Surada los dejó sin casas y sin cultivos
Jalacingo, Veracruz.- El ventarrón provocado por la surada de la semana pasada ha dejado con graves daños a pobladores de municipios de la región.
En este lugar y Altotonga, por citar algunos, por las afectaciones en sus casas hay gente que ha tenido que dejar sus hogares y vivir con familiares; además prevalece la desesperanza pues diversos cultivos fueron arrasados.
Al respecto, autoridades de ambos municipios refieren que hay exceso de burocratismo para acceder a los recursos de apoyo, pues la gente no sabe de "georreferenciar" las afectaciones, además hay comunidades en las zonas serranas de las cuales apenas están llegando los reportes de los daños.
Las afectaciones también están en el campo, pues hay cosechas y árboles frutales dañados, también fincas de café completamente destruidas.
A estos daños se suman los de distintos giros comerciales, como los invernaderos, ya que el viento voló y destrozó toda su mercancía; galeras de vendedores de mangos fueron destechadas, incluso las plantaciones que tenían de futuras temporadas o cultivos de nochebuena fueron dañados, por lo que hacen un llamado a las autoridades para que lleguen los apoyos.
Tomás Ríos Rodríguez, habitante de la comunidad Tizahuapan, indicó que requieren del apoyo inmediato de las autoridades para colocar techos y en algunos casos hasta reconstruir sus casas, debido a que resultaron seriamente afectados por la surada del miércoles 9.
Recordó que el día inició como cualquier otro, un poco de aire, pero ya para el mediodía los vientos se intensificaron y las láminas comenzaron a ceder a la fuerza del viento. Hubo quienes buscaron poner cosas pesadas para evitar que sus techos se levantaran, en algunos casos funcionó, en otros todo fue inútil.
"Yo puse piedras de cantera sobre las láminas de mi casa, puse una escalera en el techo y la sujeté al suelo, sólo así evité que el techo de donde tengo mi cosecha saliera volando, pues de ser así estaría arruinado", indicó.
En la comunidad, dice, pensábamos que el aire nos iba a llevar, porque todo salió volando, luego del susto algunas personas empezaron a recuperar láminas y aunque sea dobladas empezaron a techar sus casas.
Refirió que son láminas que no sirven, pero es peor no tener donde dormir, por lo que insistió en que con las láminas dobladas, porque no hay nuevas, están empezando a recuperar sus casas en Altotonga.
"Hay gente que no tiene los recursos para comprar sus láminas, en mi comunidad hay como 30 personas sin techo en sus casas, pero no sólo son las láminas, hay que comprar también las alfajías, otras llevan montenes, pero hay que comprarlos y todo es dinero, además, una pieza de 5 por 4 metros se lleva como 10 láminas, por eso pedimos ayuda inmediata", refirió.
Al recorrer algunas colonias de Altotonga se puede ver la magnitud del fenómeno de surada ocurrido el miércoles de la semana pasada, no pocas son las casas que tienen láminas dobladas y techos vencidos, incluso, quienes tenían su galera para negocio ahora no tienen donde trabajar, pues la fuerza del viento desprendió sus techos y los ha dejado sin trabajo.
MENOS BUROCRATISMO, PIDEN AUTORIDADES DE ALTOTONGA
La síndico del ayuntamiento de Altotonga, Camelia Aburto Torres, expresó que tienen 20 comunidades y 18 colonias afectadas, pero a pesar de que el fenómeno se dio el pasado miércoles, hasta el viernes de la semana pasada continuaron llegando reportes de comunidades serranas, pues algunas aún no tienen energía, como Mecacalco, Mexcalteco, San José Buena Vista, entre otras, las cuales en un principio estaban incomunicadas, sin energía, incluso sin telefonía para poder pedir ayuda.
"Lo que nos preocupa mucho es que no tuvimos apoyo de ninguna dependencia el día de la contingencia, la primera en auxiliarnos fue la Secretaría de la Defensa Nacional, ni siquiera de la Policía Federal tuvimos apoyo y eso que en Zoatzingo cayeron árboles sobre la carretera que va a Perote", afirmó.
