Tamayo ve el ocaso de su sueño americano

Redacción/La silla rota
Este miércoles es la fecha de ejecución.

Este miércoles se cumple la fecha en la que el gobierno de Texas fijó la ejecución del mexicano Edgar Tamayo por el homicidio de un policía en Houston, ocurrido en 1994.

Tras 20 años de condena en prisión el originario de Morelos enfrentará la pena capital seis horas después de ver por última vez a sus padres y a sus hijas, de acuerdo con lo revelado por su papá, el señor Héctor Tamayo, pues sostendrán una última reunión este 22 de enero al mediodía.
 
Según las investigaciones Tamayo Arias salió de una fiesta de boda para seguir la fiesta y continuar bebiendo, sin embargo fue detenido junto a un amigo por un supuesto robo, el policía los trasladaba cuando este recibió tres disparos en la espalda lo que le ocasionó la muerte, sin embargo, debido al estado de ebriedad en el que se encontraba, el mexicano no puede recordar los detalles de lo sucedido el 31 de enero de 1994, pero asegura que no disparó contra el uniformado.
 
En la prueba para detectar residuos de pólvora los resultados fueron negativos, sin embargo, fue detenido y sentenciado sin notificarle que podía contactar al consulado mexicano como lo indica en caso Avena, por lo que familiares, amigos, activistas, derechos humanos y el Departamento de Estado de EU exigen al gobernador de Texas, Rick Perry, conceder el perdón al mexicano de 46 años o por lo menos aplazar la ejecución.
 
Además, la pistola con que presuntamente se disparó no tenía huellas de Tamayo ni de su amigo, quien lo incriminó para sólo ser sentenciado por el delito de asalto; incluso tuvo problemas para rendir su declaración y responder a cuestionamientos, pues no dominaba el inglés.
 
Recientemente el consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Max Diener, señaló que no pierden la esperanza pues hasta el último segundo el gobernador texano tiene el poder de conmutar la condena del hombre que a los 18 años cruzó la frontera para ingresar al país vecino y comenzó a trabajar como jornalero.
 
Asimismo, los abogados presentaron este martes una apelación ante la Corte norteamericana para que exista otra autoridad para conceder el indulto y no sólo el gobernador, sin embargo, la medida fue rechazada por el tribunal de Texas y uno federal. Pese a la negativa la defensora Sandra Babcock, quien encabeza al grupo legal, señaló que no se darán por vencidos, y aseguran que lucharán hasta el final para que el caso pueda ser revisado, pues se cometieron violaciones contra el proceso del nacido en Miacatlán el 22 de julio de 1967.
 
Además sus defensores revelaron que Tamayo Arias sufre de un problema mental, según el padre del incriminado el hecho fue derivado de un golpe que le propinó un toro en su adolescencia, el cual lo dejó inconsciente más de tres días, y apenas detectaron el problema.
 
El mexicano mantuvo información con una amiga durante los últimos 18 años que tiene en prisión.
 
De acuerdo con los registros, ocho mexicanos fueron sentenciados a la pena capital en Texas en los últimos 20 años; además otros once esperan fecha de ejecución, denominado el corredor de la muerte, indicó la cónsul Rosalba Ojeda. La pena capital es legal en 32 de los 50 estado de la Unión Americana.
 
En caso de que se concrete la ejecución, Tamayo sería el tercer mexicano ejecutado que es parte del fallo Avena; en 2008 fue ejecutado Ernesto Medellín Rojas, mientras que en 2011 fue sometido a la sentencia Humberto Leal García.