María Félix, la diva y el mito
A 100 años del natalicio de María Félix, "La Doña", es recordada y homenajeada en muchos países por su gran trayectoria, belleza y elegancia, pero sobre todo por la fuerte personalidad que siempre la distinguió del resto, única y con un estilo propio que nadie ha podido copiar, manteniéndola vigente como la gran diva de México.
La estrella del cine mexicano nació en Álamos, Sonora, el 8 de Abril de 1914. Sus padres fueron Bernardo Félix y Josefina Güereña, él con sangre de indio yaqui, ella hija de españoles. Sus hermanos: Josefina, María de la Paz, Pablo, Bernardo, Miguel, Ma. Mercedes, Fernando, Victoria Eugenia, Ricardo, Benjamín y María del Sacramento.
De pequeña, María prefería jugar con sus hermanos subiendo a los árboles y montando a caballo y otras cosas que solo hacían los muchachos de la familia, se apartaba de los juegos de niña que con sus muñecas y comiditas practicaban sus hermanas.
Participó en cerca de 50 películas entre los años cuarenta y cincuenta. Trabajó en México, España, Francia, Argentina e Italia, con directores como Emilio "Indio" Fernández (Enamorada, 1946; Río escondido, 1948), Luis Buñuel (Los ambiciosos, 1959), Juan Antonio Bardem (Sonatas, 1959) o Jean Renoir (French Can Can, 1954), pero nunca cedió a la tentación de Hollywood. “Sólo me ofrecían papeles de india. ¡Y yo no nací para llevar canastas!”, sostenía. En 1970 se retiró del cine y se dedicó a vivir de su leyenda. De vez en cuando visitaba programas de televisión, donde hablaba sin tapujos de sus recuerdos. Recorría festivales internacionales de cine y pasaba algunos meses del año en su casa de París.
Con la fama empezó la sucesión de hombres en su vida. “Yo los escogí a todos. Por eso los podía dejar cuando quería. ¿Luchar por un hombre? ¡Hay tantos!”, decía. Se casó cuatro veces, pero sus amores más sonados fueron los que mantuvo con “el charro cantor” Jorge Negrete y con el compositor Agustín Lara, quien le hizo “un himno”.
"A mí me ha ido muy bien en el amor, pero yo no siento el poder; el poder, ¿qué quiere decir eso?, una mujer siempre tiene poder sobre quienes la rodean, sobre sus trabajos...", declaró en 1994 la actriz para una entrevista publicada en Babelia con motivo del homenaje que le rindió la Mostra de Cine del Mediterráneo, en Valencia. "Puede ser que sí haya tenido poder, porque siempre he hecho las cosas como quería; si no quería un galán me daban otro, si no quería una cosa se cambiaba. Y me parecía muy normal, porque siempre fue así", agregó.
Siempre soberbia, seductora, altanera, dominante, decidida y temperamental, con una voz grave y honda que imponía autoridad y el levantar de ceja que la caracterizaba, “María Félix nació dos veces: sus padres la engendraron y ella, después, se inventó a sí misma”, aseguró alguna vez el escritor Octavio Paz. A una reportera que le preguntó su edad, María respondió: "Mire, señorita, yo he estado muy ocupada viviendo mi vida y no he tenido tiempo de contarla".
Salvador Novo que principió como enemigo de María y terminó admirándola, publicó en un periódico la tan esperada noticia para mucha mujeres: "Receta de la Belleza de María Félix" y comenzaba narrando a qué hora se despertaba, qué desayunaba, qué ejercicios hacía, pero finalizaba diciendo: "Después que usted haga todo esto, necesita también tener ¡la belleza de María!".
Tuvo amigas como Frida Kahlo, Eva Perón, Leonor Fini, Collete, Dolores Del Río, Pita Amor, Leonora Carrington, Estela Moctezuma. Todas ellas mujeres talentosas e independientes.
María Félix fue motivo de inspiración de varios de sus amores, pues aún cuando todavía no entraba al cine le compusieron valses y boleros inéditos.
Ya casada con Agustín Lara se convirtió en su musa y él compuso muchas de sus más bellas canciones inspirado por su amor a María, algunas de ellas como "Humo en los Ojos", "Palabras de Mujer", "El Chotiz Madrid" y por supuesto "María Bonita".
Juan Gabriel le compuso "María de todas las Marías", de la que la diva opinó: "Si te comparan con la Vírgen siempre sales perdiendo". Por su parte, José Alfredo Jiménez le compuso "Ella" y se la mandó cantar a Argentina, sin importar que después se las dedicara a tantas otras mujeres. Cuco Sánchez le compuso "Oiga, Doña". En Francia un joven de 20 años escribió la letra de la canción "Je Iáime a mourir", cuenta la historia de un joven que sufre de amor por ella sin más recompensa que lo que ella quiera darle. En el rock Los Amantes de Lola le compusieron "La Doña" como homenaje
María de los Ángeles Félix Guereña murió el 8 de abril de 2002, curiosa y exactamente el día de su cumpleaños número 88, dicen muchos que "como si lo hubiera planeado", en su residencia de la Ciudad de México, mientras dormía, de madrugada. Su última aparición pública fue en un concierto de Luis Miguel, en marzo de ese año.
"La Doña" sigue siendo objeto de interés, admiración y envidia 12 años después de su fallecimiento.