Los dos primeros días, dice, fue todo con apoyo del municipio, hasta el jueves por la tarde nos apoyó PC del Estado con el levantamiento de los daños, para georreferenciar y declarar en estado de emergencia como municipio.
Indicó que el cálculo es que resultaron afectadas alrededor de 2 mil personas, pues se trató de un fenómeno que nunca había ocurrido en esta zona, además siguen llegando personas que resultaron perjudicadas.
Destacó que entre las afectaciones más comunes están quienes perdieron su techo, derribo de bardas, árboles caídos, postes de energía eléctrica que cayeron sobre las casas o sobre vehículos, por lo que se trata de afectaciones grandes, incluso pérdida total de viviendas, por lo que se requieren apoyos.
"Pedimos que nos den respuesta, sobre todo de la SPC, yo entiendo que hay un protocolo, el viernes se mandó lo que alcanzamos a cubrir, reportamos 400 viviendas, pero no es que sean todas, es lo que nos dio tiempo, pero calculamos que son más de 500 viviendas las afectadas", indicó.
Refirió que aún no inician las reparaciones, pues calculamos que para techar las casas afectadas nos hacen falta más de 5 mil láminas, eso sólo en el caso de techos, pero también existe el caso de las viviendas que fueron destruidas en su totalidad, por lo que estamos a la espera de los apoyos.
A los daños en viviendas se suman los del campo, pues al ser un municipio donde se cosecha fruta los árboles afectados fueron los de ciruela, manzana, pera, durazno e incluso aguacate.
Expuso que aún no han levantado el censo de las afectaciones en el campo, pues entraron primero con viviendas, pero ya se trabaja en lo agropecuario y se está en contacto con la Sedarpa, aunque también necesitan el aval de Protección Civil del Estado y así poder tramitar los apoyos necesarios.
Hizo un llamado a dejar atrás el burocratismo, pues hay que georreferenciar las fotografías y subirlas a un sistema, ahora la gente quiere respuestas y una solución, pues la necesidad no espera.
EN JALACINGO EL VIENTO SE LLEVÓ TODO
Rita Paradas García, de la congregación Aguacatal, municipio de Jalacingo, indicó que se trató de algo terrible, el viento levantó las láminas de su cocina y de otros cuartos y aunque éstas quedaron dobladas un vecino la auxilió y para evitar que sus cosas se mojen ha vuelto a clavar las láminas de forma provisional.
Refirió que no quiere dinero, pero sí apoyo para que le techen de nuevo su cocina, incluso un chiquero donde tiene sus animalitos y de donde ella va sacando un dinero para apoyarse en su manutención.
En esa misma comunidad, José Luis Irineo Chino, propietario de un invernadero, expresó que el viento de surada lo dejó sin el patrimonio de toda su vida, todo el plástico y el tubo con el que se cubre las plantas quedó inservible.
Agregó que toda la planta se arruinó con el viento, con el golpeteo del plástico sobre la planta y la poca que quedó se vino a acabar con el estiaje, pues no sólo se fue la energía eléctrica, sino el agua también.
Estima sus pérdidas en alrededor de 250 mil pesos, ha buscado el apoyo en el ayuntamiento de Jalacingo, por lo que pide que se le apoye para volver a empezar, para ello requiere de plástico y tubo, pero esto cuando menos implica una inversión de 150 mil pesos, de ahí que por lo menos requiere un apoyo inicial de 75 mil pesos.
Mientras está a la espera del apoyo, camina entre el invernadero recogiendo lo poco que quedó en pie, sin embargo, la escena es desoladora, pues la mayoría de la planta de ornato fue destruida y la estructura desbaratada, las láminas dobladas y arrugadas cual hojas de papel.
