Desarman a agentes de FGR por "ser mujer" o cuestiones de salud

Redacción

Ceci llevaba 20 años de portar un arma, debido a su trabajo en la Procuraduría General de la República, ahora Fiscalía General de la República. Pero hace un mes sus superiores le pidieron devolverla. El argumento usado fue riesgo de trabajo, debido a un accidente ocurrido hace 15 años, y por eso le dijeron que ya no podía cargarla.

Entrevistada por LA SILLA ROTA, Ceci (prefiere dar otro nombre para evitar la posibilidad de un proceso por dar entrevistas), dijo que ese accidente que le dejó una lesión corporal nunca había sido un argumento para pedirle su arma, pero que además su desarme no es aislado.

A ella le pidieron el arma por riesgo de trabajo, pero a otras compañeras suyas les han dicho que "por ser mujer" no pueden portarla y les piden devolverla, como ocurrió con una compañera de Tamaulipas. Ceci afirmó que en su caso aunque no estaba en campo, sí estaba en los separos y por las características de su trabajo sí ha recibido amenazas. Pero como ya no le devolvieron el arma, además de que le pidieron trasladarse a otro estado del sureste, decidió renunciar.

"Me quitaron el arma según por cuestiones de trabajo, a otras personas se las han quitado por ser mujer, nos representa una protección por el trabajo por el que no nos dan seguridad, y por el trabajo que tenemos, que son cuestiones de seguridad federal, nos enfrentamos a grupos delincuenciales poderosos", explicó.

Ceci teme que sin un arma se pueda poner en riesgo, ya que algunos elementos de la fiscalía han sido asesinados, ya sea porque alguien se dedicó a perseguirlos o porque incluso en asaltos a unidades de transporte público, los asaltantes al saber que eran de la FGR los agredieron y ellos por ir desarmados no pudieron hacer mucho para defenderse.

"Nos sentimos inseguros, han ocurrido bastantes homicidios de compañeros este año, mataron a uno en un cajero bancario, siendo policía y aun repeliendo; a otro le quisieron robar la motocicleta, también repelió; a uno en el camión por el hecho de ser policía. Aparte de repelernos por salvaguardar la integridad de los pasajeros y propia, a veces se nos acusa de homicidio, por haber matado al delincuente, aunque haya agredido nuestra seguridad y la de los demás".

Cuestionada sobre por qué después de 20 años la desarmaron, consideró que se debió a que como el actual gobierno no quiso ratificar el Plan Mérida, que incluye la dotación de armas para México, entonces algunas armas deben devolverse.

"La iniciativa Mérida es la que nos provee de capacitación, de equipo, al quitarla es obvio que nos van a quitar el equipo con que trabajamos".

Como ha ocurrido en otras dependencias, en la FGR hay inconformidad por movimientos de personal que resultan incomprensibles. Ceci recuerda que con otros gobiernos desde la transición trabajaban con la administración saliente y pedían continuidad, en cambio con el nuevo no vieron nada, sino hasta diciembre. En principio trabajaron igual pero luego llegaron los movimientos.

Aseguró que ella no es la única que ha renunciado, ya que además de ella han desarmado a más gente desarmarlos y les han pedido trasladarse a otros estados.

Reconoció que cuando entran les hacen firmar a todos los elementos una carta de disponibilidad donde aceptan que pueden ser cambiados de residencia, pero en su caso después de 20 años, ya no quiere irse tan lejos, pues ya tiene familia. Hay casos de compañeros que tampoco pueden irse lejos porque algunos padecen enfermedades, uno de sus compañeros directos tiene cáncer, otro sufrió un derrame cerebral. En su caso propuso irse a Querétaro. La ignoraron.

Con las renuncias describió que en los separos quedaron 6 elementos por turno y llegaron 17 detenidos de la Unión.

"¿Cómo los cuidas?", cuestionó.

Su conclusión es que la nueva administración mueve al personal, pero sin criterio.

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Con información de La Silla Rota