Estudiantes mexicanos buscan liderazgo en energía solar para 2021

La Silla Rota
Investigadores mexicanos de la mano de la IP abrirán centro de investigación en energías limpias

Pese a todo pronóstico, 2020 fue un año de avances para la industria de energía solar en México, pues el sector privado y la academia se unieron para fomentar la investigación y producción de materiales en torno al uso de energías renovables.

Estudiantes del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en convenio con la empresa Solarever, trabajaron para, en 2021, abrir un laboratorio de investigación que sea de nivel mundial.

En entrevista con La Silla RotaAna Laura Barrales, asesora de Energías de Solarever, empresa que se dedica a la producción y distribución de paneles solares en México, explicó que el laboratorio se dedicaría a la investigación y generación de células receptoras y convertidoras de energía, conocidas como Apolo.

"En la planta de Guanajuato ya dedicamos una parte de esta a la generación de las células Apolo, que conforman los paneles de recepción de la energía solar. Estas células solo se fabrican en países como China y Malasia, así que seríamos pioneros en América", dijo.

 

 

El laboratorio de investigación estaba planeado para iniciar operaciones este año, pero se retrasó a causa de la epidemia de covid-19 en el país, y ahora se planificó que inicie operaciones en el segundo semestre del 2021.

Barrales explicó que el Laboratorio de Investigación de Células Apolo podría ser parte del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, en Temixco, Morelos; y aunque aún se encuentran en pláticas, es un hecho que el laboratorio será parte del desarrollo profesional de futuros ingenieros mexicanos.

 

 

"Este laboratorio es único en su especie, porque sería capaz de realizar pruebas de ciclos térmicos certificados que no se hacen actualmente en México. Ayudará a llevar tecnologías de laboratorio al plano industrial y a capacitar nuevos profesionistas mexicanos en el sector de energía fotovoltaica.

"Esperamos que en él se puedan desarrollar patentes para nuevos productos que cumplan con los más altos requerimientos de calidad mundial y nuevas materias primas que hagan frente a las necesidades económicas de México y el mundo", explicó Barrales.

 

 

Pese a que la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, retiró algunos apoyos a esfuerzos científicos para generar nuevas tecnologías -específicamente recursos que otorgaba el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)-, aseguró que existe una oportunidad de desarrollo en el sector privado.

Barrales también advirtió que, pese a la crisis económica mundial provocada por la pandemia de coronavirus, el mercado no se detiene, y México se posiciona como uno de los mayores exportadores de paneles solares a Estados Unidos y América Latina.

"El tema de la pandemia de covid-19 sí afectó la venta de estos productos, pero la energía no se detiene, al contrario; nos dimos cuenta de que, si gastamos más energía eléctrica, tenemos una oportunidad de hacerlo de manera responsable y apostándole a la inversión en ciencia y nuevas tecnologías", añadió Barrales.

 

 

Solarever, pese a ser una empresa de inversión china, tiene todas sus plantas en México y sólo exporta la materia prima de los paneles solares que produce en el país, precisamente las células Apolo, que en 2021 podrían empezar a generarse por ingenieros mexicanos.

El convenio con ambas universidades consiste en que, además de que los estudiantes realicen prácticas profesionales, sean quienes realicen las investigaciones de nuevos productos, no solo en beneficio para la empresa, sino para la industria en el país

 

 

Los estudiantes y expertos que participan en la próxima generación de las células Apolo en México son especialistas en el tratamiento de productos que han tenido poco estudio para su uso comercial en el país, por ello -aclaró Barrales- la investigación que se lleve a cabo en los próximos años posicionaría a México como líder de la industria en Latinoamérica.

La empresa cuenta con tres fábricas, una en Hidalgo, otra en Guanajuato, y recientemente abrió una nueva planta en Colima, con la que esperan tener tres nuevas líneas de producción que solvente la demanda del mercado de paneles solares, también en Europa.

Además, este año firmó otros dos convenios, con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y de la Universidad de Colima (Ucol), para que los estudiantes realicen estudios en productos como la perovskita y el silicio, y ensayar nuevas fuentes de energía.

 

 

Con información de La Silla Rota