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Madre de líder de Coparmex Xalapa sufrió derrame tras extorsión

  • Francisco de Luna
Arturo Blanco relató que una extorsión provocó una crisis de presión a su madre, de 80 años; después sufrió un derrame y murió.

Xalapa, Ver. - Una llamada de extorsión tuvo consecuencias fatales para la familia del presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Xalapa, Arturo Blanco Hernández, quien relató que su madre, de 80 años, sufrió una fuerte impresión durante uno de estos intentos de engaño, lo que le provocó una severa crisis de presión arterial y posteriormente un derrame cerebral que terminó con su vida días después.

El dirigente empresarial explicó que su familia recibió una llamada de este tipo y que la experiencia le permitió conocer de manera directa las consecuencias que puede generar este delito, especialmente entre las personas adultas mayores.

“Es un delito que no me lo cuentan, sino que lo hemos vivido en carne propia”, señaló.

Blanco Hernández advirtió que la extorsión mantiene bajo presión al sector empresarial y consideró que actualmente constituye uno de los principales problemas para quienes mantienen negocios y generan empleos.

Estimó que cerca del 35 por ciento de las llamadas de extorsión llegan a concretar algún tipo de pago.

CRIMEN USA NUEVAS TECNOLOGÍAS

Señaló que los delincuentes han incorporado nuevas herramientas tecnológicas para hacer más creíbles sus amenazas, entre ellas sistemas de inteligencia artificial capaces de imitar voces de familiares o personas conocidas.

Esta situación, dijo, incrementa el riesgo de que las víctimas actúen bajo presión y entreguen dinero.

Los adultos mayores, agregó, representan uno de los grupos con mayor vulnerabilidad frente a este tipo de llamadas, debido a que los delincuentes recurren al miedo y la confusión para conseguir que las personas reaccionen de manera inmediata.

El presidente de Coparmex Xalapa insistió en que las autoridades deben reforzar las estrategias para prevenir y combatir las extorsiones, así como mejorar los mecanismos que permitan detectar y bloquear números telefónicos utilizados por grupos delictivos.

También consideró necesario fortalecer las investigaciones, debido a que parte de estas llamadas presuntamente se originan desde centros penitenciarios.

Muchas víctimas, explicó, prefieren no acudir ante las autoridades por miedo o porque los hechos ocurren de forma discreta y mediante llamadas que pueden realizarse desde distintos puntos.

JRG