Tiró gobierno centro de salud y no lo reconstruyó

Itzel Molina

Acocota (Acajete), Ver.- Un año nueve meses han pasado desde que el centro de salud de esta comunidad, con una antigüedad mayor a tres décadas, fue derribado para ser reconstruido, acto que los pobladores ven como imposible, dado que el gobierno no brinda respuesta.

Ante la necesidad de continuar con el servicio de salud los habitantes de la comunidad decidieron utilizar el salón social para improvisar un consultorio médico.

Hasta esta población llegan vecinos de El Quemado, El Encinal I, Barranquillas, Cuesta del Vaquero y Patamoles, por lo que los encargados de la atención médica atienden en promedio a 30 personas.

Este espacio de atención médica es el único en 30 kilómetros a la redonda, por lo que se utiliza para atender a alrededor de 2 mil 500 habitantes de dichas comunidades.

El centro de salud fue derribado en los primeros días de enero de 2015, ante una orden de la Jurisdicción Sanitaria V, ya que ingresó al “Programa de Apoyo para Fortalecer la Calidad de los Centros de Salud” (PAFORSS) y obtuvo un presupuesto de 5 millones de pesos.

El alcalde de Acajete Ranulfo Eleazar Hernández Rodríguez dio a conocer que el primero de marzo del año en curso Guadalupe Acosta Nava, directora de Planeación y Desarrollo de la Secretaría de Salud, le informó que los recursos para la reconstrucción del centro de salud fueron aprobados y la obra se consignó a la empresa “Grupo Constructor Kaiser, SA de CV”, con el contrato SESVER-DID-PAFORSS-2015-068-ICTP, sin embargo, el proyecto sigue detenido.

Refirió que la “traba” que pusieron las autoridades para reconstruir el nosocomio fue que se cambiara la donación del predio, es decir, que pasara de estar en manos de Patrimonio del Estado con destino a la Secretaría de Salud al Organismo Público Descentralizado de Servicios de Salud de Veracruz, acto que se logró ante el Congreso local y se decretó en la Gaceta Oficial del Estado el 23 de marzo del año en curso.

Mencionó que al cumplir con este requisito se exigió a las autoridades la reconstrucción del nosocomio, pero a la fecha la respuesta es nula, pese a que se han realizado las acciones pertinentes ante la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan).

El munícipe hizo declaraciones acompañado por los agentes municipales Guadalupe Hernández Sánchez, de la comunidad El Encinal I; Pedro Morales Rodríguez, de Acocota; Antonio Martínez Carmona, de El Quemado; Gumaro Martínez Carmona, de Barranquillas; Salvador Aburto Rivera, de Patamoles, y Humberto Martínez Martínez, de Cuesta del Vaquero

CONSULTORIO IMPROVISADO

La comunidad Acocota está rodeada de montañas y la mayoría de sus viviendas son de madera, lo que explica que para improvisar el consultorio médico se hayan utilizado láminas de zinc y madera que se tenían a la mano.

El salón social que se utilizó para instalar el consultorio médico es de concreto con techo arqueado, sin pintura y con signos de moho en los entronques de la lámina con los clavos que se utilizaron para sujetarla a las vigas.

El espacio cuenta sólo con una puerta que únicamente es abierta por el médico Gabriel Fuentes Beltrán, responsable de la atención a la población.

Para acondicionar el espacio como consultorio se colocaron láminas de zinc y se improvisó un con una puerta sujetada a un marco de madera. Ahí el médico y el enfermero se encargan de dar consulta a la población que asiste de lunes a viernes.

La sala de espera se identifica porque en medio del salón social fueron colocadas unas sillas azules y al frente una televisión que sirve para entretener a los pacientes mientras esperan ser atendidos por el médico.

A un costado se encuentran una camilla doblada, dos inodoros e igual número de lavamanos, así como diversos artefactos médicos que alguna vez fueron parte del centro de salud.

Al final del salón social se ubican los baños, mismos que tienen un letrero que indica “sólo para uso del personal médico”.

Junto a los sanitarios han sido colocadas diversas cajas de fórmula láctea, sueros orales e insumos para los pacientes menores de edad.

Debido a que el espacio carece del servicio de agua potable, se utiliza un tinaco negro de amplia capacidad de donde se obtiene el vital líquido para el sanitario y el lavado de algunos trastes, por ejemplo, una cafetera y tazas.

Una de las características indispensables de este espacio es que en las paredes del consultorio (hechas de lámina de zinc), se han colocado letreros de información relacionada con la lactancia, el cuidado de los menores con las bajas temperaturas, métodos alimentarios, vacunación, entre otros.

INCOMODIDAD Y FRIALDAD

Al platicar con los habitantes sobre la falta del centro de salud, aseguraron que se registran diversas dificultades para recibir la atención adecuada, pues el consultorio improvisado es incómodo y se pasa frío por el tipo de material que se utilizó para su elaboración.

Pedro Morales Rodríguez, agente municipal de Acocota, señaló que la población colaboró arduamente para que hubiera el consultorio médico, aunque sea improvisado, ya que no se cuenta con otro espacio de atención hasta la cabecera municipal.

“Nos vimos en la necesidad de improvisar de esa manera, la gente aquí es pobre y pues nos dimos la idea de hacerlo así para que el doctor pudiera brindarle atención a los pacientes”,  dijo.

Manifestó que de manera diaria acuden personas para recibir atención, por lo que es urgente un espacio digno.

María Sánchez, vecina del lugar, dio a conocer que el centro de salud es indispensable porque es el primer lugar de atención para los enfermos, además de que se trata de una atención gratuita.

“Hubiéramos preferido que no se tumbara el centro de salud, ahí estábamos bien atendidos, pero pues ya no nos queda de otra más que ir al lugar que tenemos, aunque sea frío y nos cause tos en temporada de invierno”, dijo.

Bernarda Aguilar señaló que la mayoría de las familias tienen la necesidad de un centro médico, pues el consultorio improvisado es incómodo y guarda frialdad con las bajas temperaturas.

“Los enfermos nunca faltan, todos los días vienen personas a recibir atención, nos hace falta un espacio en el que estemos a gusto y no temblando de frío, el centro de salud estaba viejito pero funcionaba bien, lo hubieran dejado, no que así estamos peor que antes”, expuso.

Vladimir Martínez indicó que el centro de salud es el único sitio seguro para obtener consulta y atender emergencias, dado que para salir del pueblo únicamente en caballo o burro, pues pocas personas tienen vehículo.

“Aquí somos pobres, cuando mucho tienes un burro o un caballo, si se trata de una emergencia lo que se hace es ir al consultorio para que cuando menos te den algo para el dolor, en transporte no se puede porque los camiones que entran son contados y si alguien se está muriendo, pues no llegas ni a medio camino si te lo llevas en una bestia, por eso nos urge que vuelvan a construir el centro de salud que mucha falta nos hace”, opinó.