Aumentarán siniestros naturales por pérdida de playas, alertan

Roxana Aguirre / La Jornada Veracruz

Veracruz, Ver.- La pérdida de playas continúa en la entidad derivado del cambio climático; también habría modificaciones en la altura del oleaje y su dirección, la incidencia de huracanes y su fuerza así como la dirección de las lluvias y los nortes, señaló el investigador Virgilio Arenas Fuentes, coordinador del programa Universitario Cultura Marítima.

“Habría nortes más intensos o prolongados, es algo difícil de pronosticar con certidumbre”, afirmó.

Además indicó, ya se están presentando cambios en la pendiente de la playa, su composición, e incluso en los ecosistemas locales.

“Las playas responden de manera integral a un conjunto de fuerzas que dependen del tipo de grano que está construida, de la fuerza y pendiente, hay áreas donde las playas han crecido y otras donde disminuye, particularmente se observa en los rompeolas que están en Boca del Río, esto significa transporte literal”, especificó el investigador.

La infraestructura urbana en su mayoría no se vería en riesgo, sólo en los casos de los hoteles que suponen las playas como un bien, sin embargo esto no es garantía, pues podrían perderlas.

Arenas Fuentes refirió que en el norte del estado, por Boca Andrea, Villa Rica y Quiahuiztlán es evidente que el mar ha avanzado disminuyendo el terreno de la playa.

En Villa Rica el avance es de 20 a 25 metros hacia la costa derruyendo incluso casas habitación.

“No ha habido cambio perceptible del nivel del mar, lo que pasa es que éste transporta la arena y a veces parece que aumentó el nivel, sin embargo lo que se ha perdido es playa”, detalló.

El investigador señaló que se deben realizar estudios de oleaje y transporte de sedimentos para diseñar un modelo, pues es previsible qué pasará con las playas si se cambian las corrientes.

Expuso que los modelos que predicen con cierta certidumbre se dan conforme se tenga una mayor cantidad de información que se traduce en un plazo amplio del pronóstico.

“Hay modelos confiables que pueden tener capacidad de pronóstico de 20 a 25 años; esta certidumbre tiene un rango de duda del cinco por ciento”, comentó Arenas Fuentes.

Las obras de infraestructura que se hacen en las costas, algunas enfocadas a un objetivo comercial, pueden cambiar las playas y no tienen ninguna relación con la naturaleza.

“La gente se le ocurre que es conveniente hacerlo y entonces lo hacen, pues tienen el recurso y la presión política para poderlo lograr, no hay antecedente formal en ninguno de ellos”, explicó.

Señaló que en la obra de ampliación del puerto el rompeolas funcionará de protección como el arrecife, y no lo contrario