Entre 2010 y 2016, el exgobernador de Chihuahua, César Duarte habría desviado más de 360 millones de pesos mediante una “caja chica”, de acuerdo con una investigación de la Fiscalía general y la Secretaría de la Función Pública de Chihuahua.
Entre los beneficiarios estarían el PRI Estatal, pero también diputados, operadores políticos y personas a quienes Duarte debía favores.
De acuerdo con informes allegados al caso, se trata de recursos que salían de una cuenta bancaria de la Secretaría de Hacienda estatal, a razón de por lo menos 5 millones de pesos mensuales.
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