Vecinos de la Roma en la CDMX se oponen a la llegada de Gas Natural

Sharenii Guzmán

Vecinos se oponen a la instalación de gas natural de la empresa Fenosa en la colonia Roma, debido a que lo consideran un riesgo por tratarse de una zona sísmica con afectaciones por el temblor del pasado 19 de septiembre.

Además argumentan presuntas irregularidades en el proceso previo a su instalación y señalan que la compañía cuenta con permisos caducos y que no tienen tampoco estudios del subsuelo actualizados.

Uno de los reclamos es que a los vecinos no los consultaron. El gobierno capitalino les mostró durante una mesa de trabajo el proyecto de manera superficial y les notificó que se instalaría a pesar de su desaprobación, indicó en entrevista con La Silla Rota, Inia Caviglia, habitante de la colonia Roma. 

Hace un par de meses los colonos de la Roma se percataron que personal de la empresa de Gas Natural empezó a abrir zanjas en la tierra para instalar tubería. De inmediato se presentaron en la obra y pidieron ver los permisos. Uno de los trabajadores les mostró una hoja que en realidad era una solicitud de la autorización que además caducaba el 23 de abril.

De acuerdo a dependencias capitalinas, donde solicitaron información sobre el estudio del subsuelo, además se carece de un Atlas de Riesgo delegacional actualizado. El último y con el que se están basando para permitir la instalación del Gas Natural data de 2015, explicó la entrevistada.

Inia Caviglia cuestionó al gobierno capitalino por permitir a Fenosa entre a una de las colonias más afectadas por el sismo del 19 de septiembre sin contar con un estudio del subsuelo actualizado que muestre las fallas y grietas que se han formado en los últimos tres años y sobretodo los daños que hubo después de ese temblor.

Según el Atlas de Riesgo de la CDMX, la colonia Roma se encuentra ubicada en dos zonas: la IIIa y IIIb, que son zonas de depósitos lacustres muy blandos y compresibles, con altos contenidos de agua, que favorecen la amplificación de las ondas sísmicas.

"Hace unos meses se hizo un socavón de 45 centímetros de profundidad entre las calles de Chihuahua, Álvaro Obregón e Insurgentes. Ahí el delegado Monreal otorgó un permiso para hacer un centro comercial de ocho pisos y a la hora que estaban haciendo los cimientos se les desplomó el suelo, le metieron 90 pipas de cemento y no llenaban. Checaron por el sótano de una bodega y resulta que era una grieta".

Comenta que así hay muchos terrenos en la colonia Roma. No se les puede cargar mucho peso a los edificios porque el subsuelo está blando.

"Esto es una zona lacustre y al ser fangosa, en unas partes la tierra está compacta, en otras está suelta y hay unas donde hay vacío. Nosotros nos preguntamos si en esta zona que hay grietas, hundimientos, los edificios se van de lado, cómo se les ocurre dar permiso para poner Gas Natural".

Lucha vecinal

Los vecinos luego de que personal de la empresa les mostrara la solicitud de permiso, pidieron a las autoridades locales y delegaciones representadas en la mesa de diálogo que les dejaran ver los permisos y estudios del subsuelo, pero no les permitieron revisarlos, solo se los enseñaron de lejos.

Debido a que los vecinos no quedaron conformes, ingresaron solicitudes de información vía transparencia a la Comisión Reguladora de Energía, la Comisión de Usuarios del Subsuelo, Secretaría de Obras de la CDMX y a la Secretaría de Protección Civil local. Algunas dependencias contestaron que no eran responsables.

La Comisión de Usuarios del Subsuelo citó a los vecinos para el lunes pasado y les informó que no tienen los estudios de grietas ni fallas. "Se supone que el gobierno tiene un Atlas de Riesgo de la Ciudad de México, aunque no se conoce, solo una parte pública y no está completa, pero queremos saber más detalles y nos dijeron que no tienen estudios desde el 2015, aunque deberían de actualizarlos cada año".

A pesar de ello, Caviglia refirió que el gobierno sigue otorgando autorizaciones a la empresa de Gas Natural Fenosa y para construcción de desarrollos inmobiliarios.

"¿Con qué parámetros dejan construir y meter gas natural sino cuentan con estudios geofísicos y geotécnicos en determinadas zonas?" cuestionó.

Destacó que además con la instalación del Gas Natural se pone en riesgo a miles de personas que no solo viven en la Roma sino a la población flotante. Es una zona donde hay escuelas, hospitales, restaurantes, negocios, galerías, oficinas, bancos y gasolineras.

El ingeniero en geofísica del IPN, Jacinto Ruíz Aquino  envió una carta firmada por vecinos y especialistas a Miguel Ángel Mancera cuando era jefe de gobierno en 2014. Le advertía que si continúan las construcciones de manera indiscriminada, los mantos acuíferos se iban a seguir deteriorando y lo que iba a provocar es que la tierra se afloje y se seque, por lo tanto se desplace y dejaría sin fuerza a los cimientos de los edificios viejos.

En estos dos meses de trabajo por parte de Fenosa ya han instalado el Gas Natural en varias calles, a pesar de que vecinos han ido a protestar a las obras y en varias ocasiones los han frenado. Comenta que llevan una parte de la Roma Norte y se quieren extender hacia la Roma Sur.  El pasado viernes metieron el gas en la calle de Córdova, a la altura de Chihuahua. Lo han instalado en la parte de la Roma Norte que está de lado de avenida Cuauhtémoc, antes del parque Luis Cabrera.

¿Qué dicen los expertos?

De acuerdo con un estudio publicado por los especialistas Víctor Manuel Cruz Atienza (UNAM), del Instituto de Geofísica, el sismólogo y profesor emérito, Shri Krishna Singh, y Mario Ordaz Schroeder del Instituto de Ingeniería, gran parte de la ciudad está edificada sobre sedimentos blandos de los antiguos lagos que existieron en el valle, los cuales provocan una enorme amplificación de las ondas sísmicas.

"Para dar una idea tangible, la amplitud de las ondas sísmicas con períodos cercanos de 2 segundos en zona de lago (o zona blanda) (e.g. colonias Roma, Condesa, Centro y Doctores) puede llegar a ser 50 veces mayor que en un sitio de suelo firme de la Ciudad de México. Sin embargo, como las ondas también se amplifican en el suelo firme de la periferia, con respecto a lugares lejanos de la Ciudad de México, la amplitud en zona de lago puede ser de 300 a 500 veces mayor. En algunos sitios de la zona del lago, las aceleraciones máximas del suelo producidas por el sismo de magnitud 7.1 fueron menores a las registradas en 1985".

Con información de La Silla Rota