• Seguridad

Susana Carrera: el rostro de los secuestros en Veracruz

  • Miguel Ángel León Carmona
“Susi”, según sus amistades, fue una mujer exitosa, agradable y devota, dedicada a sus hijos

Xalapa, Ver. –El día que Susana Carrera fue secuestrada en Coatzacoalcos recogería a uno de sus hijos en casa de amistades suyas. Esa última actividad que la empresaria realizó es algo que seres queridos recuerdan de ella: “una dedicación incansable hacia Roberto, Patricio y Emilio”, a quienes la violencia les cobró con la orfandad.

“Susi”, como la llamaron en vida sus amistades -que hoy solicitan el anonimato por el temor que azota al sur de Veracruz- describen a su compañera de círculo social y escolar como una mujer exitosa, agradable y devota. “No se metía con nadie. Solía acudir al club Britania y se dedicaba a sus hijos, siempre al pendiente de ellos”, refieren.

Susana Carrera Ascencio, su esposo Luis Manríquez y sus tres hijos -de acuerdo con datos en medios nacionales-radicaron hasta 2009 en la Ciudad de México, donde montaron una franquicia de estética infantil de nombre “Greñitas”, misma que vendieron para mudarse a Coatzacoalcos.

En el puerto del Golfo de México compraron y fundaron Pexaluminio, una empresa dedicada a la compra-venta de ese metal que comercializaban en Minatitlán, Acayucan, Las Choapas, Agua Dulce y Nanchital. El lugar que la familia eligió para vivir fue la colonia Petrolera, zona exclusiva para la élite del segundo municipio de mayor poderío económico en la entidad.

A principios de febrero de 2019, Susana condujo su vehículo hasta una casa ubicada en la colonia Playasol, en el norte de la ciudad, donde recogería a uno de sus hijos. Aquella noche, su propósito no se cumplió y sería plagiada. Días después se confirmaría su muerte, la número 39 contra mujeres en dos meses de gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.

En videos de seguridad privada, se aprecia el momento en que la empresaria descendió de su auto, tocó el timbre y durante 15 segundos esperó a que alguien le abriera la puerta. En ese lugar un segundo vehículo se estacionó y de él bajó un hombre que tomó a la mujer del cuello y la privó de su libertad.

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Fue hasta el 14 de febrero cuando el cadáver de Susana fue abandonado en la calle Linda Vista, de la colonia Benito Juárez, una de las más antiguas de Coatzacoalcos, pero también de las preferidas para delincuentes para abandonar a sus víctimas. La misma donde, en la calle Emiliano Zapata, vivió Hernán Martínez Zavaleta, alias “El H”, presunto líder del Cartel de Los Zetas, preso desde junio de 2017.

El cadáver de Susana estaba decapitado, en una bolsa negra, como muchos otros cuerpos que exhiben criminales en Veracruz. Ahí mismo fue hallado un cartel que advertía que la muerte se cometió debido a que su familia no pudo pagar por su rescate: cuatro millones de pesos.

Este 19 de febrero, la organización Alto al Secuestro que encabeza Isabel Miranda de Wallace, informó que Veracruz se ubicó como el estado con mayor número de secuestros en el país, con el registro de 51 casos en enero de 2019.

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Para Mónica Robles Barajas, diputada morenista por el distrito de Coatzacoalcos, el crimen de Carrera Ascencio es uno de muchos que familias de empresarios han padecido en ese sector. “Ya es mucho tiempo de venir con índices muy altos de inseguridad. Ni Coatzacoalcos, ni la gente del sur merece por lo que están pasando”, dijo la legisladora a E-Consulta Veracruz.

La diputada describe a la familia de la víctima como respetable y querida en el ámbito social y escolar. “Tan es así que la reacción de mucha gente de Coatzacoalcos ha sido de indignación y de una exigencia hacia las autoridades para que pongan soluciones. Una mujer que de ninguna manera merecía lo que recibió”.

Agregó que, tras reunirse con amigos, empresarios, profesionistas de Coatzacoalcos, algunos de ellos amigos de la empresaria, la refieren como “una mujer querida, de su familia, con hijos pequeños, que aportaba en la parte empresarial. Una mujer con toda una vida de proyectos por delante, que quedan cancelados con este crimen tan terrible”.

Robles Barajas, recriminó que, en las últimas horas, se filtraran fotografías del cadáver de Carrera Ascencio en una plancha del Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Coatzacoalcos, presuntamente por personal de la Fiscalía General del Estado (FGE).

“Es un hecho realmente reprobable, una manera de jugar con el dolor de las víctimas. Tenemos que vigilar que el Fiscal cumpla con su tarea de encontrar al o a los responsables”, dijo.

Tras el asesinato de Susana, su familia decidió vivir su duelo sin entrevistas a medios; y veló los restos en el estado de Tabasco. Los integrantes de la familia cerraron sus redes sociales. El último mensaje de Luis Manríquez -esposo- fue para agradecer en Facebook a quienes se sumaron a la búsqueda: "Muchas gracias a todos por sus oraciones y deseos, para que mi esposa Susana Carrera pudiera regresar a casa, desgraciadamente no se puso y falleció", publicó.

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