Morir mientras cenas tacos en la calle; el ambulantaje más allá de la informalidad

Joel Cruz

Ser vendedor ambulante va más allá de estar en la informalidad, no pagar impuestos y no contribuir en nada en el crecimiento económico del país; representa además, un riesgo para la salud e incluso para la vida.

Así, el fin de semana pasado dos personas murieron y nueve más resultaron heridas cuando cenaban en un puesto de tacos sobre el bulevar Manuel Ávila Camacho esquina callejón Sporting, en el fraccionamiento Faros de la ciudad de Veracruz.

En un recorrido realizado por XEU Noticias por la zona se encontró que las personas que venden en la calle no solo preparan sus alimentos exponiéndose y exponiendo la vida de otros, sino que además se roban la energía eléctrica, todos los días, como algo normal, como parte de, e incluso, con el conocimiento de las autoridades.

"Hay cosas que no se pueden comentar pero no tenemos medidores, pero hay cosas que no se pueden comentar".

-Como que se cuelgan de algún cable. "Exactamente".

-¿Eso lo sabe la autoridad?

"Sí lo sabe, hasta ahorita nos están dejando, no sé con el tiempo si haya algún problema, mañana no sé qué vaya a pasar".

"No son diablitos, es otra técnica, cualquiera lo puede hacer, se cuelga y le pone un ganchito y ya".

¿Sabe que eso está mal y que es un delito? "Sí todos lo sabemos".

En el área del bulevar Manuel Ávila Camacho varios vendedores señalan que cuentan con el permiso del ayuntamiento que al mes les cuesta más de 400 pesos sin estar dados de alta ante la Servicio de Administración Tributaria (SAT). Y otros de plano sin permiso comercializan sus productos.

Al respecto el director de Comercio del ayuntamiento de Veracruz, Pedro Morando, reconoce que en las calles que desembocan en el bulevar Ávila Camacho hay vendedores de varios giros. En total son alrededor de 20 comerciantes que ahí permanecen.

El abogado Pedro Olea Bretón afirma que los puestos pasan de ser ambulantes a ser fijos ya que se establecen en un solo punto con todos los servicios: agua, luz y un permiso de parte del ayuntamiento que contrapone a lo que indica la Ley.

"La Ley, el Reglamento Municipal, prohíbe que a la gente se le dé en la calle un derecho de estar en un sitio ya de manera fija, estacionaria, ahí ya hay un conflicto de normas, una cosa es la cuestión administrativa municipal y otra cosa es la cuestión fiscal". El especialista señala que el tema de los puestos ubicados en la calle son un círculo vicioso, quien vende, quien consume y la autoridad que lo permite.

"Se termina convirtiendo en un círculo vicioso y de manera social, las autoridades luego no quieren entrarle al toro por los cuernos.

Si lo regularan de manera estricta y se cumpliera con la norma no sería ahorita ni tema de plática, pero lamentablemente no lo cumplen".

De esa forma siguen vendiendo, arriesgando y hasta robando energía eléctrica, porque no hay autoridad que ponga en orden al ambulantaje, es más, hasta permisos les dan y los dejan que hagan, que el círculo vicioso continúe. Un cuento de nunca acabar.