Alud de tierra les arrebata la tranquilidad
Xalapa, Veracruz.- El sábado 6 de agosto varias familias de la colonia Dolores Hidalgo, en Xalapa, interrumpieron de manera abrupta su descanso y vivieron el terror de ver desprenderse un alud de tierra que sepultó varias casas y que les arrebató la tranquilidad. Y es que ahora no saben dónde podrán vivir seguros.
Isabel Hernández vive en la calle Niños Héroes número 80, ahí en su casa color amarillo de dos pisos habitan sus tres hijos, sus cuatro nietos y también cuatro perros que al recordarlos sus ojos se llenan de lágrimas porque debió encargarlos con algún familiar y amistades.
Al momento de la entrevista, Isabel viste un pantalón blanco, una blusa roja y suéter azul, sus zapatos están llenos de lodo, su cabello luce despeinado por el trabajo que tiene que realizar por resguardar sus cosas. En su cocina permanecía aún el chayote que picó la noche del viernes 5 y con los trastes sucios que tuvieron que dejar todo el sábado por miedo a que el alud de tierra se llevara su casa.
"Esto pasó a raíz de que se rompió el tubo, no tuvo salida el agua y pasó a traer mi muro, está muy feo. Sí ha llovido mucho pero nunca había pasado esto", cuenta Isabel, quien lleva 30 años en la misma casa.
Ella recuerda que en años anteriores Protección Civil la visitó en algunas ocasiones debido a una excavación que vecinos empezaron a realizar cerca de su casa.
Isabel siguió la recomendación de Protección Civil de no construir hacia la zona peligrosa que era un área verde aledaña, así que solamente dejó una parcela y un terreno para que sus cuatro perros estuvieran seguros.
Aragón, Chiquis, Trina y Canela, todos perros de Isabel se encuentran fuera de casa ahora, a ella se le quiebra la voz cada vez que dice sus nombres porque los extraña demasiado.
Aquel día las ocho personas que viven en la calle Niños Héroes número 80 al momento de escuchar el ruido estruendoso en punto casi de las seis de la mañana salieron a resguardarse a la casa del vecino de enfrente, debido a que el alud de tierra se llevó su barda y parte de su parcela.
En plena lluvia, aún de noche Isabel tuvo que salir con sus hijos y nietos a pedir ayuda al señor que habita frente a su casa ante el miedo de que su vivienda también se la llevara la tierra y el agua.
"Parte del patrimonio de mis hijos está aquí, ¿es justo que digan 'sabes qué, te vas'?, no es justo", comenta Isabel muy triste por la situación que tiene que pasar.
Sin embargo, ella se encuentra dispuesta a dejar su vivienda por la seguridad de toda su familia, no está dispuesta a poner en riesgo a ninguno de sus integrantes, ya que como dice ella son una familia pequeña pero unida.
SINTIERON UN TEMBLOR
Karen Arcos lleva un año en la vivienda de sus suegros en la calle Vasconcelos de la colonia Dolores Hidalgo, el sábado 6 en la madrugada todos se encontraban dormidos, sin embargo el movimiento de la tierra los despertó.
"Pensamos que era como un terremoto, porque sí se escuchó un temblor bastante feo, mi marido se levantó rápido al baño y corrimos porque pensamos que alguno de mis suegros se había caído pero no vi nada, sólo vi que estaba pasando gente", recordó.
La familia del esposo de Karen lleva seis años en la pequeña vivienda de material aún sin revocar, esa madrugada hablaron al 066 porque los vecinos aún luchaban por rescatar a una persona. Ellos no sabían mucha información de que el cerro podría colapsar, sin embargo, habían escuchado que la infraestructura del agua potable se encontraba hasta arriba de las viviendas.
"Pues no teníamos idea, mi suegro dice que cuando adquirió el terreno le explicaron que pasaba por arriba un tubo, algo así nos estaba explicando, pero hay un tubo que pasa y a ellos le habían platicado que si estaba en mantenimiento no había riesgo y pienso que por eso pasó eso, porque se colapsó por la fuerza del agua", señaló.
Ahora la preocupación de los que habitan cerca del cerro son los árboles debido a que la tierra está reblandecida y en cualquier momento puede desprenderse para caer en cualquier casa. Después del derrumbe del cerro en la colonia Dolores Hidalgo ahora todas las zonas cercanas se encuentran en riesgo, aunque fueron deshabitadas las más próximas.
De las casas que se colapsaron por la tierra fue entre ellas una casa de tres pisos que rentaba una familia, la cual cayó encima de una pequeña choza de láminas donde quedaron atrapadas dos personas.
INUNDACIONES Y DESLAVES
En un recorrido por la avenida Los Pinos, sobre la Privada Caoba bultos de arena se ven sobre una casa como medida de contención para evitar el deslizamiento de la tierra a causa de las lluvias.
Más adelante en la prolongación Los Pinos, así como en la colonia Lomas del Seminario también se ven varias viviendas que han sido afectadas por socavones, pero las personas prefieren guardar silencio.
"Para qué quiere que hable si usted ni nadie nos va ayudar", dicen las personas de aquella zona, aunque algunas se rehúsan a salir de sus viviendas para dar alguna declaración.
AUTORIDADES, RESPONSABLES
La situación en la tercera sección de la colonia Lomas Verdes también es de riesgo. Aldo Trejo lleva más de 10 años en la colonia, su casa se encuentra en la última hilera de aquel fraccionamiento que colinda con un vado. Con esfuerzo tanto él como su esposa han consolidado una vivienda digna para ellos y sus hijos, que integran también un gato y una perra.
Ahora poco a poco empacaron sus pertenencias, pues debieron dejar su casa porque la barda de contención se desplomó el citado sábado por causa de las lluvias.
Hace poco más de una década que compraron la casa ellos no conocían que esa zona era de alto riesgo, sin embargo, desde hace 10 años empezaron sus vecinos a ver que sus casas empezaban a presentar cuarteaduras y grietas.
Después de solicitar al municipio la construcción de un muro para las 18 viviendas, éste se construyó en la administración de David Velasco Chedraui debido a que contaban con una obra calificada como prioridad de atención.
Aunque después de inaugurar el muro les aseguraron que no tendrían que preocuparse en los siguientes 30 años, para la administración de Elízabeth Morales se realizó una obra de drenaje que desembocaba al muro de contención.
En 2015 empezaron con las quejas contra el muro de contención debido a que se encontraba por colapsar por las aguas del drenaje.
Ahora de las 18 casas que se encuentran sobre el mismo cimiento 10 se encuentran en peligro de derrumbarse debido a que si una cae, se forma una reacción en cadena por estar conectadas.



