Generación de empleos, mentira repetida

  • Rafael Arias Hernández

Puras pérdidas. Compárese la evolución de la situación en Veracruz.

En el año de 2011 se crearon  24,490 empleos.

En cambio, cuatro años después,  para dar una idea de cómo vamos, en el 2015,  disminuyeron  -10,511 y a marzo de 2016, ya llegan  a  los -14, 748  perdidos.

¿Quién responde del fracaso, del retroceso?

¿Los veracruzanos afectados y sacrificados, o los que fueron electos y su partido (PRI) que los postulo y apoya?

¿Dónde están las promesas y compromisos de campaña; y  los cientos de miles de empleos supuestamente creados y presumidos en boletines oficiales, e incluso en los informes de gobierno? ¿Baja o inexistente inversión y obra pública?

¿Y los miles de millones de pesos desaparecidos?

El rollo del desarrollo

En la real realidad estatal, sigue la pérdida o la mediocre creación de empleos formales, mientras políticos y gobernantes, salvo excepciones,  están en lo que más les importa: mantenerse en o ganar el gobierno. Algunos, incluso en la continuidad de su impunidad, para no responder de su ineficiente y hasta delincuente desempeño.

En Veracruz, a cada rato se prueba, que una mentira repetida mil veces, no se convierte en verdad, sigue siendo una mentira.

Peor aún, la audacia de seguir usándola  como infundada  promesa y compromiso de campaña, en metas exageradas y ofrecidas como  posibles y alcanzables, Sobre todo, ante contextos nacional y mundial adversos, así como políticas gubernamentales, probadamente mediocres o insuficientes; y ante responsables que no se llama a rendir cuentas.

Desempleo, subempleo causas de pobreza y más

Los hechos, más que las estadísticas. Lo que se vive y padece, prueba y comprueba que la economía veracruzana va de mal en peor.

Sin hablar del enorme rezago acumulado en trabajo, salarios y prestaciones, que año con año crece, es conveniente  recordar que hay que empezar por saber cuántos empleos formales exige el crecimiento de población en Veracruz.

La respuesta en cifras redondas es de cuando menos 65,000; habría que agregar otra cantidad para reducir ese rezago acumulado en cuando menos 12 años.

Por lo pronto hay que repetirlo y decirlo, directa y claramente, la fantasiosa cifra de la creación de empleos durante este gobierno estatal es falsa. No se han creado 400, 000 empleos formales, con salarios dignos y prestaciones como oficialmente se ha informado año tras año.

Es más, si se consultan fuentes oficiales, de lo que constituyen  la principal parte, esto es los registros del IMSS, se advierte como ya se mencionó, que la situación es más grave.

Como sostiene el reconocido  presidente del Colegio de economistas de Veracruz, Alejandro Soto Domínguez:

“Cero y van tres meses consecutivos negativos de 2016, en materia de empleo formal. En marzo continúa en picada el número de trabajadores afiliados al IMSS, se perdieron 1 mil 627 empleos respecto al mes anterior. Hay que recordar que en el año 2015, existió un saldo neto negativo respecto a diciembre 2014, de menos 10 mil 511 empleos formales.” (ANALISTA.150416)

Es más si se consideran las cifras, al mes de diciembre, de los últimos cinco años  y  los tres meses de 2016, se puede apreciar más claramente el nivel alcanzado.

2010- 684,647.

2011- 709,137.

2012- 742,935.

2013- 750,232.

2014- 753,108.

2015- 742,597.

2016- 741,697(Enero).

2016- 739,937(Febrero).

2016- 738,310(Marzo).

FUENTE: http://www.stps.gob.mx/gobmx/estadisticas/

En otras palabras, en cinco años y tres meses, de diciembre de 2010, a Marzo de 2016  se han creado o registrado,  53,663 empleos formales.

Siguiendo la comparación anual, en cifras  de 2011, se crearon en promedio,  67 empleos al día.

En cambio, en cifras  de 2015 se perdieron diariamente casi 29.

Índice que por cierto, junto con otros,  hay que dar seguimiento cada mes para saber del éxito, fracaso o estancamiento de la política de fomento de empleo formal, del gobierno del estado.

