• Veracruz

Ni pandemia ni crisis económica hizo que Barbería Figaro´s cerrara

  • Inés Tabal G.
La pandemia no pudo con los 40 años de Barberia Figaro´s, pese a disminución de servicios fue uno de los pocos negocios que logró sobrevivir

Veracruz, Ver.- En el corazón del Centro Histórico de Veracruz, un pequeño local sobrevive entre edificios en ruinas y cortinas cerradas. Con 40 años de existencia, la Barberia Figaro’s se mantiene en pie pese a la pandemia de negocios en quiebra que dejó el covid. 

El local es propiedad de Miguel Gil Escamilla, quien a sus 73 años se niega a dejar de trabajar. El hombre afirma que, hasta antes de la pandemia, no faltó un solo día a su negocio. 

Pese a que a inicios de la emergencia sanitaria suspendió labores por recomendación del ayuntamiento e insistencia de sus hijas, solo logro estar 11 días en confinamiento, pues dice que extrañaba la rutina que durante más de 40 años lo mantiene firme en aquel lugar. 

“Solo cerré 11 días, mandé a lavar con cloro, vino una persona a sanitizar y aquí estoy, no creo volver a cerrar”, aseguró. 

Aunque sus servicios disminuyeron un 40 por ciento, debido a que muchos de sus clientes – la mayoría personas mayores-, se mantuvieron en confinamiento, dice que el cierre de calles y la crisis económica no le afectó en gran medida, pues todavía brinda trabajo a sus tres empleados. 

“Ahorita estamos con la pandemia y está un poco difícil la cosa, pero no al extremo. Si hablamos peyorativamente te diré que está penco, pero no para llorar”, recalcó. 

Todos los días abre su local de siete de la mañana a nueve de la noche, mientras que los domingos cierra a las 4 de la tarde. Asegura que sus clientes regresan paulatinamente y, con alegría, observa que muchos de ellos llegan con el cabello largo, señal de la fidelidad que le tienen a la barbería y sobre todo a él. 

Para beneficio de sus clientes y también suyo, procura llevar a cabo las medidas de sanidad contra el covid. En la entrada de su local, un tapete con sanitizante da la bienvenida a las personas, además todos sus empleados usan cubrebocas y gel antibacterial. 

Cuando acaba un servicio, desinfecta los sillones y utensilios que utilizan; ccada dos meses procura sanitizar el lugar. 

“Yo siento que soy sobreviviente y veo con tristeza que he caminado por la avenida Independencia, 5 de mayo e Hidalgo que hay muchos locales que dicen ‘se rentan’ o ‘se vende’. Cuando yo fui joven, Hidalgo, Independencia y 5 de mayo eran un emporio de comercios”, contó.  

Toda una vida dedicándose a la barbería 

A la edad de 14 años inició en el ambiente de las barberías, como aprendiz en un negocio que se llamó La Moda, ubicado en la avenida Independencia en el año 1962.  

Recuerda que en aquel tiempo estos locales estaban en su mayor auge y no había día en que no estuvieran llenos de clientes que iban a hacerse sus cortes. 

Después de 20 años trabajando en aquel lugar decidió abrir Barberia Figaro’s en la calle Benito Juárez. Además de aquel oficio se desempeñó como bolero, también intentó meterse de mecánico, pero el trabajo de peluquero fue el que lo enamoró por completo y el cual le dio muchas satisfacciones, como pagar la carrera profesional a sus cuatro hijas, mantener a su familia, hacerse de su casa y ser propietario del lugar donde actualmente labora. 

“Yo amo mi trabajo y hasta hoy día no padezco de nada y hasta ahorita sigo trabajando”. 

Si bien ninguna de sus hijas se inmiscuyó en el negocio, don Miguel cuenta que uno de sus sobrinos, con el que ahora trabaja, es el único miembro de la familia al que le llamó la atención practicar el oficio, por lo cual no se encuentra preocupado de que el legado que deja se acabe con él. 

En espera de la vacuna del covid 

Don Miguel no cuenta con ningún factor que lo ponga en riesgo de tener complicaciones si se llega a contagiar del covid, a excepción de su edad, pero dice que ya se encuentra preparado para cuando le toque la vacuna ser uno de los primeros en recibirla. 

“Me hablaron por teléfono, porque estoy en el programa de 68 y más y estoy dispuesto a ser de los primeros, aun con las consecuencias que traiga o no, sean buenas o malas”, dijo. 

El lunes 15 de febrero, inició la aplicación de 63 mil dosis de vacunas contra el Covid-19 en adultos mayores, en 22 de los 212 municipios veracruzanos. 

La primera persona en recibir la vacuna fue Juan Rodríguez Villa, un adulto mayor de 73 años, residente del municipio de Puente Nacional. 

De acuerdo con autoridades estatal, las dosis se aplican en población adulta en los municipios que se encuentran con mayor marginación, por lo que las grandes ciudades, como el puerto de Veracruz aún se mantienen en la espera, al igual que miles de personas como don Miguel, quien ansía ser uno de los primeros en adquirir la vacuna.