en la Universidad de las Naciones, y Catedrático Universitario en los niveles de Licenciatura, Maestría y Doctorado. Reconocido analista económico, político y social en medios de comunicación, articulista y conferenciante sobre temas de seguridad



