Malversa SNTE utilidad de cuotas sindicales, acusan
Veracruz, Ver.- ¿Cuál fue la utilidad de las cuotas sindicales que dio durante 30 años? Es la pregunta que todos los días pasa por la mente de la maestra Xóchitl Almanza Víctor, quien a raíz de una operación del riñón quedó dada de baja como profesora y no recibe su salario desde hace casi cuatro años.
Desde entonces ha pasado sus días en el hospital y buscando respuestas en el sindicato, en la Secretaría, en todos los lugares que a su consideración provocaron que su situación se volcara a ser tan compleja, habiendo perdido no sólo un órgano y su trabajo, sino también su casa.
Sentada en una pequeña mesa de madera atiborrada de papeles médicos y oficios entregados a diferentes instancias, la docente narró cómo se enteró, cuando estaba muy enferma, de que presuntamente habían falsificado su firma para darla de baja como profesora.
“Yo nunca firmé nada, estaba postrada en una cama, no tenía idea, yo lo que pedía era atención médica que se me dio cuando Yunes Linares estaba de encargado del Issste (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado), le fui a pedir apoyo y pues lo gestionó, pero el problema fue cuando ya me habían operado, que dejaron de pagarme”, expresó.
Desde entonces la vida de esta profesora dio un vuelco, la lucha constante por lograr que las autoridades educativas y sindicales le respondan la llevó a buscar al líder moral del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Nicolás Callejas, quien se deslindó de la situación y le dijo que no era de su índole, sino atendía a una cuestión de la Secretaría.
“Después yo acudí al sindicato a pedir mi papel, exigí me mostraran el documento donde supuestamente yo había firmado por mi baja, y me dijeron que no me lo podían dar, pero una persona de mi confianza que está dentro me dijo que vinieron del SNTE por todos los papeles porque no convenía que se quedarán ahí como evidencia”, comentó.
Molesta, la maestra indicó que en varias ocasiones ha acudido a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), donde le dan evasivas y no le responden qué es lo que está pasando con su dinero ni mucho menos con su situación.
“He ido me dan muchas evasivas, me dan terapia y mi salud se está deteriorando cada día más, no puedo estar gastando, me pagaban en aquel entonces 81 pesos como salario, porque gente del sindicato no se qué artimaña hicieron y me tenía que aguantar, y cuando fui no me dieron respuesta”, refirió.
Ella aún no se explica cómo es posible que el Issste aún le esté brindando servicio médico si teóricamente ya no forma más parte de la SEV, entonces vuelve a caer al mismo torbellino de dudas que la ha consumido, pues no ha recibido su pago en tres años y medio.
Señaló al licenciado Ojeda de Recursos Humanos de la SEV de Xalapa y a la licenciada Tiburcio que estaba en el Jurídico, ella le dijo que le pagaría siempre y cuando le firmara una hoja en blanco y le diera uno de los tres años y medio que le deben y, al oponerse a firmar, le han negado su derecho, expuso.
Afirmó que a pesar de que el licenciado Ojeda había dado la orden de pagarle, cuando acudió por la orden de pago el funcionario se negó a realizarlo, a pesar de que ya había aceptado que se cometió un error.
“El secretario de Educación, Adolfo Mota, se esconde como un ratón, cuando sabe que yo voy a pararme por ahí no sale, esconde la cara, lo mismo con Ojeda, el colmo fue hace ocho días que fui, la secretaria fue corriendo a cerrarle la puerta con llave porque me metí a la fuerza, me dijo que no estaba, yo no le creí, les digo que sean valientes, ellos están en la cúpula, disfrutando de todo su dinero, mientras uno aquí se pudre”, expresó.
La profesora quien mantuvo un nivel de vida promedio ganándose día a día su salario por su trabajo realizado como profesora de una escuela primaria en Veracruz durante 30 años, observó cómo su vida se vino abajo, primero su salud y después autoridades y malos entendidos que terminaron por dejarla prácticamente en la calle.
Ahora está incapacitada para laborar y responsabiliza de cualquier cosa que pueda pasarle a ella y a su familia a las autoridades, tanto del SNTE como de la SEV, por no haber hecho las acciones que les correspondían.
Aseguró que envió hace unos días una carta al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Educación federal, Emilio Chuayffet pidiéndoles, como último recurso, apoyo para aclarar su situación, recuperar el dinero que no le han pagado en tres años y lograr su pensión por incapacidad.



