"Por miedo al covid recurrí a una partera"

Redacción

Alejandra Zamudio Ferrao vio nacer a su hija el 5 de mayo por parto natural. Pero Leonor, que pesó 3.8 kilogramos, midió 55 centímetros y nació bajo el signo de Tauro, estaba programada para nacer tres semanas antes en el Hospital de Alta Especialidad en el puerto de Veracruz, en Sayula, entre Miguel Alemán y Díaz Mirón.

Cuando Alejandra se embarazó no tenía en su horizonte la pandemia. Pero cuando el coronavirus ya formaba parte de las discusiones diarias y ya cerca de dar a luz, supo que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que el 23 de abril se canalizaría a embarazadas a hospitales particulares, pero eso no fue verdad.

"Me dijeron que si presentaba síntomas graves o de dar a luz me presentara a Urgencias, en el área donde estaban ingresando los sospechosos de tener covid".

Cuando su esposo acudió para pedir la extensión de su incapacidad coincidió con el intento de escape de un paciente con covid. No sólo eso, al marido de Alejandra le tocó ver como una doctora era llevada a hacerse la prueba luego de que resultara sospechosa de tener la enfermedad causada por el coronavirus.

Fue entonces que Alejandra decidió consultar a médicos particulares para no tener que ir al ISSSTE, pero de los cuatro con los que conversó, todos le dijeron que tenía que ser por cesárea, mientras que ella quería un parto natural.

"Decían que mi bebé era era macrosómico y que se me atoraría en el parto, que no era viable por mi cesárea anterior. Una me dijo que ya no tenía líquido amniótico y que tenía 2 vueltas del cordón umbilical. Otro me dijo que para qué quería sufrir, que quién me había metido la idea de parir, que ya nadie quiere partos. Que él tenía un récord de mil cesáreas al año. Le pregunté si creía necesario operarme.

-Bueno, me vas a pedir un bebé nuevo... -le dijo con crueldad el médico.

Eso no le gustó a Alejandra, quien además tenía miedo de ir a un hospital con covid.

"Ese era mi mayor temor, además de que de manera particular ningún doctor garantiza no contagiarte, sobre todo si en su equipo hay quienes trabajan en el sector Salud. Eso me hizo dudar más. Así que me puse a buscar parteras y encontré a Iza en la página de parteras. La contacté y vino a mi casa a revisarme. Le pedí que me dijera si mi embarazo era viable y respondió que sí. Aun con el pronóstico de cuatro médicos que me querían operar de manera particular, Leonor nació en casa", recordó Alejandra.

Ni ella ni su esposo han regresado al ISSSTE, por temor a contagiarse de la covid-19.

"No me da confianza. No he vuelto ni por la extensión de mi incapacidad".

En cambio con su partera Iza ambos se sintieron muy seguros. La monitoreó durante  tres semanas, las últimas del embarazo. Los anteriores doctores le habían dicho que se mantuviera al tanto, que no se le fuera a pasar el parto, calculado en el ISSSSTE en las dos primeras semanas de abril y luego la ginecóloga la llevo a control prenatal para las dos últimas semanas de abril. Leonor nació el 5 de mayo a las 7:41 de la mañana, bajo el signo de Tauro.

"Empecé la fase latente el 4 de mayo a las 2am. La fase activa la comencé a las 2am del 5 de mayo y poco más de 5 horas después nació mi hija".

Iza fue asistida por Pilar. Pese a lo satisfecha que está por el trabajo de la partera, en cuanto el registro de su hija se le ha dificultado.

"Me gustaría comentar que las autoridades aquí las llenan de tramites respecto al certificado de nacimiento, no así con los médicos, además de que las oficinas han estado cerradas por la emergencia. Honestamente no tengo confianza de salir ni siquiera a ponerle las vacunas a mi bebé" y añadió que lo hará cuanto se sienta segura y podrían hacerlo particulares o a domicilio.

Afirmó que el seguimiento con la partera es más cálido y respetuoso.

"Iza estuvo al tanto de cómo me sentía. Me comentó que en la red de parteras habían mencionado que en general hubo un retardo de los partos. Me dijo que las mujeres que no nos sentíamos seguras para parir estábamos abrazando nuestra gestación hasta parir cuando estuviésemos seguras. Creo fue mi caso. Para Iza fue muy importante que le tuviera confianza, me garantizó que no pondría en riesgo ni a mi bebé ni a mí pero que debía confiar en mi cuerpo, en mí para que todo saliera bien.

"Me siento a la expectativa, aun no siento seguro llevar a mi hija a aplicarle las vacunas, a hacerle la prueba del tamiz. Me siento insegura para ir al ISSSTE o para asistir a un médico. Me siento segura en mi casa y tenemos la ventaja de que podemos pedir cosas a domicilio, quedarnos en resguardo, ya que las noticias no son alentadoras. Tengo un hijo de 10 años, lleva dos meses encerrado, me preocupa cómo le afecta emocionalmente, le estamos explicando que haga actividades pero no nos sentimos como antes de la contingencia.

"Tiene que ver con las autoridades y lo que se dice y se sabe oficial y extraoficialmente y esta confusión de información y lo que informa del extranjero. Tiene impacto emocional en nosotros. Para mí como gestante, embarazada  pues tuvo un impacto emocional y estaba muy temerosa y me siento más tranquila porque mi bebe nació sana", concluyó.