• Estado

Ocultan expediente de veracruzano fallecido en plataforma por covid

  • Víctor Toriz
Su fallecimiento ocurrió en medio de la pandemia por covid-19, empresa se niega a aclarar su muerte e indemnizar a la familia

Veracruz, Ver.- El veracruzano César Augusto Fernández Ramón murió en una clínica del IMSS en Ciudad del Carmen, Campeche, después de sufrir por varios días los síntomas del nuevo coronavirus a bordo de una plataforma petrolera operada por la empresa Demar Instaladora y Controladora Outsourcing Hasen del Golfo.

Su fallecimiento ocurrió en medio de la pandemia por covid-19, pero también entre irregularidades de la empresa que no tomó las medidas preventivas para evitar el contagio de sus trabajadores, le negó atención médica adecuada y ahora se niega a indemnizar y aclarar la situación a sus familiares.

Andrea Esquivel Montero, esposa de César Augusto Fernández, relató que el 30 de mayo le comunicó que su compañero de cuarto, Sergio Hugo Espinoza presentaba síntomas de covid-19, pero el médico abordo le diagnosticó un simple resfriado.

Tres días después comenzó a presentar los mismos síntomas de su compañero y decidió aislarse en su camarote. Su compañero fue rescatado de la embarcación en un helicóptero ocho días después, ya que comenzaba a presentar sangrado.

 

 

César Augusto, quien era el Coordinador de Control de Obra, tuvo que esperar dos días más con los mismos síntomas para que se autorizara su descenso, solo que en su caso lo hizo en otra embarcación que lo llevó desde la Sonda de Campeche a tierra firme, junto con otras 60 personas que estuvieron expuestas al contagio en un trayecto de 5 horas.

Por su estado de salud se ordenó su ingreso inmediato al Hospital del IMSS de Ciudad del Carmen, en donde murió el 13 de junio en la madrugada, con los síntomas de la enfermedad que él advirtió tener desde el 30 de mayo.

En total, César Augusto tuvo que esperar 10 días con síntomas de covid-19 antes de recibir atención médica. Con 38 años de edad y sin padecimientos crónicos, su familia afirma que no presentaba ningún factor de riesgo para que se complicara la enfermedad, pero la falta de atención oportuna pudo ser clave para que su salud decayera.

Sin dar detalles sobre el salario que percibía y el tratamiento que se le brindó durante la enfermedad, la empresa ofreció 105 mil pesos de indemnización a la familia de César, dinero que de aceptarlo pagará dentro de 8 meses.

 

EMPRESA NIEGA REGISTROS CLÍNICOS

Un mes después de su muerte con síntomas de covid-19, la empresa Demar Instaladora y Controladora Outsourcing Hasen del Golfo se niega a entregar a sus familiares el registro clínico de César Augusto Fernández.

La documentación fue requerida por su esposa desde el momento de su ingreso a la clínica covid, pero el personal del IMSS le negó la información, mientras que la empresa respondió que el trámite se prolongaría 8 días, plazo que se cumplió hace casi un mes.

Andrea Esquivel Montero requiere la documentación sobre el estado de salud de su esposo para acreditar que César falleció por complicaciones de salud presentadas en su centro de trabajo, para así cobrar el seguro de vida.

 “Llegó la doctora de la empresa junto con el de Recursos Humanos, yo primero vi que se estaban portando muy amables, pero yo no sabía lo que había detrás de lo que ellos estaban haciendo. Llegaron con copias de credenciales de elector de él, cuando yo me presenté con la trabajadora social de ahí me dijo, tiene que pasar a firmar unos documentos una persona que realmente sepa todo de él, yo dije, yo porque soy su esposa”.

“En ese momento yo lo pedí el historial clínico, el mismo día, necesito el reporte clínico, porque obviamente me lo van a pedir para muchos trámites, y me dijeron en el Seguro Social que no me lo podían dar, que eso no me lo podían dar, que solo se lo podían dar a quien ingresó al paciente, que en este caso era la empresa” comentó. 

 

 

 

Debido a la negativa para entregar la documentación el 26 de junio, Andrea Montero solicitó por escrito el expediente clínico al director de la empresa, quien casi un mes después no responde la comunicación.

Para el 9 de julio, Andrea hizo el requerimiento de los recibos de nómina de su esposo para realizar los trámites para cobrar el seguro de vida, pero también le fueron negados.

“El día 9 que me presenté yo, el día 9 de julio, le pedí de favor que me dieran lo de las nóminas y lo que es el reporte clínico, me dijo, vamos a tratar de sustituir este papel por otro, nosotros vamos a hablar a BANAMEX, para ver de qué manera les podemos hacer llegar un papel que te lo puedan validar para que tú puedas cobrar el seguro de vida, ¿y eso que te da a entender?, que ellos tienen el reporte y que están escondiendo algo”, reclamó.

Después de la muerte de su esposo, el trato de los representantes de la empresa no solo ha sido de desinterés, también aseguró que recibió un trato negligente e inhumano cuando la representante legal, Amada Herrera soltó una carcajada en su cara cual preguntar sobre el seguro de vida de 500 mil pesos que César, antes de morir, le dijo que debía tramitar si algo le ocurría.

Andrea Esquivel Montero afirmó que el caso de su esposo César Augusto Fernández Ramón no es el único que se presenta, ya que otros trabajadores petroleros han fallecido en la Sonda de Campeche por irregularidades de las empresas petroleras, muchos de ellos veracruzanos.