Aurelio Contreras: vivir entre amenazas

  • Mussio Cárdenas Arellano
Noé Zavaleta y Silvia Núñez, amagados. Y en la mesa del fiscal el agresor.

Aurelio, como Noé y Silvia, viven con el riesgo en la entraña y la amenaza al amanecer, el amago del poder y habladas de periodistas que no lo son, industriales de la prensa, José Abella uno de ellos, antes cobijado por el duartismo y ahora sentado a la mesa del fiscal yunista.

Aurelio Contreras Moreno, autor de la columna Rúbrica, cuestionó en febrero por qué la Fiscalía no procedía contra el dueño del periódico El Buen Tono, editado en Córdoba, José Abella García, quien se exhibía con guardias armados en redes sociales, y la reacción fue demencial, retado a golpes, increpado, insultado, presa del desorden emocional del tipo.

Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso, citó en su libro El Infierno de Javier Duarte, Crónicas de un Gobierno Fatídico, las ligas de El Buen Tono con Javier Duarte, que le permitieron recibir “jugosos tratos publicitarios”, y desató la furia de Abella y la de los bots duartistas, obligado Noé a salir de Veracruz, confinado a un exilio que no buscó.

Silvia Núñez Hernández, directora del portal AGN Veracruz y autora de la columna Fuera de Foco, exhibió la rapacidad de Abella, que lo mismo criminaliza a periodistas asesinados, que los liga con la delincuencia, puntillosa la periodista en los desvaríos éticos del dueño de El Buen Tono, motivando otra reacción visceral, tildada de “textoservidora puerca, por eso luego las andan matando y sus mamás chillando”.

Y hoy José Abella se sienta a la mesa del fiscal yunista, Jorge Winckler Ortiz.

Sacude al gremio de prensa la imagen del encargado de la Fiscalía General tras la renuncia de “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, del que se contaba lo peor —y era lo peor—, un histrión, un narcisista, un inventor de coartadas y transgresor de la ley, que incurrió una y otra vez en obstrucción de la justicia, que se fue sin resolver los crímenes de comunicadores, que ideó un escenario de impunidad.

Se viraliza la imagen al ver la gráfica, ahí sentado a Winckler con Abella y la ex diputada Leticia López Landeros, acremente repudiada dentro y fuera del PAN en Córdoba. Se muestra el dueño del Buen Tono con sonrisa socarrona, mientras Winckler Ortiz lleva el hilo de la conversación.

Su conflicto con la prensa es añejo. Y lo vacía con todo aquel que cuestiona las imputaciones lanza sobre reporteros de El Buen Tono, dos de ellos ilesos en la ejecución de jefes zetas en un antro de Orizaba, y el levantón de la reportera Anabel Flores Salazar, del Sol de Orizaba y antes del periódico de Abella, cuyo cuerpo sin vida apareció en los límites de Puebla y Veracruz.

Trae encima la quema de sus instalaciones, en noviembre de 2011, que lo enfrentó a Javier Duarte y su gobierno, que lo llevó a difundir un video en que se observa el momento en que un grupo de individuos irrumpe en El Buen Tono y le prende fuego.

Hacia el 2015, cuando nadaba en las aguas del duartismo, se le imputó la autoría del siniestro. O sea, un autoincendio, que Abella negó.

Gusta de ostentar fortuna, un helicóptero de los tres que posee, y la gente armada que lo rodea.

Aurelio Contreras cuestionó —febrero 16— por qué la Fiscalía no actuaba contra Abella al exhibirse en Facebook con un grupo armado en una zona rural. Luego diría que es la guardia asignada por el gobierno duartista. “¿Y a qué hora va a mandar la Fiscalía General del Estado su boletín informando que se investigarán los presuntos nexos de José Abella con el crimen organizado?”, expresó el autor de Rúbrica.

Al día siguiente, en Rúbrica, siguió: “Suponiendo sin conceder que sea verdad que el comando armado con el que aparece José Abella sean los ‘guaruras que le asignó el gobierno estatal, ¿de qué privilegios goza para que, con cargo al erario, lo cuiden elementos de élite de la Fuerza Civil cuando va a pasear a la montaña, máxime que presume a los cuatro vientos ser multimillonario? ¿Qué no deberían estar combatiendo a la delincuencia esos policías?”.

Abella reaccionó como es habitual en él. “¿Por qué no ha presentado la denuncia correspondiente?; “todo mexicano tiene la obligación constitucional de ir a denunciar crímenes!”.

Al día siguiente, ante la pregunta de Aurelio Contreras sobre la impunidad de José Abella, responde: “Porque pago mil veces más impuestos que tú!. Porque creo 1000 fuentes de empleo y tú ni sirvienta pagas”.

