• Veracruz

Contaminación mantiene bajo presión al Río Blanco

  • Miguel Ángel Contreras Mauss
Durante las jornadas de limpieza, brigadas han encontrado una amplia variedad de desechos contaminantes.

Córdoba , Ver.-La contaminación que durante años ha afectado al Río Blanco continúa siendo uno de los principales retos ambientales de la región centro de Veracruz, donde autoridades federales reconocieron que el rescate del afluente requiere acciones permanentes para atender descargas, acumulación de residuos y afectaciones en distintos puntos de la cuenca.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que mantiene trabajos dentro del programa “Adopta un Río”, una estrategia iniciada en octubre de 2024 que busca recuperar las condiciones ambientales del afluente mediante labores de limpieza, reforestación y proyectos de saneamiento.

El director técnico del Organismo de Cuenca Golfo Centro de Conagua, Víctor Hugo García Pacheco, señaló que uno de los problemas detectados es la llegada constante de residuos sólidos a través de arroyos y cauces que desembocan en el Río Blanco.

Durante las jornadas de limpieza, brigadas han encontrado una amplia variedad de desechos, entre ellos llantas, muebles, sillones y basura doméstica, materiales que terminan convirtiendo algunos puntos del sistema hidrológico en tiraderos clandestinos.

De acuerdo con cifras proporcionadas por la dependencia federal, en cada intervención se han retirado entre cinco y 30 toneladas de residuos, mientras que anualmente se realizan alrededor de diez jornadas de saneamiento con apoyo de universidades, empresas, organizaciones civiles y autoridades de los tres niveles de gobierno.

El funcionario explicó que además de retirar basura, el programa contempla identificar las principales fuentes contaminantes para involucrar a municipios, industrias y empresarios en acciones que permitan disminuir el impacto ambiental.

Uno de los proyectos considerados prioritarios es la operación de la planta de tratamiento de aguas residuales del Firioob, infraestructura que busca reducir la cantidad de contaminantes que llegan al sistema del Río Blanco.

La estrategia también contempla atender descargas sanitarias que afectan cuerpos de agua relacionados con la cuenca, como los ríos Orizaba y Escamela, así como Totolitos y Arroyo Caliente, considerados entre los puntos con mayor presión ambiental.

La parte alta de la cuenca también forma parte del plan de recuperación, mediante trabajos de reforestación enfocados en reducir la erosión y favorecer la captación de agua.

El Río Blanco atraviesa una zona con alta actividad urbana, industrial y agrícola, por lo que autoridades federales reconocieron que su recuperación no depende únicamente de acciones de limpieza, sino de reducir las fuentes que generan contaminación y mantener vigilancia constante sobre el manejo de residuos y descargas.

 

 

NM