Luis García, la sombra financiera del priísta Emilio Gamboa
Se llama Luis Martín García Arellano, es la mano derecha del coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, y su influencia resulta ser mayor que la de los 54 legisladores priistas restantes en la cámara alta.
Por las manos de este jalisciense, nieto del finado general Marcelino García Barragán, han pasado más de dos mil millones de pesos en lo que va de la legislatura, por concepto de subvención, (dinero que se gasta sin obligaciones para transparentar) y también opera decisiones administrativas del propio Senado, que rebasan a las facultades de la bancada del PRI.
García es amigo hace muchos años de Gamboa Patrón y lo viene acompañando en los distintos cargos burocráticos que el yucateco ha tenido. Fue su secretario particular cuando Gamboa estuvo en el INFONAVIT, y a partir de ahí fue ocupando espacios administrativos en el primer círculo de confianza del priistas yucateco.
La confianza que han desarrollado García Arellano, el senador Emilio Gamboa y su secretario particular, Juan José Lecanda, es tan sólida que los propios legisladores consultados reconocen que sólo ellos, especialmente Luis García, saben cuánto y cómo se gastan los recursos del PRI en la cámara alta.
Incluso, las decisiones de Gamboa, llevadas a cabo por sus dos amigos, llegan a oficinas administrativas como la del secretario General del Senado, Roberto Figueroa, cercano de la coordinación priista.
Los "tentáculos" también llegan a otras áreas internas de la cámara alta, particularmente en las que ejercen recursos, pero también alcanzan oficinas como la de transparencia, donde se responden las solicitudes de la ciudadanía.
De esta forma, como también sucede en la Cámara de Diputados, el PRI --además de tener la mayor parte de los recursos financieros, por el número de sus legisladores-- controla las principales áreas administrativas del Congreso mexicano.
Retraso
Para entender la influencia y el poder de decisión que tiene Luis García en el Senado de la República, La Silla Rota consultó a distintos legisladores priistas, pero también perredistas y panistas, quienes admiten que las gestiones del amigo de Emilio Gamboa son sobreentendidas como la voluntad del coordinador parlamentario del PRI. Es en muchos casos, un portavoz.
De Luis García, perredistas y panistas recuerdan las gestiones que hacía para "retrasar" discusiones legislativas, como la de transparencia.
Explican que hubo discusiones, especialmente la reforma de transparencia, en las que el PRI, a través de Luisito, se buscaba posponerlas.
Cada palabra, cada oración, sobre transparentar recursos y más si involucraban al Senado, García Arellano lo revisaba con lupa y a detalles, recuerdan quienes participaron en las discusiones.
Cercanos a este jalisciense lo describen como una persona educada, discreto, de buen trato y sin el gusto por los reflectores mediáticos; es más bien alguien que evita el protagonismo y que se siente más cómodo haciendo a solas las gestiones que le pide su jefe.
Las gestiones de Luis García también salen de las paredes del Senado y en todo momento Gamboa Patrón es su carta de presentación.
En los medios locales de Jalisco se dio a conocer un “choque de trenes” entre el coordinador del PRI en el Senado y secretario de Hacienda, Luis Videgaray.
Hace dos años, se documentó en medio sobre una disputa por la delegación federal del IMSS, la cual recauda y ejerce un presupuesto de 20 mil millones de pesos.
Para este puesto había dos interesados: el ex diputado David Hernández, cercano al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y el ex líder del PRI en Zapopan, Carlos García, hermano del operador del senador Emilio Gamboa.
En ese momento, se aseguró que el apoyo de Carlos García venía directamente de las oficinas en la cámara alta de Emilio Gamboa.
Desaire
Cuando Arely Gómez fue designada Procuradora General de la República, hubo un acuerdo interno para que Luis García se fuera como oficial mayor de la senadora con licencia.
Sin embargo, este acuerdo se vino abajo cuando la propia Arely Gómez anunció a sus colaboradores y en ese listado ya no apareció Luis García, por lo que el legislador Emilio Gamboa lo regresó al Senado.
De acuerdo con quienes conocieron este diferendo, la propia Procuradora no incluyó al colaborador de Gamboa porque desde Los Pinos no lo dejaron pasar y el pidieron a la entonces nueva titular de la PGR que ella misma “armara” su propio equipo, por lo que designó como oficial mayor a Samuel Jiménez Calderón, cercano a la propia Arely Gómez.
Emilio Gamboa no pudo hacer nada al respecto y volvió a poner a Luis García al frente de las finanzas de la bancada y nuevamente, desde su perfil bajo, opera el mandato de su jefe máximo.



