"Estuve intubado 18 días, sobreviví y ahora voy a casarme"

Redacción

Antes de entrar al hospital con síntomas de covid-19, Miguel Ángel Núñez Santos le hizo una promesa a su pareja: "Mira, si yo salgo, me voy a casar contigo porque yo sé que es una parte que tu anhelas y a lo mejor yo fui egoísta no haciéndolo". Tras haber permanecido 18 días intubado y un mes hospitalizado, ahora quiere continuar disfrutando la vida a su lado.

Miguel, de 32 años de edad, comenzó a tener síntomas de coronavirus a finales de marzo, aproximadamente 10 días antes de que fuera internado. Sentía los signos más comunes: fiebre, dolor de garganta y agotamiento extremo. Sin embargo, creyó que se trataba de otro padecimiento, porque casi no había salido de su casa y se había cuidado.

Cuando fue a hacerse estudios, el sábado 4 de abril, el médico detectó que tenía alto el nivel de glucosa y al hacerle una tomografía, vio que también tenía problemas en los pulmones.

Primero fue a una clínica ubicada en Lindavista, donde le dijeron que creían que era influenza, pero ante el temor de que fuera covid, le pidieron que se fuera y buscara otro hospital. En ambulancia y ya con oxígeno, llegó a al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán".

"Yo ya me había valorado para covid en el Issemym y en el Hospital Juárez, pero la valoración era muy concreta. Por ser el principio de la epidemia te preguntaban si habías tenido contacto con alguien que tuviera covid, si habías salido de viaje al extranjero o si habías tenido contacto con alguien que hubiera salido del país. Cuando las respuestas eran negativas, te decían que era muy probable que no tuvieras covid, ése era su filtro, no había pruebas como tal en ese momento", relata.

Llegó al Instituto Nacional de Nutrición en la madrugada del domingo 5 de abril, le realizaron la prueba de diagnóstico del virus Sars-CoV2, estudios de sangre y una tomografía. Alrededor de las 5:00 de la mañana le dijeron que se iba a quedar internado porque llevaba un cuadro de neumonía complicado.

 

 

"Nunca me sentí fatal"

En el área de Urgencias, recuerda que había aproximadamente 15 camas ocupadas, como era el inicio de la pandemia todavía no había altos niveles de ocupación. Miguel señala que "realmente nunca me sentí fatal, entonces pensaba que eso iba a ser algo más sencillo de pasar".

En ese momento le comenzaron a aplicar oxígeno y después le colocaron una mascarilla, pero su oxigenación empezó a bajar hasta 85, cuando lo normal en una persona es de 93 para arriba.

El lunes por la mañana, los médicos le dijeron que requerían comprar el fármaco tocilizumab, que tiene el nombre comercial de Roactemra, de Roche, lo buscaron en farmacias y no había disponibles en la Ciudad de México, lo que representó también otra preocupación para sus seres queridos, ya que también fue difícil encontrarlo, aunque sí lograron adquirirlo.

Con el paso de las horas, su oxigenación no mejoraba, entonces por la noche, los médicos le dijeron que la alternativa de tratamiento era que fuera intubado para que no se siguieran dañando sus pulmones. "Yo caí un poco en el pánico de recibir una noticia así, más cuando crees que estás mejorando. Pregunté si no había otra opción, dijeron que no, pero que la decisión es personal", narra.

"Pensé, si ya me tengo que ir, gracias por todo lo vivido"

De las 11:00 de la noche a las 3:00 de la mañana fueron las horas más largas y tortuosas para Miguel, quien aceptó que lo intubaran a pesar de que sentía mucho temor al procedimiento y a no despertar después.

En ese lapso decidió hacer llamadas y mandar mensajes a sus seres queridos para estar bien antes del procedimiento. "Hablé con mi familia, con mis amigos, con mi novia, quería tener la tranquilidad de que independientemente del resultado, dejé todos mis pendientes cubiertos".

"Fue así que aproveché ese tiempo para decir esas cosas que cotidianamente piensas y nunca las dices porque piensas que no es el momento o porque piensas que vas a tener oportunidad después. En ese momento llegué al clímax de mi vida pensando que era el momento de decir todo, de mostrar todo", enfatiza Miguel.

