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Díaz Ordaz: así la CIA desató su paranoia

  • La Silla Rota
Gustavo Díaz Ordaz era financiado por la agencia: recibía y enviaba información sobre el desarrollo del movimiento estudiantil

La CIA tuvo un papel fundamental en los hechos sucedidos en 1968 en México, pues siguió de cerca el movimiento estudiantil, no sólo en la capital sino en varios estados, informó BBC Mundo este martes.

De acuerdo con documentos secretos del gobierno estadounidense, la CIA influía en las decisiones del presidente Gustavo Díaz Ordaz con respecto a las protestas estudiantiles.

Incluso el mandatario recibía dinero de la agencia, comentó el investigador del Colegio de México, Sergio Aguayo.

Esta influencia servía también para alimentar la creencia de Díaz Ordaz de que el movimiento era patrocinado por comunistas.

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“La CIA estaba absolutamente convencida de que el movimiento tenía apoyo e inspiración no sólo desde Cuba sino de la Unión Soviética", comentó Kate Doyle, directora de análisis de la política de Estados Unidos en América Latina del Archivo de Seguridad Nacional.

La Agencia compartía información con el ejército y las agencias de inteligencia civil mexicanas, todo por medio de Gustavo Díaz Ordaz. "Compartían información cruda, sin procesar. La CIA les daba análisis de inteligencia. Desconozco su calidad", reconoció Aguayo.

La relación entre la CIA y Díaz Ordaz se dio a través de Winston Scott, quien fue jefe de la oficina en México entre 1956 y 1969.

Scott, que tenía gran amistad con Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez, creó una red de informantes, entre los que se encontraban personas de altos círculos políticos del país.

La operación LITEMPO pudo reclutar a por lo menos 12 agentes, entre los que se encontraban los dos políticos, bajo el sueldo de la CIA.

Se desconoce la cantidad que recibían. Pero un dato obtenido por Sergio Aguayo da un poco de luz al tema: se entregaban 400 dólares al mes para pagar dos guardaespaldas y equipo de radiocomunicación para cuatro automóviles.

Los blancos principales en México eran Sonora y Nuevo León, junto con sus capitales Nogales y Monterrey. Además del Partido Comunista de México, cuya existencia estaba prohibida legalmente.

En el mismo año, en Estados Unidos sucedieron varias protestas contra la guerra en Vietnam. Era una de las razones que tenía para vigilar conflictos sociales en México.

Kate Doyle fue quien consiguió que se desclasificaran los numerosos informes secretos de la CIA sobre el movimiento estudiantil de 1968 en el país.

“Hay cables, información de inteligencia en México reportando actividades de grupos estudiantiles en Veracruz, Puebla, Michoacán sobre sus marchas, conversaciones, protestas, sus políticas, sus líderes".

El movimiento estudiantil tuvo su origen en el entonces Distrito Federal en la capital del país. Conforme crecía la inconformidad, crecía la cantidad de informes que llegaba a diario la oficina de Scott al cuartel de Langley en el cuartel de la Agencia central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés), y otros a Díaz Ordaz.

Junto con la información que intercambiaban, también compartían ideología. "Scott transmitía su ideología anticomunista en todas sus conversaciones e informes".

Díaz Ordaz coincidía con Scott. "Crearon un círculo cerrado de opinión que no les ayudó mucho a entender realmente lo que pasaba en México en ese entonces".

Cincuenta años después del movimiento estudiantil no se han encontrado pruebas de una influencia de Cuba o Rusia en las manifestaciones.

Tampoco se sabe cuántos muertos hubo en realidad en la matanza del 2 de octubre de 1968, se calcula que fueron alrededor de 200.

No se ha demostrado la participación de la CIA en la agresión. "Una hipótesis que manejo es que Winston Scott sí estaba enterado. Pero es hipótesis", afirma Aguayo.

Con información de La Silla Rota

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