Decenas de casas, afectadas cada vez que llueve en Xalapa
Desde mayo, alrededor de 50 casas de la calle Armando Ramírez de la colonia Ferrer Guardia registran daños cada vez que llueve, debido a la entrada de lodo, piedras y grava revueltas con heces fecales a sus patios delanteros o traseros provenientes de la calle Manuel Hernández, la cual está en proyecto de pavimentación.
El hecho, que se ha registrado de tres a cuatro veces por semana en este mes, provoca molestia en los vecinos de la calle, toda vez que ante la entrada del lodo a sus viviendas o patios deben recoger los residuos y lavar el área para evitar que el olor se acentúe con la salida del sol.
Quienes trabajan todo el día, aseguraron que se ven en la necesidad de pagar hasta 150 pesos a una persona para que haga las labores de limpieza de su hogar cada vez que el lodo escurre por la calle.
Reunidos sobre la acera, los vecinos señalaron a esta reportera que el problema comenzó con las labores previas a la pavimentación de la calle Manuel Hernández y que está en la parte superior a la calle afectada, ya que se removió la tierra y se abrió una zanja para el drenaje, lo que causó daño a la tubería por donde salen las heces fecales.
Informaron que para el retiro de los residuos tienen que hacer uso de palas, recogedores y cubetas, ya que en ocasiones la cantidad de lodo que se acumula en las banquetas y patios no puede ser retirada sólo con agua y escoba.
A nombre de los vecinos, Marina Díaz Rodríguez, jefa de manzana, mencionó que la situación es molesta, debido a que no sólo se deben realizar las labores de limpieza, sino que se tiene que soportar el olor putrefacto cuando el sol seca el lodo que no es lavado.
Aunado a ello, dijo que se corre amplio riesgo porque el lodo es similar al barro y provoca que los vehículos patinen cuando pasan por el sitio o no salgan, ya que los residuos provienen de la zona alta de la calle.
"Ésta es una situación que ya nos tiene cansados porque no es posible que tengamos la calle pavimentada y que el lodo llegue hasta nuestras casas, no es justo porque nada tenemos que ver con este problema", señaló.
Aseguró que la problemática se presenta toda vez que los trabajadores a cargo de la obra no han logrado avances, pese a que acuden de lunes a viernes.
"Vienen desde la mañana, como a las nueve, pero sólo están sentados, o se ponen a comer, y medio hacen algo, desde que se abrió esa parte así estamos, ellos pasan un rato aquí y como a la una ya no se ven, a esa hora se van".



