"Tres hombres me quisieron secuestrar y violar y los dejaron libres"

Redacción

TUXTLA GUTIÉRREZ.- Citlalli estuvo a punto de ser "levantada" por tres sujetos quienes, entre jaloneos, le advertían que "le traían ganas" y que la violarían. En el jaloneo, a la estudiante de Medicina la lastimaron en varias partes de su cuerpo, entre éstas su vagina y senos y, pese a que la rescataron sus vecinos, no se le hizo justicia.

La pesadilla, la cual se registró el pasado 11 de agosto a la medianoche en el barrio Reformamunicipio de Villaflores, no terminó ahí: una vez que el asunto llegó a la Fiscalía de la región Frailesca de Chiapas, uno de los papás de los violadores en potencia le ofreció 40 mil pesos para que se desistiera de la demanda. Como la joven lo rechazó, se acercó otro de los padres para intentar convencerla.

Según la agraviada, quien hoy teme por su vida porque en su caso "hay un tufo de corrupción", esas personas le dijeron que si no aceptaba, le darían más dinero a la autoridad, entre éstas el fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, pues eran personas influyentes. 

"Les dije que no aceptaría porque no me vendía por dinero, y lo único que quería es que esos sujetos fueron castigados", apuntó quien, incluso, enseñó una serie de mensajes que le han enviado vía redes sociales en donde tratan de desprestigiarla e inclusive la amenazan de muerte, "de que me encontrarán en donde quiera que esté".

Al siguiente día (12 de agosto), por la tarde, acudió ante el llamado de Wilson Zavaleta Serrano, fiscal del Ministerio Público, quien le advirtió que la carpeta de investigación 0307-108-2901-2020 no procedería, y lo mejor que podía hacer era arreglarse con quienes la intentaron secuestrar, para que se comprometieran a no agredirla de nuevo, y que para ello solo tenía que firmar el desistimiento.

Pese a tener las pruebas en la mano y el apoyo de sus vecinos, el 13 de agosto, Octavio Murias Gutiérrez, Sergio Castillejos Villanueva y César Eduardo García Ramírez obtuvieron su libertad, por lo que quedaron exonerados de los delitos de abuso sexual, intento de secuestro y lo que resultara. 

Citlalli está sentada en una banca del Parque Jardín de la Marimba de Tuxtla Gutiérrez, acompañada por su mamá y hermano, hasta donde acudió personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), mismo que se comprometió a apoyarla en todos los aspectos, como el psicológico, debido a que desde el día del intento de plagio, ella no puede dormir bien y se le va el apetito. De hecho, durante la entrevista, se percibió su nerviosismo.

"Solo saqué a tirar la basura a uno de los contenedores que están como a 5 metros de la casa donde me quedó en Villaflores, a donde llego porque me dedico a las ventas, y entrego cosas allá, cuando esos tipos me intentaron subir a su coche negro (marca Pointer)", rememoró, quien también afirmó que alcanzó a golpear a uno de sus agresores en uno de sus ojos, otra prueba clave para reconocerlos mejor antes de su declaración ante la autoridad. 

Por su parte, Edith, su madre, afirmó que ella habla por todas esas niñas y jóvenes que están muertas y que no se les hizo justicia, mientras sus agresores están sueltos, "le suplico al gobernador Rutilio Escandón que haga algo, confiamos en él, quiero justicia para mi hija quien recibe llamadas en las que la amenazan".

Casi a punto del llanto, externó que desde hace días no come ni puede dormir bien, pues están temerosos de que en cualquier momento no solo ataquen a Citlalli, sino a toda su familia. 

Lo que más lamenta es que la autoridad no les otorgó medidas de protección, ni asesorías jurídica ni psicológica a su hija, "nos da coraje, porque además alguien dio el teléfono de mi hija, y lo tenían otras gentes, según del MP".

Con información de La Silla Rota