Catemaco en penumbras: entre el derroche, las ocurrencias y el negocio redondo
- Edgar Pucheta
Una de las banderas principales con las que la administración municipal de Manuel Eduardo Toscano pretendió inaugurar su gestión en Catemaco fue, precisamente, devolverle la luz al municipio. Siendo una de las joyas turísticas más emblemáticas del sur de Veracruz, la renovación de la red de alumbrado público en el malecón no solo parecía una inversión lógica para el realce estético, sino una urgencia en materia de seguridad. Sin embargo, lo que se vendió como un logro brillante ha terminado por convertirse en el primer gran apagón de credibilidad para este gobierno.
Tras filtrarse los costos estimados de la inversión, la sociedad catemaqueña no tardó en encender las alarmas. El precio en el mercado de una lámpara LED suburbana de buena calidad oscila entre los $500 y los $2,000 pesos; si nos elevamos a luminarias solares o de tipo vialidad, el costo se ubica entre los $2,100 y los $3,000 pesos.
Es verdad -y hay que decirlo con rigor técnico- que el equipamiento urbano de un malecón exige especificaciones particulares. Lo que para el ciudadano común es solo un "foco", en realidad implica un sistema complejo donde los costos elevados pueden justificarse bajo los conceptos de durabilidad, rendimiento y eficacia ante las inclemencias del clima.
Según datos de la Dirección de Obras Públicas, el gasto millonario reportado sitúa el costo de cada lámpara instalada entre los $8,000 y hasta los $22,700 pesos. Hasta ahí, el beneficio de la duda cabía: se entiende que el precio incluye el poste, el cableado, la mano de obra y el alquiler de maquinaria. Lo que resulta técnica y financieramente indefendible es que, a menos de dos meses de haberse concluido la flamante obra, el corredor turístico ya se encuentre en penumbras.
Las excusas oficiales se caen por su propio peso. Culpar a los constantes apagones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) quedó descartado el pasado primero de junio, cuando un video viral demostró con total nitidez que el fallo no era de la zona, sino exclusivo de la red de alumbrado municipal. Malos materiales, nula planeación o una ejecución deficiente; elija usted el pecado, pero la consecuencia es la misma: el equipo falló.
Obras para la foto y un cabildo de ocurrencias
Este apagón en el malecón no es un hecho aislado, sino el síntoma de un mal mayor. El avance de otras obras públicas en el municipio —especialmente en pavimentaciones, guarniciones y banquetas— ya está bajo la lupa de una ciudadanía que empieza a cansarse de los trabajos de mala calidad. La sociedad catemaqueña exige resultados tangibles y obras duraderas, no escenarios de utilería que solo sirvan para la foto del banderazo de arranque en las redes sociales.
Y mientras el municipio enfrenta deficiencias visibles, la respuesta del alcalde Manuel Eduardo Toscano raya en la frivolidad. Su narrativa digital parece más enfocada en frases trilladas de coaching motivacional y crónicas superficiales sobre cómo inicia su día, que en afrontar la crisis de los servicios públicos. Catemaco no eligió a un motivador ni a un creativo compositor musical para gobernar con ocurrencias; eligió a una autoridad que hoy se percibe rebasada y sin la experiencia necesaria para el cargo.
El secreto a voces en Tepetapan
Detrás de la opacidad en el manejo de los recursos y el alquiler de maquinaria, el descontento social apunta hacia una dirección muy específica. En el municipio corre como pólvora el cuestionamiento sobre las ganancias reales que el munícipe estaría percibiendo por un presunto conflicto de interés: la compra de un viejo hotel en Tepetapan.
Este espacio se ha convertido, según señalan los propios habitantes, en una doble fuente de sospechas, empezando por que funciona como unidad habitacional para el personal del "primer círculo de confianza" traído de otros municipios, desplazando a perfiles locales honestos y capacitados, dejando un cabildo al que las tareas claramente le quedan grandes.
Además, esta misma área sirve para resguardo de maquinaria, ya que el amplio terreno es utilizado para guardar la maquinaria pesada, la cual, casualmente, es alquilada a empresas provenientes de Minatitlán y otros municipios del sur del estado para la ejecución de la obra pública local.
Alguien, definitivamente, está haciendo un negocio redondo con los arrendamientos, las adquisiciones y los contratos en Catemaco. La red de alumbrado se apagó muy rápido, pero ha servido para encender los reflectores sobre el destino del dinero público. Hoy queda claro que, en esta administración de las ocurrencias, el único que no se lleva ninguna ganancia es el pueblo de Catemaco.
Penumbra política
Por si fuera poco, tampoco es secreto que tal como usó y desechó a los impulsores de su proyecto político, ahora Manuel Eduardo Toscano busca por todos los medios apropiarse del liderazgo de su partido, Movimiento Ciudadano, en la zona de Los Tuxtlas, no obstante, no la tiene fácil, y no por que haya mucha competencia, más bien por el arribismo político que ha terminado por hacerlo a un lado de la escena local, Mientras el Gobierno del Estado a través de la gris Secretaría de Turismo, ha tratado de reactivar esta industria sin chimeneas en los diferentes municipios de la entidad veracruzana durante los fines de semana, Catemaco parece estar al lado del camino, tan solo para el convocado Festival del Chagalapoli, hubo más participación de personalidades relacionadas a diversas corrientes políticas incluso ajenas a Morena, que del mismo ayuntamiento que de plano optó por el digno deslinde de la actividad, concentrándose más en su “Hogwarts Tuxtleco” con sus “Brujos Certificados”.
Memes, comentarios variopintos y hasta críticas de la férrea comunidad religiosa y devota de la Virgen del Carmen, patrona de los catemaqueños, han acabado por restar laseriedad que pretendía este gobierno municipal al reglamentar la actividad de los famosos brujos. El error tal vez estuvo en que lejos de reglamentar con una credencialización, parece que lo que se buscaba era legitimar una cuestionada actividad que incluso algunos relacionan con el fraude calificado.
Queda ver ahora que tan en picada seguirá la trayectoria política del mandatario y esperar que en su declive no arrastre el desarrollo municipal de la joya turística de Los Tuxtlas. Nos vemos en la siguiente. Por la libre.
**Nota aclaratoria: Quien esto escribe, no posee los derechos musicales del tema que se escucha en el video que acompaña esta columna. La grabación es de origen.
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Es egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (UV). Su trabajo en el periodismo inició en los extintos periódicos locales "El Debate" y posteriormente "Palestra", en San Andrés Tuxtla. Fue reportero en los periódicos "Sur" y posteriormente "Imagen", donde además colaboró como editor y temporalmente como coordinador en el área de fotografía.
Fue reconocido por la OCEAC por su trayectoria periodística, iniciando como cofundador y director general de Informantes en Red, portal informativo donde publica semanalmente su columna "Por la libre".
Actualmente combina su actividad periodística con la docencia en el Centro de Estudios Superiores de los Tuxtlas y eventuales cursos y talleres en la Universidad del Golfo de México, donde también fue catedrático en la extinta licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Eventualmente es colaborador en medios de comunicación regionales y estatales.



