Hornean 950 roscas en el grupo de drogadictos anónimos "la Promesa"

Armando Ramos Álvarez

Desde el pasado fin de semana, nueve jóvenes que forman del Grupo de Drogadictos Anónimos “la Promesa” comenzaron a elaborar las tradicionales roscas de reyes.

En menos de 72 horas, estos chicos han horneado aproximadamente 950 roscas para su venta en distintos puntos de la ciudad.

Las más chicas cuestan 80 pesos, las medianas 130 y las que llevan relleno a base de queso philadelphia valen 250 pesos.

El responsable del área de panadería del refugio, Edwin Emanuel Tek Canul, comentó que todos los jóvenes participan en estas actividades, cuyos recursos sirven para el mantenimiento del lugar.

Así como él, la mayoría han ingresado por problemas con el consumo de drogas como la marihuana y la piedra en edades que van de los 15 a los 17 años.

Durante el 2015, el grupo la Promesa recibió a casi 50 jóvenes, pero no todos se quedaron debido a que lograron reincorporarse a sus familias y otros más recayeron en la adicción.

“Ahorita los jóvenes se drogan con piedra y resistol, son las que causan más adicción”, refirió Cristian Adrián Membreño, responsable del grupo de drogadictos anónimos la Promesa.

En entrevista, recordó que el albergue se mantiene de las ventas de la panadería así como de empanadas y agua purificada, cuyo local se encuentra en la colonia Rancho Alegre, frente a las oficinas de la Subdelegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Las instalaciones de la Promesa tienen capacidad para 50 jóvenes, pero actualmente hay 37, aunque durante el 2015 incrementó el internado de personas con problemas de drogadicción en comparación con años anteriores.​