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"Fueron ministeriales”: Jesús, desaparecido en Alvarado

  • Redacción
La familia de Jesús Muñoz Mata denuncia omisiones de la Fiscalía y posibles filtraciones tras su secuestro en Alvarado.

Veracruz, Ver.- “Mamá no te preocupes, me detuvieron unos ministeriales, son personas malas, tienes que hacer lo que te pidan”.

Ese fue el último mensaje que Jesús Muñoz Mata logró enviar a su familia antes de desaparecer, tras haber sido secuestrado en el municipio de Alvarado, en el estado de Veracruz.

La última vez que el ciudadano mexiquense Jesús Muñoz Ramírez tuvo contacto con su hijo fue el 22 de octubre de 2024, dos días después de que el joven y dos amigos fueran privados de la libertad. Jesús alcanzó a decir que había sido detenido por supuestos elementos ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Ese día, el padre y la madre del joven, Marina Mata, se encontraban en las instalaciones de la FGE en Xalapa, donde interponían la denuncia por desaparición, cuando recibieron la llamada.

Marina tomó el teléfono y escuchó a su hijo alterado y temeroso. Les advirtió que las personas que lo tenían retenido sabían perfectamente dónde estaban sus padres y qué ropa vestían, lo que incrementó las sospechas de una posible filtración de información.

“Nos describió exactamente cómo íbamos vestidos. Fue cuestión de minutos. Es increíble la fuga de información”, relató el padre, quien no descartó colusión entre autoridades y los secuestradores.

Jesús Muñoz Ramírez afirmó que solicitó protección y apoyo a la Fiscalía estatal, sin obtener respuesta. Ante las inconsistencias detectadas y el temor fundado, pidió que el caso fuera atraído por la Fiscalía General de la República (FGR), lo cual ocurrió posteriormente.

La desaparición

Jesús Muñoz Mata se encontraba de vacaciones en Veracruz cuando fue secuestrado el 20 de octubre de 2024 en un punto de la carretera federal 180, ya en el municipio de Alvarado. Viajaba con tres amigos; uno de ellos logró comunicarse con la familia para informar del plagio.

A casi un año y medio de la desaparición, su padre mantiene la esperanza de encontrarlo con vida.

“No busco venganza ni castigos. Lo único que quiero es encontrar a mi hijo. Eso es lo único que voy a hacer: buscarlo hasta el final”, expresó.

La familia confirmó que el rescate fue pagado, pero Jesús nunca fue liberado. El intercambio se realizó en la central camionera del puerto de Veracruz, donde —según denunciaron— las cámaras no funcionaban y no hubo acompañamiento institucional.

Actualmente, la familia continúa la búsqueda desde la Ciudad de México, sin apoyo de la Fiscalía estatal ni de la Comisión de Búsqueda.

JRG