Y le soltó una avalancha de amenazas que motivaron que el columnista acudiera a la Comisión Estatal Para la Atención y Protección de los Periodistas. Salvo la intervención del consejero Jorge Morales Vázquez, nada inhibió al desaforado Abella.

Le han venido más amenazas, tres en total, vía Facebook, la última tras haber exhibido al diputado por Córdoba, Juan Manuel del Castillo, uno de los artífices del saqueo al gobierno en los días en que Javier Duarte detentaba el poder.

“Somos un grupo que representa intereses más allá de lo que pueda imaginar, le aconsejamos que deje de escribir y difamar falsa información en el Demócrata y se enfoque a información más saludable. Primer aviso compañero. Cuídese”, decía el texto enviado a su correo electrónico.

A Noé Zavaleta, José Abella le vació el repertorio:

“Este tipo de periodistas, no traen nada bueno, para mí son repugnantes. Además, no ando buscando eso y menos en escritos de pendejos”.

Su hermana Paulina Abella es igual de raspa, su lenguaje florido, vulgar: “Ese periodista es corrupto! Fuchi”.

Del viernes 5 al domingo 7 de agosto, Noé Zavaleta enfrentó las andanadas de José Abella, descalificación y amenaza, y el asedio de los bots duartistas.

“Por qué no me dices donde nos vemos, pinche idiota, valientito atrás de tu computadora, vete a rechinar a la puta que te parió”, retaba el dueño de El Buen Tono.

“Espero me pases esas ‘millonarias’ transferencias en las que te refieres en tu pinche libro”.

¿Qué fue lo que puso loco al panista José Abella?, preguntaba este reportero en INFORME ROJO, el 10 de agosto. Un párrafo en el libro de Noé Zavaleta, consignado en la página 58:

“El diario El Buen Tono, propiedad del empresario panista José Abella —y con jugosos tratos publicitarios con el gobierno del priista Javier Duarte—, había sido atacado por una célula de Los Zetas en noviembre de 201. Esa noche de domingo, 15 sicarios llegaron a las instalaciones del rotativo en varios vehículos, los cuales rociaron con gasolina y les prendieron fuego”.

Abella no sabe leer. O de plano no leyó el texto del corresponsal de Proceso. Ahí no habla de millonarios contratos de publicidad sino de “jugosos tratos publicitarios”.

Siguió la andanada. Noé Zavaleta finalmente replicó:

“José Abella, el dueño del periodiquito ‘El Buen Tono’, aquel que se puso camisa del PAN, luego de Duarte y mañana probablemente la del PAN-Yunista, harto de no tener reflectores y sumido en la indiferencia mediática y política, ahora le dio por comprar pleito ranchero conmigo… No pienso sobajarme, ni ponerme de verdulero con este sicario mediático”.

Imposible centrar a José Abella. Sus exabruptos lo exhiben:

“Argüenderos, chismosos, pendejos, periodistas caducos!

“Su corresponsal puede insultar, lo reto a golpes y sale corriendo que tiene miedo… que pregunte si Bermúdez dejó alguno o sino, que se compre un perro!.

“Zavaleta centavero! textoservidor”.

Otra:

“Retarlo a madrazos es amenazarlo y correr riesgo de muerte… pus como sino tuviera manos el pendejo reportero que piensa que puede insultar sin recibir retos. Si tiene miedo que se compre un perro. Pinche inútil ese ni lo conozco!”.

“Así o más argüenderos y espanta pendejos?esa plataforma nacional de vinculación de periodistas, ha de ser igual al ‘colegio nacional de abogados penalistas’ del mariposon, cuyos miembros nada más son el mariposón y su Mamá!…”

Noé Zavaleta debió salir de Veracruz, acogido al mecanismo de protección de de periodistas de la Secretaría de Gobernación. Y regresó al ver que sobre José Abella hay un manto protector, a salvo de la ley, impune.

Silvia Núñez lo encaró por la criminalización de periodistas, por la exhibición de las armas, por la impunidad con que se conduce.

La tilda José Abella de “textoservidora puerca, por eso luego las andan matando y sus mamás chillando”.

Tras el incidente en que Aracely Salcedo reclama a Javier Duarte, cara a cara, que no le reflejen el avance de las instigaciones para dar con su hija Rubí, El Buen Tono se sumó una campaña de descrédito, categorizando a la joven como novia de un jefe Zeta.

“Publicó en su periódico El Buen Tono, bajo el título ‘Rubí, ligada a los Zetas’. Sin ningún criterio informativo y sin pruebas que sustente su dicho, el medio relata una historia de Agatha Christie o de la Carabina de Ambrosio, sin pies ni cabeza. Con fechas contradictorias y sobre todo, dejando en claro que su medio de comunicación a eso dedica, a difundir enjundias con la finalidad de ponerle precio a todo lo que él opera en la zona”.

