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Las Minas: el silencio que dejó el crimen de un exalcalde

  • Francisco de Luna
En Las Minas guardan silencio tras el crimen del exalcalde y su hijo, piden tiempo para despedirse y después, exigir justicia.

Las Minas, Ver.- En Las Minas, Veracruz, nadie habla en voz alta. En la calle Morelos, detrás del Palacio Municipal, un hombre con bolsas de mandado apenas murmuró: “Hoy está más tranquilo que nunca”.

Eran las dos de la tarde del viernes 29 de agosto, y los cuerpos del exalcalde Melquiades Alarcón Caro y su hijo, ya eran velados en Pueblo Nuevo, la comunidad natal del exfuncionario, ubicada a más de dos mil metros de altura sobre el nivel del mar. 

Para llegar, hay que serpentear por una carretera que la mitad está pavimentada, la otra es terracería, entre pinos cubiertos de neblina espesa. La visibilidad es casi nula.

En el camino, las marcas del ataque aún estaban frescas: cintas amarillas de precaución desgarradas, enredadas en alambres de púas oxidados al borde del acantilado. El viento las movía.

Las siluetas de los dolientes aparecían entre la bruma, avanzando hacia la calle 20 de noviembre. Allí, frente a un portón, familiares y amigos lloraban. No pedían justicia aún. Pedían tiempo para despedirse, para guardar en la memoria a quienes fueron parte del tejido comunitario.

ATAQUE ARMADO 

El ataque contra el exalcalde y su hijo ocurrió a las ccho de la mañana del jueves 28 de agosto en la carretera Zomelahuacan, rumbo a Pueblo Nuevo. Según los primeros reportes, hombres armados les cerraron el paso y abrieron fuego.  El aviso llegó a las autoridades una hora después. 

La Policía Estatal de Perote y la Policía Ministerial iniciaron el operativo, pero en el pueblo, la sensación era otra: la violencia había llegado demasiado rápido y la respuesta demasiado tarde.

El silencio en Las Minas no es nuevo. Es parte de su esencia: un pueblo enclavado entre cañadas, con casas coloniales que parecen detenidas en el tiempo, balcones de madera y flores que cuelgan como testigos de la rutina

Pero el jueves 28 de agosto de 2025, el silencio se volvió tenso, quebrado por la noticia que saltó a los titulares nacionales: el exalcalde Melquiades Alarcón Caro y su hijo fueron asesinados en una carretera de terracería.

La noticia corrió como el viento frío que baja de los peñascos. En los callejones empedrados, los rostros de los pobladores reflejaban incredulidad. 

ASESINADO JUNTO A SU HIJO

Melquiades Alarcón Caro fue presidente municipal por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) entre 2018 y 2021. Su gestión, como muchas en la región, estuvo marcada por los retos de gobernar en zonas de difícil acceso, con recursos limitados.

Las Minas, con sus casi tres mil habitantes, está a 60 kilómetros de Xalapa. El trayecto es una mezcla de pavimento y terracería, curvas cerradas y paisajes majestuosos. En el siglo XVIII fue un centro minero de oro, plata, cobre y platino. Hoy, sus minas están vacías, pero sus cuevas siguen abiertas, incluso hay visitantes que acuden para admirarlas.

La prensa llegó a documentar el crimen de un hombre junto a su hijo. Los pobladores miraban desde sus balcones, sin decir mucho. El pueblo pintoresco se convirtió en escenario de una tragedia nacional. Y aunque el tiempo parece detenido en Las Minas, la violencia lo ha sacudido.