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¿Prohibir o regular celulares? Padres y maestros opinan en Veracruz

  • Iraís García
Padres y docentes coinciden en que el celular distrae, pero plantean regular su uso en primaria y secundaria en vez de prohibirlo.

Veracruz, Ver.- El uso de teléfonos celulares por menores de edad en las escuelas debe ser regulado y no prohibido en su totalidad, consideran algunos docentes y padres de familia, particularmente cuando se trata de adolescentes.

El pasado miércoles 19 de agosto, la gobernadora Rocío Nahle anunció que su administración prepara una normativa para impedir que alumnos de primaria y secundaria ingresen a los planteles con celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos.

“No les dan un buen uso, ni los maestros ni los estudiantes. En ambos casos deben ser prohibidos porque, si los maestros no lo usan como herramienta pedagógica y en algunos casos es distractor de su trabajo, debería estar prohibido”, expresó un profesor de secundaria que pidió permanecer en el anonimato.

Dijo que los estudiantes sí deben estar familiarizados con el uso de la tecnología, pero consideró que el celular se convierte más en un distractor.

“Yo planteé esto como un experimento de cómo podría funcionar una escuela sin dispositivos celulares”, explicó.

CELULAR COMO HERRAMIENTA

Una profesora de primaria, quien también pidió permanecer en el anonimato, explicó que generalmente los docentes sólo usan el celular cuando los directivos les envían actividades escolares específicas, como documentación, durante el transcurso de la mañana.

“En quinto y sexto los maestros usamos el celular para reproducir videos sobre temas, pero realmente sólo eso (...) con lo que sí trabajo mucho yo es con la computadora, el internet y proyector”, afirmó.

Sin embargo, en algunas escuelas cuentan con una libreta de recados para evitar el uso del celular. Ésta se envía de profesor en profesor y cada uno firma de enterado.

Guadalupe Torres, madre de familia de un menor de 12 años, explicó que, para ella, llevar el celular a la escuela no ayuda a los estudiantes.

“Al contrario, consideramos que es un error porque las nuevas generaciones viven pegadas a la pantalla. Llevar un celular al salón se vuelve distracción, es inevitable, termina saboteando su aprendizaje”, dijo.

Para Martha, madre de familia de estudiantes de preparatoria, prohibir los celulares en ese nivel —que no está incluido en la propuesta, pues ésta llegaría hasta secundaria— no sería favorable, ya que considera que para los jóvenes pueden ser una herramienta de trabajo dentro del aula.

“Creo que permitir que el maestro tenga mayor control para decidir cuándo sí y cuándo no usarlo me parece más viable. Por ejemplo, hay maestros que tienen la famosa canastita donde depositas tu equipo cuando entra y no puedes usarlo durante la clase”, dijo.

Para algunos padres de familia con hijos en los últimos grados de primaria o en secundaria, el celular también representa una herramienta para mantenerse comunicados con ellos, sobre todo a la hora de la salida.

Algunos han optado por bloquear otras funciones del teléfono y permitir únicamente llamadas entrantes y salientes para mantener comunicación en caso de alguna emergencia.

 

 

 

NM