La elección no se decidirá en Washington

  • Jeremías Zúñiga Mezano
Cada vez que surge una tensión política entre México y Estados Unidos ocurre lo mismo.

Cada vez que surge una tensión política entre México y Estados Unidos ocurre lo mismo.

Los medios de comunicación se llenan de declaraciones.

Los partidos políticos reaccionan.

Las redes sociales se polarizan.

Y durante algunos días pareciera que el país entero está hablando de lo mismo.

Pero la realidad suele ser distinta.

Porque existe una enorme diferencia entre la agenda mediática y la agenda ciudadana.

Hoy observamos señalamientos, solicitudes de extradición, acusaciones públicas y debates sobre presuntos vínculos entre personajes mexicanos y actividades ilícitas.

Sin duda son temas relevantes.

Sin duda merecen ser investigados.

Sin duda tienen implicaciones diplomáticas y políticas.

Pero la pregunta verdaderamente importante es otra.

¿Esto modificará el comportamiento electoral de los mexicanos?

La evidencia histórica sugiere que probablemente no.

México cuenta con un padrón cercano a los 100 millones de electores.

Sin embargo, en las elecciones participan regularmente entre 60 y 65 millones de ciudadanos.

Existe un universo de aproximadamente 35 a 40 millones de mexicanos que observan la política con distancia, desinterés o indiferencia.

Y precisamente ahí se encuentra la clave de cualquier elección futura.

Los votantes más politizados difícilmente cambiarán de opinión.

Quienes respaldan al gobierno encontrarán argumentos para defenderlo.

Quienes simpatizan con la oposición encontrarán razones para criticarlo.

Ambos grupos ya tienen una posición formada.

La verdadera disputa electoral siempre ocurre en otro lugar.

Ocurre entre quienes están más preocupados por llegar a fin de mes que por una discusión diplomática.

Entre quienes piensan más en la seguridad de sus hijos que en los debates partidistas.

Entre quienes se preguntan cuánto cuesta la canasta básica, si tendrán empleo mañana o si podrán acceder a servicios de salud dignos.

Esos ciudadanos representan millones de votos potenciales.

Y son ellos quienes suelen definir las elecciones.

Por eso, la pregunta no es qué dijo Washington sobre México.

La pregunta es qué está pasando en la vida cotidiana de los mexicanos.

Porque las elecciones no se ganan únicamente con narrativas.

Se ganan cuando la ciudadanía percibe mejoras reales en su calidad de vida.

La historia reciente demuestra que los grandes escándalos políticos generan titulares.

Pero pocas veces generan cambios profundos en el comportamiento electoral.

Lo que verdaderamente mueve a los electores son los problemas que experimentan todos los días.

La inseguridad.

La economía familiar.

El empleo.

La salud.

La educación.

La movilidad.

La vivienda.

Por eso, mientras la clase política discute lo que ocurre entre gobiernos, millones de mexicanos continúan evaluando algo mucho más simple.

Cómo viven.

Cómo trabajan.

Y cómo imaginan su futuro.

Ahí está la verdadera elección.

Y ahí, probablemente, se definirá el rumbo político de México en los próximos años.

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Dr. Jeremías Zúñiga Mezano

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Jeremías Zúñiga Mezano

Licenciado en Derecho con múltiples postgrados. Destacada trayectoria como Presidente de Comunidades Seguras en Veracruz, Director Académico en la Universidad de las Naciones, y Catedrático Universitario en los niveles de Licenciatura, Maestría y Doctorado. Reconocido analista económico, político y social en medios de comunicación, articulista y conferenciante sobre temas de seguridad