Aperitivo: “La austeridad republicana tiene que ver con eso, con que se utilicen los recursos indispensables para la función pública y que la mayor parte del recurso público se vaya a la gente en programas de bienestar, en escuelas, en hospitales, en centros de salud, en bacheo, en agua potable”. (Presidenta Claudia Sheinbaum). ¿Y tu nieve? A mí me gusta de vainilla.
La verdad no peca, pero incomoda, dicen, y a veces provoca situaciones extremas, incluso silencia a quienes la profieren y vociferan. A eso se llama censura. Por si no se han dado cuenta, la censura avanza lenta, y una vez afianzada, se arma de artimañas para mantenerse sigilosa, casi oculta, pero amenazante, para luego declararse “autosuficiente”: poderosa. Ahí está el chiste: “Estaba en Rusia escuchando a un cómico burlándose de Putin. Los chistes no eran tan buenos, pero la ejecución fue de primera.” Lo traigo a cuento porque en México aumentan los casos de censura arropada por figuras legales, mañosos mecanismos legaloides para callar las críticas a funcionarios y compañía, como el “acoso judicial”, la “ley bozal”, la “violencia política de género”, la “ley censura”, etc. ¡Ni siquiera abuchear! ¡A callarse todas y todos! ¿A dónde llegaremos? ¿A que nos suturen los labios?
Hace unos días, reinicié la lectura del libro de ensayos La verdad de las mentiras, de Mario Vargas Llosa, donde comenta novelas de varios escritores. Leí con gusto: “Desde que escribí mi primer cuento me han preguntado si lo que escribía «era verdad».” Vargas Llosa señaló que la ficción literaria es por sí sola “una acusación terrible contra la existencia bajo cualquier régimen o ideología: un testimonio llameante de sus insuficiencias, de su ineptitud para colmarnos. Y, por lo tanto, un corrosivo permanente de todos los poderes, que quisieran tener a los hombres satisfechos y conformes.” Es decir, sumisos. ¿Así andamos ya?
Hace años Vargas Llosa sentenció: “México es la dictadura perfecta”. Porfirio Escandón, en su artículo “La punzante frase de Vargas Llosa que encolerizó a la clase política mexicana”, apunta que el escritor peruano criticó el sistema priista, “acusándolo de simular democracia bajo un férreo control del poder”.
Escandón agrega que “desde el PRI, las reacciones oscilaron entre el desdén y la indignación. El entonces senador Manuel Bartlett calificó la declaración como “una provocación basada en el desconocimiento del país”. Otros legisladores pidieron a Vargas Llosa que “se informara mejor antes de emitir juicios”.
Y continúa: “En 2011, Vargas Llosa volvió sobre el tema: “La dictadura no era tan perfecta, porque se acabó”, dijo, aludiendo al fin de la hegemonía priista en el año 2000. Pero también advirtió que el peligro de nuevas formas de autoritarismo persistía.” O sea, el persistente peligro de que México continúe caminando como el cangrejo.
Señala Escandón: “En 2018, durante la campaña presidencial, Vargas Llosa expresó abiertamente su preocupación por el posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Sin nombrarlo, advirtió sobre un “populismo que puede socavar la democracia desde dentro”. ¡Sopas!
Añade: “No sería la última vez que el Nobel criticara al gobierno mexicano. En años recientes habló de “la regresión autoritaria” y “el riesgo de gobernar con el resentimiento como brújula”. (excelsior.com.mx, 13/04/2025). ¡Resentimiento como brújula! ¿Algo les suena? ¿Qué diría hoy Mario Vargas Llosa?
Siempre hay un plan A, B, C… Más los que se acumulen. Ahora, la presidenta Claudia Sheinbaum va por el Plan B de reforma electoral. Faltaba más, faltaba menos… El Plan B contempla: disminuir los privilegios que persisten en los Congresos locales; reducir los privilegios que persisten en municipios; fortalecer la consulta popular. Creo que es un “Plan con maña”; no parece un plan para la ciudadanía, sino para el poder político y económico. ¿Y la autonomía de los Estados y los municipios? ¿Qué significa “fortalecer la consulta popular”? ¿Consulta amañada? Ahí está la trampa. De los recursos económicos y privilegios, ahí veremos, siempre hay grietas por donde el agua -sucia- penetra.
