• Estado

El "Despacito", la víctima olvidada por el huracán Grace en Poza Rica

  • Fernanda Malpica / Antonio Marín
Las múltiples llamadas de emergencia que hicieron los vecinos de don Ángel no lograron que los elementos de la Cruz Roja llegaran al lugar

POZA RICA, VER.- Al funeral de Ángel Hernández no acudió ningún familiar o amigo, la octava víctima que dejó a su paso el huracán Grace por el estado de Veracruz fue velada por sus vecinos.

 

En los rezos un olor desagradable llenaba su casa después de cuatro días sin atención de familiares ni autoridades, no hubo nadie que se preocupara por embalsamar su cuerpo para realizar el funeral, relatan sus vecinos.

 

En la colonia La Granja, donde vivía, no sabían su nombre completo, pero la solidaridad hizo que los colonos juntaran su poco dinero para sepultar al señor "que hablaba poco".

 

 

La noche del viernes 20 de agosto los perros ladraron y los gatos se escondieron. Ángel, de 74 años, no sabía qué hacer cuando el huracán Grace ingresara a Poza Rica, sintió que con los fuertes vientos no estaba seguro en su pequeña casa de madera y lámina.

 

Llamada al 911... No hay respuesta... Otra vez ... Nada... En medio de la entrada del huracán nadie atendió el llamado de Martha para auxiliar a su vecino Ángel. El señor de complexión robusta y mediana estatura fue aplastado por el domo en una cancha donde intentaba resguardarse, pues parecía un lugar más seguro que su casa de lámina y madera.

 

Lo que se lee en el acta de defunción como "traumatismo severo de región dorso lumbar", para Martha Alejandra Roan Miguel pudo haber sido un paro cardiaco, pues antes de fallecer, el señor Ángel caminó para salir de los escombros del domo y no sentía malestares, heridas o dolor.

 

 

Vecinas y vecinos de la colonia La Granja, en Poza Rica, tratan conocer más de quien solo llamaban como Don Ángel, "el perrero", "el pollero" o "el despacito".

 

El tiempo que pasó entre haber sido aplastado por el domo y en que fue llevado a casa de su vecina Marta, consideran era suficiente para que autoridades los trasladaran a servicios médicos, pero esta ayuda apareció más de dos horas después del llamado de auxilio.

 

HURACÁN DEJÓ EN RUINAS CASA DE ÁNGEL

La casa donde antes se veía a quien hoy saben respondía como Ángel Hernández Ramírez, rodeado de sus mascotas adoptadas, hoy está en ruinas igual que todos los hogares a su alrededor.

 

Un tronco atraviesa la entrada de la casa y seis velas recuerdan su muerte, ignorada por el gobierno más allá de una cifra en boletines.

 

"Fuimos, vimos el triciclo y supimos quién era". Martha trataba de resguardar a sus cuatro hijos cuando recién comenzaban las rachas de viento por Grace, en ese momento ´Roni´, vecino de La Granja, la alertó sobre una persona que estaba debajo del domo colapsado.

 

 

Reconocieron a Don Ángel porque cerca estaba su triciclo con el que recorría las calles sin pavimentar de la zona. Era ´chatarrero´ como se lee en su ficha de defunción, o ´chacharero´, como describen sus vecinos. Recolectaba fierros y objetos para revenderlos.

 

Martha y sus hijos auxiliaron a "el perrero" a salir de los escombros, y narran que caminó hasta la casa de la familia. Su pie tenía una herida que no cerraría pronto, su condición de diabetes le agudizó una herida que con el paso del tiempo lo hacía cojear; "el despacito" también era apodado.

 

Casi no hablaba, lo describen como una persona seria pero respetuosa. Vivía con su familia adoptada: aproximadamente 15 perros, gatos y gallinas. Algunos aún andan entre los escombros de la casa en ruinas. 

 

Ángel llegó a casa de Martha, no quiso agua ni galletas, solo aceptó una cobija para pasar el huracán en el patio. Al intensificarse las rachas de viento la madre buscó resguardar mejor a su familia y pidió ayuda a un vecino para que diera techo al señor de 74 años. "Pasaron entre 20 y  25 minutos; cuando regresé ya estaba sin vida".

 

"Siento feo, porque pudo haber sido mi padre", narra Martha. Autoridades atendieron las llamadas de auxilio una hora más tarde de la muerte del señor, y arribaron otra hora más tarde

 

El cuerpo "inflado" fue recogido 12 horas después de que perdió la vida; sin peritos ni diligencias correspondientes.

 

 

En la versión oficial policías rescataron el cuerpo de Ángel Hernández, pero vecinos de la colonia marginada saben que ellos fueron los que intentaron salvarlo y sin apoyos económicos de gobiernos, dieron sepultura.

 

Martha y la señora Mariana Rojas dividen versiones sobre una persona que apareció el día del sepelio como supuesto medio hermano del señor Hernández. Algunos vecinos creen que la persona de nombre Hermilio, busca adueñarse del terreno del difunto.

 

Mariana Rojas asegura que el sujeto comprobó ser familiar de Ángel, aunque no comparten ninguno de los dos apellidos, ni presentó identificaciones oficiales.

 

LA GRANJA

"Se actuó con prontitud", dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en conferencia mañanera desde Xalapa, cuatro días después de la devastación que dejó Grace por Veracruz.

 

En su visita con motivo de atender afectaciones en Veracruz tras el paso de Grace, pidió a pobladores del norte de la entidad "tener confianza" en que los apoyos llegarán. A la par, colonias como en La Granja continúan sin luz, agua y reconstruyen sus casas con cartón.

 

 

¿Cubrebocas, sana distancia, lavado de manos? Nada de eso es posible ahora en La Granja, una de las más de 50 colonias afectadas solamente en Poza Rica, donde los habitantes están más preocupados por pasar la noche bajo un techo, pues las lluvias amenazan con continuar.

 

La casa de Ángel está abandonada, ninguna autoridad se ha acercado o intervenido por las pertenencias, ni por dar con el paradero de algún familiar. Cualquiera podría invadir su terreno o robar sus cosas.

 

Ángel se encuentra en las cifras mortales. No importa cuántas veces Poza Rica viva un huracán, para Martha, Ángel podría estar vivo, pero "no me contestaron el 911".