Vecinos de La Haciendita piden a autoridades acabar con tiradero de basura en el Sedeño
La Haciendita (Banderilla), Veracruz.- Vecinos de esta comunidad pidieron a los ayuntamientos de Xalapa y Banderilla unir esfuerzos para acabar con el tiradero de basura clandestino que con el paso del tiempo incrementa la contaminación en el río Sedeño.
Advirtieron que no ha dejado de ser común que lleguen camionetas repletas de desechos para arrojarlos al afluente, a la altura del puente que une a los municipios antes citados, lo que además ha dado paso a la proliferación de fauna nociva y de perros callejeros que acuden en busca de alimento.
Sostuvieron que es recomendable que las autoridades locales se unan para establecer vigilancia en ese lugar y con ello terminar con el tiradero que amenaza con ir en aumento.
Los quejosos, quienes pidieron el anonimato, señalaron que la mayor parte de la gente que llega a dejar sus desechos al río Sedeño proviene de colonias xalapeñas, mientras que apenas unos cuantos son de Banderilla.
Además, manifestaron que algunos taqueros llegan a cualquier hora del día para arrojar su basura y sobrantes de comida a la altura del puente y este tipo de desperdicios atrae a los perros callejeros, ratas y ratones, que comienzan a proliferar.
Sostuvieron que a causa de las lluvias el afluente gana volumen y fuerza para arrastrar las bolsas de basura que quedan esparcidas a lo largo de varios kilómetros.
Agregaron que a pesar de que mucho se ha hablado de la contaminación y escasez de agua, las autoridades no se han enfocado en el rescate del río, el cual hace más de 20 años lucía aguas cristalinas y daba vida a diversas especies de animales, en especial peces, ranas, sapos, entre otros.
Incluso recordaron que en ese entonces el afluente servía como centro de recreación en lo que se conocía como "El Salto del Gato" y "Los Pocitos", que consistía en una serie de pozas que permitían nadar y echar clavados.
Sin embargo, dijeron que con el paso del tiempo por las descargas de aguas residuales y la basura el río sufrió una grave contaminación, al grado de ser reconocido "como un caño".
Finalmente insistieron en la necesidad de que los ayuntamientos de Banderilla y Xalapa sumen esfuerzos para rescatar el afluente antes de que los niveles de contaminación se compliquen y las consecuencias sean irreversibles.