Orson Welles escribió que “a la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia.” Esa pobreza e ignorancia.
Pero tenemos lo que queremos o nos hacen que queramos. Martín Caparrós, en su artículo “¡Es la estupidez, estúpido!”, sostiene que “la clave para ganar unas elecciones “¡es la estupidez, estúpido!”. Y señala: “Quizás una forma significativa de pelear contra la NET (la Nueva Estupidez Triunfante) sea hacer campaña por la inteligencia: contar a diestra y siniestra la obviedad de que sin ella seguiríamos viviendo en aquellas cuevas y moriríamos, con suerte, poco antes de cumplir los 25, pero que si eso es lo que quieren, adelante, voten, que para eso está la democracia. A menos que prefieran educarse, pensar un poco más y armar vidas mejores para todos. La estupidez puede parecer, por un rato, una buena idea, hasta que todos volemos por los aires y hasta los más estúpidos descubran que era muy estúpida.” (elpais.com, 12/02/2026).
Tranquilos. Toda proporción guardada, lean lo que sigue.
“Un hombre, al pasar frente al Congreso de los Diputados, escucha un tremendo griterío que salía desde la sala:
Ladrón, mentiroso, comisionista, difamador, chorizo, sinvergüenza, flojo de mierda, imbécil, timador, cabrón, corrupto, vendido, golfo, aprovechado, cara dura, falso, chupón, inútil, pesetero, estafador, vago de mierda, saqueador, gilipollas, bobo, oportunista, embaucador, tramposo, hijo de la gran puta...etc.
El hombre asustado le pregunta al guardia de la entrada:
-Señor, ¿qué pasa dentro?, ¿se están peleando?
-No, responde el guardia, yo creo que están pasando lista.”
Los días y los temas
Ahora que traen a Cuba en salsa, el escritor Leonardo Padura, en entrevista, expresó: “La vida cotidiana cubana se ha complicado mucho; la disminución de los niveles de vida de la gente, es una realidad. Cuando alguien te dice: “Bueno, pero en Cuba las cosas están bien”, hay que responderle: “Ven a vivir a Cuba y vive como un cubano y tal vez tu percepción de lo que ocurre sea distinta”. (cultura.nexos.com.mx, 07/12/2025). No se vayan con la finta.
Hablando de realidades, Leonardo Da Jandra escribió los siguientes aforismos:
*Los políticos inmorales saben que las virtudes son el mayor obstáculo para acumular riqueza.
*Para los empresarios voraces y los políticos corruptos la promoción de lo peor ha sido siempre una garantía de supervivencia.
*Los malos políticos generan antagonismo y división; los buenos políticos subliman las diferencias.
De cinismo y anexas
Los estoy aburriendo; así que aquí los dejo por ahora, con lo siguiente. De Fedosy Santaella, “Breve interrogatorio policial”:
—¿Lo mató porque le era infiel?
—No.
—¿Lo mató porque la maltrataba?
—No.
—¿Lo mató porque usted está enamorada de otro?
—No, yo lo amaba.
—¿Lo mató para cobrar un seguro millonario?
—No, tampoco.
—Me va decir que lo mató por accidente.
—No, diez tiros en el pecho no califican como accidente.
—¿Entonces?, ¿por qué lo mató?
—¡Porque roncaba, coño, lo maté porque roncaba!
Hasta la próxima.
Facebook: Tierra De Babel
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Licenciado en Letras Españolas por la Universidad Veracruzana. Escribe la columna política y cultural “Tierra de Babel” en Veracruz. Autor del libro Nada, yo soy Adán, “Ediciones de Mi Bolsillo” (2015). En 2017, es seleccionado para la antología del II Certamen de microcuentos “En tu piel”, editado por Cerezo Ediciones, de España.



