• Veracruz

Chofer de Ulúa acusa malos tratos, descuentos y falta de seguro

  • Iraís García
"Se acabó el encanto", afirma un operador de Ulúa al denunciar descuentos salariales, falta de prestaciones y extensas jornadas.

Veracruz, Ver. -Un conductor de la línea de camiones Ulúa denunció en redes sociales presuntas irregularidades laborales dentro de la empresa, al asegurar que el área administrativa no está operando bajo las condiciones que inicialmente les fueron prometidas.

Jorge Callejas Guerrero, operador de la línea, afirmó que le descontaron parte de su salario con el argumento de inconsistencias relacionadas con las barras de registro de pasajeros de la unidad que conducía.

“Se acabó el encanto con los Ulúa. A mí me descontaron parte de mi salario y no me pagaron 900 pesos; según ellos, fue por las malditas barras”, escribió en sus redes sociales.

El conductor también aseguró que dentro de la operación de la empresa ya participan personas vinculadas con Alfonso Enríquez, "El Pollo", identificado como uno de los principales concesionarios del transporte público en la zona.

“Ya metieron a gente del Pollo y ya se amafiaron; a nosotros, los operadores, nos están perjudicando”, expresó.

DEBEN LEVANTARSE A LAS 4 AM

Callejas Guerrero explicó que la mayoría de los operadores debe levantarse alrededor de las 4:00 de la mañana y cubrir de su bolsillo el costo del transporte para llegar al Auditorio Benito Juárez, donde permanecen resguardadas las unidades.

Asimismo, señaló que conductores de otras rutas mantienen actitudes hostiles hacia los operadores de Ulúa durante sus recorridos.

“Salimos a las distintas terminales y las demás rutas nos avientan los camiones, nos cierran el paso. Además, hay usuarios que preguntan por otras rutas y, si se equivocan y bajan de la unidad, esos registros me los cobran a mí. Tampoco quieren que bajemos del autobús porque la barra lo registra y después nos hacen el cargo”, relató.

De acuerdo con su testimonio, las jornadas laborales concluyen entre las 8:00 y las 10:00 de la noche; sin embargo, antes de entregar la unidad deben cargar diésel, rendir cuentas y cuadrar ingresos, lo que prolonga su salida hasta después de la medianoche.

“Saliendo entre las 12:00 y la 1:30 de la mañana y pagando taxi otra vez. No hay contratos, no hay seguro social. Antes teníamos dos días de descanso y ahora quieren dejar solo uno”, denunció.

En los comentarios de la publicación, diversas personas afirmaron tener familiares laborando en la línea Ulúa y coincidieron en que las condiciones laborales y las prestaciones ofrecidas no corresponden a las expectativas que les fueron planteadas al inicio del proyecto.

JRG