Desde que se inventaron las excusas, la transparencia y la rendición de cuentas se volvieron bienes escasos en los ayuntamientos. El caso de Catemaco ha derivado en una tragicomedia donde la ciudadanía, entre el estupor y la indignación, se pregunta si lo que observamos es ineptitud o una estrategia deliberada de opacidad.
El episodio reciente de las fallas en la costosa y recién rehabilitada red de alumbrado del malecón es el ejemplo perfecto de esta gestión basada en el pretexto. La respuesta oficial, atribuir el daño a "conexiones no autorizadas", no solo insulta la inteligencia del contribuyente, sino que abre más interrogantes de los que pretende cerrar.
¿Quiénes son los beneficiarios? Si existen tomas ilegales, el gobierno está obligado a exhibir nombres y apellidos, no solo a lanzar una excusa al aire. ¿Dónde está la vigilancia? Resulta irónico que la "superpolicía" local, tan activa en sus rondines y detenciones en esa misma zona, no haya detectado a nadie manipulando la infraestructura en flagrancia. ¿Incompetencia o negligencia? ¿Por qué una autoridad que presume de control tardó tanto en diagnosticar una falla técnica que, según ellos, era evidente?
La realidad es más simple, el gobierno de Catemaco opera bajo una lógica de reacción y no de acción. Se han vuelto expertos en gestionar crisis que ellos mismos provocan, esperando a ser señalados para lanzar respuestas tibias que, lejos de dar certezas, confirman la desconfianza ciudadana.
Esta falta de rigor se extiende a la obra pública. Ante las denuncias virales sobre la baja calidad de los trabajos, el alcalde responde con cartas abiertas que, más que aclarar, evidencian un profundo desconocimiento de los procesos administrativos y legales. La crisis de confianza ha llegado a tal grado que, dentro del propio cabildo, regidores y la síndica han expresado públicamente sus reservas para avalar la cuenta pública.
La opacidad no es menor. ¿Cómo explicar que la obra de la calle Independencia en Matacalcintla (aunque en el documento aparece como Matacalcinta), figure en los listados oficiales con fecha de inicio del 1 de julio, cuando los trabajos comenzaron desde el 14 de mayo y avanzan a paso de tortuga? ¿Qué ocurre realmente con el antiguo Hotel Tepetapan, ahora convertido en un "resort" para funcionarios foráneos, centro de resguardo para vehículos oficiales, maquinaria alquilada y, curiosamente, sede de campañas de esterilización? El silencio oficial sobre la identidad del arrendatario y el uso de este inmueble es una afrenta directa a la transparencia.
La transparencia es el antídoto natural contra la suspicacia. Sin embargo, en Catemaco, el alcalde parece haber elegido el camino de la evasión. ¿Hasta cuándo dejará el Ayuntamiento de reaccionar ante los cuestionamientos con argumentos endebles? La gobernanza no se ejerce respondiendo críticas, sino anticipándose a ellas mediante la veracidad y la rendición de cuentas clara.
La ciudadanía ya no busca explicaciones creativas; exige resultados y, sobre todo, honestidad. El tiempo de las excusas se ha agotado; el de la responsabilidad, ya va tarde, y la crítica social se sigue derecho y por la libre.
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Es egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (UV). Su trabajo en el periodismo inició en los extintos periódicos locales "El Debate" y posteriormente "Palestra", en San Andrés Tuxtla. Fue reportero en los periódicos "Sur" y posteriormente "Imagen", donde además colaboró como editor y temporalmente como coordinador en el área de fotografía.
Fue reconocido por la OCEAC por su trayectoria periodística, iniciando como cofundador y director general de Informantes en Red, portal informativo donde publica semanalmente su columna "Por la libre".
Actualmente combina su actividad periodística con la docencia en el Centro de Estudios Superiores de los Tuxtlas y eventuales cursos y talleres en la Universidad del Golfo de México, donde también fue catedrático en la extinta licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Eventualmente es colaborador en medios de comunicación regionales y estatales.



