Pobreza y violencia, coctel que ahoga a millones de chiapanecos
TUXTLA GUTIÉRREZ.- La realidad no "pinta" nada favorable para Chiapas. De acuerdo con el Semáforo Económico Nacional, esta entidad sureña ocupa el primer lugar en pobreza con el 77.1 por ciento y pobreza extrema con el 28.1%; es decir, cerca de 4 millones de chiapanecos están en esas condiciones (de poco más de 5 millones).
Solo en 2018, advierte la organización "México, ¿Cómo vamos?", la geografía chiapaneca se situó en el quinto puesto de los estados con el menor índice de desarrollo económico, con -0.5%, cuando el mejor calificado fue Baja California Sur (14.2%).
Esa misma plataforma advierte que el decrecimiento económico se mantiene: en el primer trimestre de este año se posicionó en -3%, mientras que para el segundo registró -2.6, cuando lo ideal sería alcanzar el 4.6% anual, lo que se ve lejano.
Con base en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), esta racha negativa se arrastra desde hace al menos una decena de trimestres: tan es así que entre 2014 y 2018 la actividad económica en Chiapas se desplomó 7.5%.
Entre otros efectos, Chiapas generó menos del 75% de la meta de empleos formales. Es decir, del tercer trimestre de 2018 al mismo periodo de este año, la entidad presentó una pobreza laboral mayor a la tasa nacional, pues pasó de 67.8 a 88.7 puntos porcentuales.
Ante la desesperación por conseguir recursos, los chiapanecos se vieron obligados a buscar alternativas para obtenerlos, lo que dio paso al "fortalecimiento" de la informalidad que, en el mismo lapso antes mencionado, bajó casi 2%, es decir que de 66.2% cambió a 64.4%, cifra mayor a la nacional con 52%.
Es decir, la desigualdad laboral "se infló" un poco más: de 0.480 se fue a 0.482, por lo que también superó la media nacional que oscila en 0.378.
A falta de crecimiento económico...
Esta tendencia negativa en pobreza ha provocado otras complicaciones, como lo que se vive en el tema de la seguridad y, para muestra, el Observatorio Ciudadano de Chiapas evidencia que en dos de sus ciudades importantes, la capital Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas, hubo un alza en seis delitos de alto impacto, incluso algunos por encima de la tasa nacional.
Con datos recabados del Centro Nacional de Información (CNI) del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), desde octubre del año pasado a septiembre de este 2019, solo en Tuxtla Gutiérrez "se dispararon" la extorsión, los robos con violencia, a casa habitación, a negocio y a transeúnte, así como la violación.
Por su lado, en San Cristóbal incrementaron los feminicidios, homicidio culposo, secuestro, violación y trata de personas, mientras que Tapachula presenta cifras más elevadas que la media nacional en feminicidio, homicidio culposo, extorsión y violación.
De hecho, de octubre 2018 a septiembre 2019, en Chiapas se registró una tasa acumulada de 9.76 carpetas de investigación por la suma de los delitos de homicidio doloso y feminicidio. San Cristóbal contabilizó una tasa de 5.05 carpetas de investigación por ese mismo lapso, lo que representa una disminución del 50.65% con respecto al periodo anterior.
Pero en Tapachula la tasa en este delito fue mayor a la nacional durante los dos últimos años de la administración pasada: de octubre del 2016 a septiembre de 2018. Tuxtla representó un aumento del 40.67% con respecto al periodo anterior, de 4.10 carpetas de investigación de octubre 2017 a septiembre 2018 a 5.77 de octubre 2018 a septiembre 2019.
Asimismo, a nivel estatal se tipificaron solo 19 carpetas de investigación como delito de feminicidio en los últimos 12 meses. La tasa estatal fue de 0.35 carpetas de octubre 2018 a septiembre 2019. En San Cristóbal la media por este tipo de crímenes en razón de género está arriba de la nacional y estatal, con 0.92 carpetas en este periodo.
