Mario Molina: conoce la investigación que le valió el Nobel de Química

Redacción

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó este miércoles del fallecimiento de José Mario Molina Pasquel y Henríquez, ganador del Premio Nobel de Química 1995 junto con el investigador estadunidense Frank Sherwood Rowland y el químico holandés Paul Crutzen.

El científico mexicano conocido como Mario Molina, seguirá vigente gracias a su investigación sobre la capa de ozono que llevaron a la creación del Protocolo de Montreal de las Naciones Unidas: uno de los primeros tratados internacionales para detener el adelgazamiento de dicha capa y los efectos que esto tendría sobre la atmósfera de la Tierra y la vida como la conocemos.

Cuando elegí por vez primera el proyecto de investigación sobre el devenir de los clorofluorocarbonos en la atmósfera, fue simplemente por curiosidad científica. No consideré en ese momento las consecuencias ambientales de lo que Sherry y yo comenzábamos a estudiar. Me emociona y me mueve a humildad el que pude hacer algo que no sólo contribuyó a nuestra compresión de la química atmosférica, sino que también tuvo profundas repercusiones en el medio ambiente global, señaló el científico.

En 1985, con el descubrimiento del agujero en la capa de ozono sobre la Antártida, el estudio de Molina, Rowland y Paul Crutzen volvió a cobrar relevancia, pues incidió en las firmas del Convenio de Viena y del Protocolo de Montreal.

Paul Crutzen, Mario Molina y Sherwood Rowland han sido pioneros con sus contribuciones para explicar cómo se forma y se descompone el ozono a través de diversos procesos en la atmósfera. Más importante aún, han demostrado de esta manera la sensibilidad de la capa de ozono a la influencia de las emisiones antropogénicas de ciertos compuestos. (...) Los investigadores han contribuido a nuestra salvación de un problema ambiental global que podría tener consecuencias catastróficas, fue lo que destacó la Fundación Nobel en el comunicado que emitió en 1995 para informar que el mexicano y sus dos colegas habían sido elegidos para recibir el galardón de Química.

UN CIENTÍFICO DE PRESTIGIO

Su reconocimiento y prestigio lo llevó a la Casa Blanca en 2011, donde formó parte del Consejo Asesor de Ciencia y Tecnología del presidente Barack Obama (2009-2017) junto a otros 21 científicos.

De hecho, el mismo Obama fue quien condecoró a Molina con la Medalla Presidencial de la Libertad, considerada la distinción civil más alta en Estados Unidos, siendo el primer mexicano en recibirla.

Un gesto que repitió el mandatario francés François Hollande (2012-2017), quien en una visita a México en 2014 condecoró a Molina con la Orden Nacional de la Legión de Honor.

Enseñar fue una de las grandes pasiones del mexicano, quien ejerció como profesor e investigador en la Universidad Nacional Autónoma de México (1967-1968), en la Universidad de California Irvine (1975-1979), en el Instituto Tecnológico de California (1982-1989) y en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (1989-2004).

Mario Molina recibió más de 30 doctorados 'honoris causa', además de ser un miembro destacado de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano, del Colegio Nacional de México, la Academia Mexicana de Ciencias y la Academia Mexicana de Ingeniería, entre otras.

Con información de La Silla Rota