Entonces llegó la hora de que lo llevaran a quirófano para la intubación, en tono de broma, pero también en serio, le dijo al doctor "no me vaya a dejar morir, eh". Los camilleros lo trasladaron e incluso le permitieron grabar el momento con su celular.

Este joven relata que, aunque nunca había sido muy creyente, en ese instante sí se encomendó a Dios. "Dije al final yo no me puedo quejar, he tenido una vida con muchas alegrías, con muchas cosas buenas y si es el momento de que ya me tenga que ir, pues gracias por toda la vida y por todo lo que he vivido y pedí fortaleza para los que se quedan".

Por coronavirus, permaneció 18 días intubado

Ya en la cama del quirófano, le colocaron la mascarilla para sedarlo, el médico comenzó a contar y el último número que Miguel escuchó fue el tres, aunque dice que durante el procedimiento aún todavía sintió cuando le empezaron a meter un tubo por la garganta y pudo mover un poco los dedos

En ese momento, comenzó la siguiente etapa de su lucha contra el covid-19. "Durante la intubación, que duró 18 días, tuve muchas alucinaciones, muchos delirios, estando en esa sedación profunda. Según lo que documenta mi expediente clínico, en un periodo de siete días, yo creo que sí en gran medida el medicamento permitió que ya no se siguiera agravando la inflamación pulmonar".

En tanto, a su familia le daban los reportes de manera periódica, la mayoría de las veces les dijeron que Miguel estaba grave pero estable, salvo en una ocasión que le informaron a su novia que se encontraba muy grave y que tenían que prepararse para cualquier cosa.

Después de 18 largos días, los especialistas de Nutrición determinaron que era momento de extubar a Miguel, sus pulmones comenzaron a trabajar de manera normal y lo trasladaron al área de recuperación. Posteriormente, estuvo semiinconsciente durante algunos días, al principio no recordaba su nombre, qué día era ni por qué estaba en un hospital.

"Me bastaron 31 días para entender que es la mujer de mi vida"

Miguel le ganó la batalla al covid-19 y tras permanecer un mes internado, el 5 de mayo salió caminando, sin oxígeno y lúcido, sólo tuvo un dolor neuropático en el pie izquierdo durante un tiempo. Incluso cinco días después pudo volver a hacer ejercicio.

Él considera que el tocilizumab fue de gran ayuda para su recuperación, ya que el proceso inflamatorio que tenían sus pulmones era lo que puso en riesgo su vida; sin embargo, señala que cada caso es diferente y no sabe si a todos los pacientes les ayudaría.

Actualmente trata de recuperar su vida y enfatiza: "Mi plan principal y el motor que me hizo salir adelante en días oscuros cuando estaba triste fue salirme a casar. Me voy a casar en cuanto tengamos la oportunidad, ya tenemos muchas cosas previstas, pero sobre todo queremos Bris y yo que estén estas condiciones de la pandemia superadas para poder compartir primero el amor, pero sobre todo la vida". 

"Llevaba 8 años y nunca pensé en casarme, me bastaron 31 días para entender que Bris es la mujer de mi vida y que sobre todo la vida no da muchas oportunidades para festejar la vida y el amor", destaca este joven que sobrevivió al covid-19 tras haber estado en condición grave.

A poco más de un mes de que fue dado de alta, agradece todo lo que hicieron médicos y enfermeras para salvarlo: "La verdad es que desde que llegué a Nutrición, la atención fue de primera calidad, yo además del agradecimiento reconozco la calidad de atención que se da en todo momento".

Este tiempo tampoco ha sido fácil, ya que dice que llegó a un punto en el que todo su mundo giró alrededor del covid-19, esto le ha causado preocupación constante y noches de angustia, ya que le cuesta trabajo ver que hay mucha gente en la calle que es descuidada o incrédula.

Destacó que esta situación le hizo valorar su salud y la convivencia con sus seres queridos. "Nunca se valora tanto un abrazo como cuando lo anhelas tanto y sientes que te hace tanta falta. Yo siempre fui un poco escéptico de muchas cosas y he sido muy reservado pensando que estás dosificando la vida, pero estar en este punto y haber despertado y renacido, sí me deja claro que volví a nacer, que es otra oportunidad de vida y que tengo una misión importante por cumplir", afirma feliz de haber ganado la batalla contra el coronavirus.