¿Las oficinas van a desaparecer? Esto dicen los expertos ante el covid

Redacción

El trabajo de oficina va a desaparecer "ha muerto", así lo definen varios intérpretes quienes afirman que la contingencia sanitaria del covid acabará con las oficinas.

De acuerdo con la investigación de El País, la periodista británica Catherine Nixey, cita el texto de Nixey de 1822 donde confiesa que en la oficina se siente "sepultado entre cuatro paredes, consumido por el tedio", y que solo aspira a retirarse para "disfrutar de un breve paréntesis de vida entre el trabajo y la muerte, que en el fondo vienen a ser lo mismo".

Usa esta declaración para partir del pesimismo existencial de este oficinista, Nixey traza un retrato despiadado de una institución que nació tras la Revolución Industrial, se consolidó en el periodo entre las dos guerras mundiales y se convirtió en hegemónica en torno a la década de 1950 donde habría empezado a manifestarse a partir de 1990 y la habrían acelerado las sucesivas revoluciones digitales del siglo XXI.

Comenta que estos días, el covid-19 ha evidenciado la crisis del modelo y al menos un tercio de los españoles en nómina han realizado jornadas laborales completas desde casa, demostrando que el ritual de reunir a diario a toda la plantilla en un mismo espacio no es imprescindible y tal vez no sea ni siquiera la opción más eficiente.

Por otra parte, Laszlo Bock, gurú internacional de los recursos humanos, presume estos días de la alta productividad de su empresa, "hemos consolidado una cultura de la eficiencia perfectamente compatible con el teletrabajo".

"La oficina atraviesa un periodo de transformación profunda que le permitirá adaptarse mejor a las nuevas necesidades del mercado laboral. Los muertos que ustedes matan gozan de muy buena salud", bromea José María Peiró, catedrático en Psicología del Trabajo e investigador residente en el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, "la oficina está atravesando más bien un periodo de transformación profunda que le permitirá adaptarse mejor a las nuevas necesidades del mercado laboral", comenta.

El catedrático traza un futuro de "jornadas flexibles, tanto en espacios como horarios, y equipos que trabajarán por objetivos sustituyendo cada vez más la cultura del control por la de la cooperación, la implicación y la confianza. Seguirá existiendo un espacio físico de reunión y puesta en común de proyectos y objetivos, pero lo que cada vez tiene menos sentido y va camino de desaparecer es el profesional anclado a su escritorio con un horario rígido y sometido a jerarquías abusivas y normas arbitrarias que atentan contra su bienestar, su salud y su productividad".

De igual manera señala que lo que está en vía de desaparición son "los aspectos más nocivos de la cultura de oficina", empezando por "los espacios hacinados, poco confortables y no optimizados desde el punto de vista energético".

Mientras, Ángel Elías, decano de la Facultad de Relaciones Laborales y Trabajo Social de la Universidad del País Vasco, prevé que la existencia o no de futuras pandemias que lleven a nuevos periodos de aislamiento forzoso que determinantes a la nueva forma de trabajo, "las oficinas seguirán existiendo, al menos, durante una fase intermedia".

Sin embargo, en opinión del decano afirma que "también ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del actual sistema económico basado en las reglas del mercado, donde la deslocalización ha impedido dar respuesta a necesidades urgentes. Además, la aparición de la covid-19 ha demostrado que caben otras formas de organización que permiten superar la situación de emergencia climática en que nos hallamos".

¿Estamos preparados para el home office?

"Muchísimas empresas no tienen los medios adecuados y, especialmente, muchas personas no cuentan con las condiciones para realizar los trabajos desde sus hogares, tanto por la inexistencia de espacios adecuados en los mismos como por la imposibilidad de concentrarse y atender debidamente el trabajo, al convivir con otras personas. Los humanos somos seres sociales y las personas necesitamos sentirnos parte de un equipo, para lo que la coincidencia en el lugar de trabajo es muy importante", afirmó Ángel Elías.

De acuerdo con Jesús Castells, autor de irreverentes ensayos sobre el mercado laboral, la brecha digital y los recursos humanos, hay una transición de la cultura de oficina a la del trabajo desde casa, "soy uno de tantos profesionales mayores de 45 años que se cayeron de la rueda y tuvieron que reinventarse en precario. Ahora ejerzo de analista y de mentor de profesionales que quieren reorientar sus carreras y, además, soy padre y marido a tiempo completo, lo que me llena de orgullo, aunque a veces sienta un vacío en el estómago al consultar mi cuenta corriente".

Finalmente señala que extraña la interacción social que le ofrecían las oficinas, pero considera que "el futuro pasa por crear proximidad a distancia, sentirte parte de un equipo aunque sus integrantes estén dispersos y, sobre todo, no perder de vista que tu entorno laboral no es un edificio, sino una serie de gente".

Con información de La Silla Rota