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Nahle promete escuchar a comunidades sobre inversión de Pilgrim’s

  • Alba Alemán
La gobernadora Rocío Nahle confirmó que la empresa Pilgrim´s Pride analiza instalar granjas avícolas en Veracruz.

Xalapa, Ver.- La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, dio a conocer que la empresa Pilgrim’s Pride, que recientemente anunció una importante inversión en el país, evalúa la posibilidad de establecer granjas avícolas en diversas regiones de la entidad.

Según la gobernadora Rocío Nahle, el arribo de la empresa Pilgrim’s Pride no es un hecho aislado, sino que forma parte de una cartera de proyectos que busca transformar la vocación productiva de la región sur.

La mandataria enfatizó que cualquier inversión en Veracruz deberá pasar por un filtro de viabilidad que incluya el consenso con los pobladores, especialmente en municipios donde la protección de recursos hídricos es una prioridad.

Este enfoque de "puertas abiertas al diálogo" busca evitar los conflictos sociales que en años anteriores frenaron proyectos avícolas en el centro del estado.

Desarrollo económico y exportaciones al alza

La estrategia estatal ha rendido frutos tangibles. La gobernadora Rocío Nahle destacó que la promoción internacional, particularmente en mercados europeos como el alemán, ha disparado las exportaciones en más de un cien por ciento. En este contexto, la llegada de la empresa Pilgrim’s Pride se alinea con la meta federal de soberanía alimentaria impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Esta inversión en Veracruz no solo contempla la crianza de aves, sino que se integra a un ecosistema industrial que incluye plantas de alimento y centros logísticos que aprovecharán la infraestructura del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

Más allá del sector primario, la gobernadora Rocío Nahle confirmó que la inversión en Veracruz diversificará sus alcances hacia el sector farmacéutico. Se prevé la instalación de un laboratorio de alta especialidad para la producción de medicamentos oncológicos, un proyecto que posicionará a la entidad como un referente en biotecnología.

Mientras tanto, la empresa Pilgrim’s Pride continúa el análisis técnico de los suelos y zonas hídricas para sus granjas. La administración estatal ha sido clara: el capital es bienvenido, pero el respeto a la normativa ambiental es innegociable para garantizar que la inversión en Veracruz sea sustentable a largo plazo.

La gobernadora Rocío Nahle reiteró que su equipo de la Secretaría de Desarrollo Económico mantiene comunicación constante con los directivos para que esta histórica inversión en Veracruz se traduzca en empleos directos y bienestar para las familias del campo, siempre bajo el esquema de mediación gubernamental.

Los datos tras el proyecto avícola en Palmas de Abajo

De acuerdo con registros mediáticos, en febrero de 2025 una empresa inició la construcción de un complejo industrial en la comunidad de Palmas de Abajo, municipio de Actopan, Veracruz, lo que generó un amplio rechazo entre los habitantes de la zona. Las inconformidades derivaron en movilizaciones comunitarias y, posteriormente, en mayo del mismo año, un juez federal otorgó un amparo que ordenó la suspensión de la obra.

El proyecto contempla la edificación de 11 naves de producción ubicadas a un costado del arroyo El Coyolito, cuerpo de agua que desemboca en la laguna La Mancha y, posteriormente, en el litoral del Golfo de México. Pobladores y especialistas han advertido que la cercanía de la obra con estos ecosistemas incrementa de manera significativa el riesgo de contaminación y daño ambiental en la región de Actopan.

Habitantes y organizaciones ambientalistas han señalado que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por la empresa ante la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) de Veracruz contiene omisiones relevantes y subestima los posibles impactos del proyecto.

Una de las principales preocupaciones es la posible afectación a los manglares de la laguna La Mancha, ecosistema protegido por la NOM-059-SEMARNAT-2010, que establece criterios estrictos para su conservación debido a su alto valor ecológico.

Asimismo, los opositores han alertado sobre la elevada huella hídrica del proyecto. De acuerdo con datos técnicos, la producción de un solo kilogramo de pollo requiere entre dos mil 60 y cuatro mil 300 litros de agua. 

Considerando que la granja planea producir alrededor de 320 mil pollos por ciclo, con hasta siete ciclos al año, el consumo anual de agua superaría los 21 millones de litros, cifra considerablemente mayor a los poco más de cien mil litros anuales reportados por la empresa en su MIA, lo que ha generado mayores cuestionamientos sobre la viabilidad ambiental del proyecto.

AC