Pesan sobre José Abella señalamientos públicos y denuncias. Se cobijaba en el regazo de Javier Duarte, a su servicio el aparato de seguridad y a sus órdenes el ex fiscal “Culín” Bravo. Y nada ocurre.

Se sabe impune. Lo tuvo a salvo de la justicia Javier Duarte, el ex gobernador, prófugo que evade la ley, denunciado por ladrón.

Hoy se sacude el gremio. Jorge Winckler lo tiene en su mesa, y Abella sonríe.

Yunista, amigo del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, siendo abogado suyo y de sus hijos enfrentó a Javier Duarte y a Bravo Contreras, y los venció.

Sabe de sus enredos, de su violación a la ley, del encubrimiento a malosos y delincuentes, del velo de impunidad que envuelve a José Abella.

De ahí el estupor, la ira, el “son lo mismo” que les restregara Andrés Manuel López Obrador a yunistas rojos y yunistas azules, el reclamo por lo insólito que resulta que Jorge Winckler tuviera en su mesa y en su charla al dueño de El Buen Tono, acusado y denunciado en la Fiscalía de Veracruz por amenazas a periodistas libres.

Que lo sepan Yunes y que lo sepa Winckler: en la defensa de la prensa libre, ni un pasó atrás.

En la defensa de Aurelio, Silvia y Noé, ni un paso atrás.

En la exigencia de justicia a los periodistas asesinados, ni un paso atrás.

En la exigencia de que se aplique la ley a José Abella, dueño de El Buen Tono, ni un paso atrás.

Si al hijo del periodista Pedro Tamayo, asesinado el 20 de julio pasado en Tierra Blanca, se le detuvo acusado de la comisión de dos delitos y se le consignó, que se reactive y transparente la investigación por las amenazas, hostigamiento, asedio de Abella a tres periodistas que han documentado sus excesos, su falta de ética, la criminalización de Anabel Flores, los exabruptos verbales de quien, por lo menos en el periodismo es un paria.

Veracruz no merece que el cambio sea el continuismo de la impunidad.

Mal síntoma ver al fiscal en funciones en la misma mesa en que el agresor de periodistas sonríe.

Como si fuera el regreso al pasado.

Y a todo esto, ¿en qué agujero se metió la CEAPP?

Archivo muerto

Avanza la creación de la Zona Económica Especial Coatzacoalcos, que apunta hacia dos objetivos: inversión de casi 13 mil millones de dólares y la creación de más de 57 mil empleos bien pagados en un lapso de 10 años. Suscribieron la carta de intención el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y el titular de la autoridad federal para el Desarrollo de Zonas Especiales, Gerardo Gutiérrez Candiani, este martes 13 en el Centro de Convenciones de Coatzacoalcos. Ahí dijo Yunes azul: “La generación de empleos tanto directos como indirectos, oscilará en un rango de entre 27 mil 107 y 57 mil 804 durante el mismo periodo. Estos nuevos puestos de trabajo estarían situados en sectores industriales, asociados a mayores niveles de productividad y remuneraciones”. Presentes en el evento, los alcaldes de Ixhuatlán del Sureste, Nanchital y Coatzacoalcos. “Habrá inversión y miles de empleos bien pagados para los veracruzanos”, resumió Yunes Linares. La primera empresa, empresa ancla, será instalada antes que concluya el gobierno yunista… De antro en antro, cuate de la copa, Esteban Lara se excede y se duerme. Sus fotos son famosas en las redes, virales, motor del escarnio y la burla, y de la condena social, de los internautas que viendo ahí al entonces delegado de la Secretaría de Educación de Veracruz en el sur, no podían menos que recriminar tan bello show. Hoy ya no está en la SEV. Llegó el yunismo y debió emigrar. Lo acoge el ayuntamiento de Coatzacoalcos y lo hace coordinador del Programa de Gobierno, los ojos del alcalde en las tareas de cada regidor, de cada funcionario, de cada jefe de área. Poderoso de nuevo, llega al dream team joaquinista con el único mérito de ser el hazmerreír de los antros… De un momento a otro se da a conocer la lista de aviadores de Tony Macías Yazegey en CMAS. Son decenas de nombres, con salario y prestaciones, con ingresos y deducciones, sueldo mensual y anual. Hay cocineras, dueños de antros, meseros, jardineros, vigilantes, amigas y amigos. Fue borrada una parte de la evidencia, un “delete” en los archivos clave, a mano de supuesto personal que llegó Xalapa, pero que no es otro que el equipo enviado a disipar las huellas, y que trabajan a marchas forzadas antes que el grupo yunista tome el control de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento. En breve la revelación…

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