Los municipios de Tapachula y Tuxtla Gutiérrez registraron aumentos en la tasa de carpetas de investigación por feminicidio, el primero con 296.79% en el primer año de gobierno, y la capital un alza de 95.65%, pues de 0.16 carpetas de investigación en el último año de administración anterior pasó a 0.31 en el primer año del actual gobierno.
Por su parte, el Observatorio Feminista contra la Violencia a las Mujeres del estado registró, de diciembre del año pasado al 31 de agosto de este 2019, alrededor de 139 muertes violentas (56 de éstas catalogadas como feminicidios), lo que significaría una agudización en este tópico.
Como se recuerda, siete municipios de Chiapas mantienen la Alerta de Violencia de Género (AVG) desde el año 2016.
Aunque en homicidio culposo, advierte de nueva cuenta el Observatorio Ciudadano, se presentó una baja en la incidencia de sólo 4.87%, (se abrieron un total 685 carpetas de investigación de octubre 2018 a septiembre 2019), San Cristóbal y Tapachula aún presentan las tasas mayores a la nacional. Solo la primera ciudad colonial reportó un aumento de 59.41%, en comparación con un periodo anterior.
En este último lapso, la cifra de secuestros en Chiapas descendió 9.35%, por lo que registró una tasa de 0.40 carpetas de investigación, comparado con el periodo octubre 2017 a septiembre 2018, con 0.44. En San Cristóbal, la media (2.29 carpetas) es dos veces más alta que la del periodo un año antes (0.94 carpetas de investigación de octubre 2017 y septiembre 2018) y 106.83% más alta que la nacional en el mismo tiempo. Por su parte, Tuxtla registró un aumento de 97.88%.
Además, se abrieron 170 carpetas de investigación por delito de extorsión en los últimos 12 meses. Los tres municipios analizados registraron tasas mayores a la tasa estatal (3.10 carpetas).
Migración, invasiones y otros datos
No obstante, Chiapas se convirtió en el "caldo de cultivo" perfecto para que se mantenga en el rezago en varios sentidos: ocupa, pues, los primeros lugares en muerte materna (a la fecha se contabilizan cerca de 20 casos) y decesos por dengue (de igual forma una veintena).
De por sí "golpeado" por la pobreza, a los chiapanecos se les vino otra problemática: una oleada de caravanas o un flujo mayor y constante de migrantes, la mayoría provenientes de Centroamérica, quienes a su paso no solo buscaban refugio, sino todo lo que esto conlleva: empleo, sueldo digno, vivienda, alimentación, salud y educación.
Con base en datos del Instituto Nacional de Migración (INM), en lo que va de este año el flujo migratorio se disparó hasta en 230% con respecto a lo que se registró en todo el 2018; de hecho, de enero a julio de 2019 se contabilizaron 460 mil migrantes, lo que supera por mucho los 138 mil 612 que pasaron por el país durante el año pasado. Solo en mayo de este año, se registró la cifra más alta (histórica) de pase de indocumentados por la entidad, con cerca de 300 mil.
Aunque si algo tiene que rescatarse en lo que va de esta administración, encabezada por Rutilio Escandón Cadenas, es la recuperación de 8 mil 623 hectáreas invadidas, la mayoría, por parte de integrantes del Movimiento Campesino Regional Independiente (Mocri), quienes "sembraron el terror" durante el sexenio de Manuel Velasco Coello, hoy senador.
Para ello y como parte de una demanda añeja de la población, la Fiscalía General del Estado, en coordinación con otras corporaciones policiacas, ejecutó 69 operativos de desalojo, además de que casi 50 personas están encarceladas por despojo y otros delitos.
Hace apenas unos días, la misma instancia recuperó cerca de 400 hectáreas de dos municipios, Ocozocoautla y Jiquipilas, con la implementación de alrededor de mil elementos.
Con información de La Silla Rota
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