Las ratas en la capital del país son consideradas como una plaga debido a que pueden reproducirse cada tres semanas, cada una con una camada de 4 a 5 crías por lo que su crecimiento es exponencial.
Los roedores que cohabitan con los ciudadanos son especies exóticas por no ser endémicas del país, sin embargo su crecimiento ha ocasionado que otras especies sean desplazadas. Por otro lado, las ratas no tienen depredadores naturales por lo que es más difícil controlar la cantidad.

Se han acostumbrado a estar tanto en contacto con seres humanos que ya no son temerosas y llegan a tener conductas agresivas para defender su territorio y establecer colonias. También tienen parásitos que podrían resultar dañinos.
Al no contar con estimaciones puntuales de las poblaciones de ratas y ratones, tampoco se han establecido medidas para mitigar este problema. Una forma de ayudar es tener consciencia y educación para no tirar basura y tener un mejor manejo de residuos.
Con información de La Silla Rota
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