Tomar licor en calles, conducta antisocial que va en aumento
Xalapa, Veracruz.- Los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), respecto al consumo de alcohol en el país, son corroborados por el INEGI a través de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana correspondiente al pasado mes de junio, en la cual se especifica que el consumo de alcohol en las calles, los robos o asaltos y el vandalismo son las conductas delictivas o antisociales que se observan con mayor frecuencia en zonas urbanas.
En la encuesta, publicada ayer, se dio a conocer que de entre los datos recopilados, Veracruz participó con 15 ciudades que tienen más de 100 mil habitantes. De la estadística se obtuvo que un millón 340 mil 520 veracruzanos mayores de 18 años han observado, en los últimos tres meses, por lo menos una vez a un grupo de amigos ingiriendo bebidas alcohólicas en la vía pública.
Los datos especifican que dicha situación provoca que se cambie la ruta de paso, se realicen llamadas a las autoridades de seguridad para dar a conocer el hecho o bien que se decida no salir de la vivienda.
Los ciudadanos de Boca del Río, Coatzacoalcos, Córdoba, Cosoleacaque, Xalapa, Martínez de la Torre, Minatitlán, Orizaba, Poza Rica, Papantla, San Andrés Tuxtla, Tantoyuca, Álamo, Tuxpan y Veracruz, que participaron en la encuesta, señalaron que en los grupos de personas que se observaron consumiendo bebidas alcohólicas se ubicaban jóvenes, posiblemente menores de edad.
En las ciudades donde se observó mayor consumo de bebidas embriagantes en las calles fueron: Veracruz, Boca del Río, Xalapa, Poza Rica, Coatzacoalcos y Tuxpan, toda vez que son las zonas urbanas con mayor población tanto adulta como joven.
Seguido al consumo de alcohol, entre las conductas delictivas o antisociales observadas en dichas ciudades se tienen los robos o asaltos, mismos que se observaron por 320 mil personas; y el vandalismo, del cual 530 mil 852 veracruzanos fueron testigos.
Para estas últimas conductas, consideradas como delictivas o antisociales, los hábitos de vida que fueron cambiados por la población fueron: llevar consigo joyas, dinero o tarjetas de crédito; sus hijos menores salgan de sus viviendas solos; caminar por los alrededores de las viviendas después de las 20 horas; y las rutinas usadas para acudir al trabajo, visitar familiares o amigos.



