• Veracruz

Vendedores de raspados y esquites, sufren por desalojo del Malecón

  • Inés Tabal G.
Alrededor de 50 comerciantes que venden comida, entre elotes y raspados, también fueron desalojados del Malecón de Veracruz

Magdalena Mendoza lleva dos días sin trabajar, desde que granaderos de la Marina Armada de México y personal del Ayuntamiento de Veracruz les prohibieron poner sus puestos de raspado y esquites en las inmediaciones de la Macro Plaza del Malecón, en el puerto de Veracruz. 

Su puesto de esquites lleva más de 30 años instalado en la calle Víctimas del 25 de Junio y Comodoro Manuel Azueta, era propiedad de su padre y después pasó a ser de ella, con lo que ganaba de las ventas mantiene a tres hijos, uno de ellos padece autismo y ella es madre soltera, por lo que este es su único ingreso, relata la mujer. 

"¿Ahora cómo voy a mantener a mis hijos?", se pregunta preocupada. 

Aun lado de ella está Elizabeth Ramírez y Erika Salinas, ambas mujeres también son vendedoras de esquites y una de rapados, quienes tienen la misma preocupación que Magdalena. 

Son 50 comerciantes de comida que, como ellos dicen "salieron raspados", por el desalojo que hizo el Ayuntamiento de Veracruz el pasado 5 de octubre de 400 vendedores, la justificación de las autoridades fue que la ciudadanía, comerciantes establecidos y cámaras empresariales solicitaban el reordenamiento de la plaza

Además, de que no contaban con los permisos correspondientes ni el pago de derechos de piso para realizar actividades como el comercio; sin embargo, los vendedores dicen todo lo contrario, pues afirman que cuatro meses antes ya no les quisieron cobrar.

“Íbamos individualmente a pagar los permisos, pero nos decían que no hay sistema y ni nos notificaron, cuando llegamos ya estaban los granaderos”, dice Erika.

A diferencia de los otros comerciantes, quienes se dedicaban a vender productos piratas, Elizabeth Ramírez, Magdalena Mendoza y Erika Salinas dicen que no es justo que ellos también los quitaran, pues no ocupaban la explanada del malecón y solo se colocaban bajo las calles.

“Si la ciudadanía se da cuenta, al menos nosotros, los vendedores de elotes, esquites y de raspados no hacemos mala vista, los del problema son los otros. Nosotros siempre hemos estado en bocacalle y siempre respetamos lo que nos piden”, agrega Elizabeth.

Aseguran que buscaron un diálogo con las autoridades del ayuntamiento, pero les indicaron que ellos ya no les compete el problema, por lo que buscaron conversar con personal de Marina Armada.

También indicaron que si no hay respuesta realizaran una manifestación el 07 de octubre sobre la calle Miguel Lerdo de Tejada.

 

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