LOMAS DE PEDREGAL, MUESTRA DE LA FUERZA DEL VIENTO
En plena cabecera municipal, una de las colonias más afectadas fue Lomas del Pedregal, donde el viento hizo lo que quiso, tiró árboles de más de 20 metros de alto, afortunadamente no hubo pérdida de vidas humanas, aunque sí muchos destrozos.
Al recorrer la zona se pueden ver grandes árboles tirados, atravesados o encima de varias casas, algunas muy humildes, apenas construidas con tablas y otras de material, que igual fueron arrasadas.
Las raíces de los árboles tienen aún atrapadas entre ellas rocas, las cuales no bastaron para retener a los árboles en forma vertical, por lo que las raíces quedaron expuestas, como muestra de la fuerza de los vientos del sur.
Gabino Felipe Segundo, habitante de Lomas del Pedregal, señaló que aunque estuvo ausente y sólo llegó para encontrar los daños, quienes ahí estuvieron le cuentan que el viento empezó a soplar la mañana del miércoles y al ver la magnitud y la caída de ramas alcanzaron a salir antes de que ocurriera alguna desgracia.
Mostró cómo en toda esa colonia no se perdió una vida porque no les tocaba, pero la caída de árboles de grandes dimensiones fue algo increíble; cabe destacar que la mayoría de los habitantes de esa colonia se encuentran viviendo con familiares, en tanto llegan los apoyos.
Otros afectados fueron comerciantes de frutas cuyas galeras fueron destechadas completamente y para ellos, dice, no hay apoyos, están a la deriva y tienen que "rascarse con sus propias manos".
Pidieron que el apoyo también llegue a los pequeños comerciantes, pues viviendas o negocios se trata de afectaciones, por lo que hacen un llamado para que se les atienda o la Secretaría de Economía se acerque a ellos, porque también son damnificados.
33 COMUNIDADES Y 4 CUARTELES AFECTADOS EN JALACINGO
Roberto Perdomo Chino, alcalde de Jalacingo, mostró cómo se han entregado todos los reportes de afectaciones, con fotografías georreferenciadas, sin embargo, es necesario que los apoyos sean igual de ágiles, pues la gente requiere apoyo.
Expresó que al momento la Secretaría de Protección Civil del Estado les ha entregado 500 láminas, pero la verdad requieren de alrededor de 20 mil debido a que son más de 700 viviendas las dañadas.
Indicó que en el caso de la colonia Lomas del Pedregal, ahí cayeron árboles muy grandes, para lo cual pidió el apoyo de los aserraderos y están convirtiendo esos troncos en alfajías para dotar a la población, pues las láminas no se colocan solas, se requiere apoyarlas en travesaños y la gente no tiene dinero.
Explicó que han entregado alrededor de 200 techos, pero aún requiere alrededor de 500 techos más, sin embargo, no le creen que hay tal necesidad, a pesar de haber entregado todo con fotografías.
Agregó que además de las casas hay negocios como los invernaderos donde se tiene un censo de 30 de ese tipo, los cuales en mayor o menor proporción fueron arrasados por los vientos.
A esto se suman los daños en el campo, pues fueron 33 comunidades y cuatro cuarteles los que resultaron con daños, por eso agradecen que hayan sido incluidos en la declaratoria de emergencia y no duda que haya otros municipios dañados, pero como Jalacingo pocos.
Resaltó que sólo en los cultivos de plátano, café y mandarina todo se acabó, sobre todo en comunidades como El Arco, Guerrero, Bravo el Chico, Bravo el Alto y otras comunidades más, en las que hay que levantar censo.
"Las familias no entienden de protocolos, no entienden de fotos georreferenciadas, no entienden que debe haber un orden para ser atendidas, es una burocracia total, a nosotros no nos han dado nada, salvo las 500 láminas y requerimos 20 mil", expresó.
Criticó la falta de presencia de diputados locales como Juan Manuel Velásquez Yunes o del diputado federal Edgar Espinoso, quienes cuando buscaron el voto Jalacingo estuvo presente, pero ahora con la contingencia ni siquiera se han ido a parar al lugar.



