Temen se privilegie a víctimas de Tlahuelilpan sobre otros pacientes

MARCO ANTONIO MARTÍNEZ

Una inquietud se esparció entre los familiares de pacientes del hospital Pediátrico de Tacubaya: que por dar atención a los dos jóvenes de Hidalgo que llegaron en la madrugada del sábado -víctimas de la explosión del ducto de Tlahuelilpan, ocurrido el 18 de enero- a los demás se les descuide.

En voz baja, algunos de los familiares ajenos a la tragedia de Hidalgo, pero con sus propios casos de parientes quemados, comenzaron a expresar que temen que sean desatendidos, ya que gran parte de la atención médica se ha concentrado para Juan Alberto Martínez Sánchez y Víctor Hugo Hernández Pérez, de 15 y 16 años.

Explicaron que vieron como personal médico que solo trabaja de lunes a viernes acudió el fin de semana a trabajar.

Además, mencionaron que a los familiares de ambos jóvenes se les permite estar cerca de terapia intensiva casi todo el día.

Sin embargo, en lo que también coincidieron es que Juan Alberto y Víctor Hugo son los dos pacientes con más quemaduras de todos los que están internados en el hospital perteneciente al sistema de Salud capitalino, y reconocido por estar especializado en atender a personas quemadas.

"Son los más quemados", coincidieron dos señoras.

El sábado familiares de Víctor Hugo dijeron a Milenio que su hijo tenía 87% del cuerpo con quemaduras, y el papá de Juan Alberto comentó que el diagnóstico era desesperanzador. Por su parte la secretaria de Salud capitalina, Olga Oliva Arellano informó que estaban graves, pero estables.

Otros de los familiares de pacientes ajenos a lo de Tlahuelilpan, dijeron  que los jóvenes ocupan el cubículo 1 y el 3. Ambos, desde que llegaron la madrugada del sábado, están inconscientes.

También es cierto que debido a la atención que el traslado de ambos jóvenes recibió de parte de medios de comunicación, y a la posterior visita de la jefa de gobierno de la ciudad, Claudia Sheinbaum, y del gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, un grupo de mujeres el sábado pudo expresar sus quejas sobre el hospital, como que hubiera desabasto de medicina, o que a familiares que acudían a urgencias, incluso los de Juan Alberto y Víctor Hugo, no los dejaron pasar la noche en una sala con sillas, y les pedían esperar afuera. Gracias a ello los alrededores fueron barridos, los baños lavados y además les han surtido de medicinas y ya no pasan la noche afuera.

Aunque saben que los jóvenes de Hidalgo atraviesan una situación complicada, la zozobra por el estado de salud es casi igual para algunos de los demás. El domingo 20 el ambiente se ensombreció luego de que falleció una niña.

Afuera, familiares en grados no tan directos esperan, sentados en la banqueta que sus niños mejoren y sean dados de alta u operados lo más pronto posible.

En tanto los familiares de Juan Alberto y Víctor Hugo son los únicos que permanecen dentro, en el primer piso, aislados, e incluso se han negado a atender a medios de comunicación y prácticamente permanecen todo el día en el hospital, ubicado en las calles de Arquitecto Carlos lazo y Gaviota, en Tacubaya.

Llegan temprano y se van tarde, afirmó una familiar de un niño internado. Agregó que en la noche los trasladan a un hotel.

Este lunes, como el día anterior, se vio aparecer ambulancias que no trasladan pacientes, sino bolsas de sangre y plasma. Aunque cotidianamente hacen lo mismo, con la llegada de los jóvenes la frecuencia ha aumentado. Ambos las necesitan.

Con información de La Silla Rota