Así, promedio  respecto  a cada mes tenemos que en 2016:

Enero, por día bajaron 30; en Febrero, diariamente  disminuyeron casi 59; y en Marzo se perdieron  54 diarios.

Cifras que podrán ser peor, si la crisis y los contextos nacional y mundial  se agravan; y, sobre todo si  se incrementa el desastre provocado por mala y peor administración estatal y municipal, injustificado sobreendeudamiento público y  mayor debilitamiento institucional.

¿Así como justificar cifras alegres y exageradas, propuestas y promesas infundadas?.

Sostener un mal y peor gobierno es altamente costoso, genera más limitaciones y sacrificios sociales.

Y una de sus consecuencias, un hecho preocupante es, que no se crean suficientes empleos formales, sino que ahora la novedad es que se pierden o generan muy pocos.

Solo en el fantasioso y repetido discurso oficial,  “las cosas van bien, no pasa nada y viene lo mejor”

A diario y de muchas formas la realidad real lo muestra y repite. Escapismo y simulación no son la solución.

Inocultable,  la creciente inconformidad social  y el hartazgo de millones de veracruzanos que no encuentran atención y apoyo gubernamental suficiente y oportuno, para satisfacer sus necesidades elementales y resolver los múltiples problemas, viejos  y nuevos, que se padecen.

Si bien es cierto que en políticas públicas y, en particular, al quehacer gubernamental hay que fijar metas y objetivos, que se debe ser optimista y poner todo el esfuerzo. También lo es, que si no se obtienen los resultados ofrecidos, si la realidad muestra errores y fracasos, retrocesos y pérdidas no hay que engañar ni ocultar  resultados; tampoco insistir en las mismas políticas y programas gubernamentales. Mucho menos abusar de la mentira y engaño oficial, cuando los hechos y la situación para millones de veracruzanos, se  empeora.

Sólo para recordar, respecto al mínimo estimado  de crecimiento anual de población de 65.000,  en Veracruz se deberían crear  cuando menos 178 empleos formales por día, pero en su lugar se pierden. ¿Qué hay que esperar?

Otra causa del hambre y miseria crecientes de los veracruzanos, es la comprobada y padecida  pobreza de sus gobiernos. Ineptitud y corrupción no son solución.

*[email protected]:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez

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Rafael Arias Hernández

Actualmente es Investigador del IIESES y maestro de la Facultad de Economía de la UV.

Cuenta con  Licenciatura en Economía, por la Universidad Veracruzana. Obtuvo mención honorífica Cum Laude.  Maestría en Economía con especialización en Desarrollo Regional y sub especialización en Historia del Pensamiento Económico. Salt Lake City, Utah. USA. Diplomado por la U.V. en “Habilidades del Pensamiento”.  Alta Dirección AD2 Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas. (IPADE). Becario en los programas Lincon-Juárez y LASPAU.  Asesor académico y maestro de Enseñanza Media, Esc. De Bachilleres Noc. “Art. 3º Constitucional”, Xalapa, Ver. Maestro en la Facultad de Economía, y de la Maestría en Desarrollo Regional. Historia Económica, Desarrollo Económico, Desarrollo Regional, Taller de Investigación, Metodología, Habilidades del Pensamiento y otras cátedras. Maestro en “Técnicas de Debate” de la maestría en Acción Política y Administración Pública, de la Universidad Anáhuac. Xalapa, Ver.

Director General Técnico y Secretario General de la Universidad Veracruzana.

En el Gobierno Federal, fue Delegado Estatal de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial en Veracruz, y Director de Desarrollo Regional en SPP. En el Gobierno del Estado de Veracruz ha sido Asesor Económico, Jefe de Prensa y Comunicación Social, Director General del Instituto Veracruzano de Cultura, Director General de Industria, Comercio y Estadística, Coordinador de Participación Ciudadana, Coordinador Ejecutivo del Comité de Planeación para el Desarrollo (COPLADEVER). SEFIPLAN, (2010)

Miembro de diversas Asociaciones Civiles y ciudadanas, como el Colegio de Urbanistas y Planificadores, el Colegio de Economistas; la Fundación Cambio XXI A. C.; y de la Fundación Colosio A.C. Colaborador de diversas revistas y publicaciones académicas. Articulista de diversos periódicos, y de otros medios de comunicaciones nacionales, estatales y municipales.