La lectura y los juegos tradicionales

  • Alma Espinosa

Los juegos de mesa tienen su misión clara: procurar a un conjunto de personas pasar un momento entretenido, divertido y de convivencia. ¿Qué pasa cuando los juegos son tradicionales y nos dan algo más que alegría y diversión? ¿Qué tal si nos dan poesía y canciones?

¿Quién pensaría que jugar La Lotería sería tan divertido si se hace “a la antigüita” o, mejor dicho, de la forma en que originalmente se jugaba? ¿Y qué tal si a esa forma tradicional de “cantar La Lotería” le agregamos poemas y canciones que nos sabemos desde chiquitos?

Esta fue la vivencia de una veintena de niños y otro tanto de adultos que se reunieron en la Sala de Lectura Equinoccios este sábado en la Galería de Arte Contemporáneo del Instituto Veracruzano de la Cultura.

Cada participante con su cartón y su puño de frijoles se dejó llevar por la cadencia de las palabras que describían cada carta. Emocionados colocaban sus frijolitos y por fin alguien gritó triunfante ¡Lotería! Pero no todo acabaría ahí.

La mediación de la lectura contempla el juego como una herramienta para acercar a las personas a la lectura. ¡Qué mejor que La Lotería para leer poesía! Fue así como niños y papás leyeron poemas de diversos autores y cantaron canciones relacionadas con las figuras de las cartas, como esa inolvidable melodía: “Negrito Sandía, ya no digas picardías, Negrito Sandía o te acuso con tu tía…”.

Nada se iguala a compartir la lectura y la oralidad entre padres e hijos. Lo que propiciaron las mediadoras fue evidenciar una forma atractiva de acercarse a la lectura y demostrarles a los papás lo esencial que es acompañar a los niños en la experiencia de leer.

Si los padres y maestros leemos y usamos nuestra imaginación para acercar a los niños a la lectura, nos daremos cuenta que es más fácil de lo que se cree. Solo es cuestión de acercarse a los libros, dejarse llevar por las historias y hacer de la lectura un estilo de vida.

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Alma Espinosa

Es originaria del Distrito Federal y desde hace más de una década radica en Xalapa. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estudió la especialidad en la Enseñanza de la lengua y la literatura en la Universidad Pedagógica Nacional Unidad Xalapa, donde actualmente es docente. Es egresada de la maestría en Literatura mexicana por la Universidad Veracruzana.

Actualmente cursa el diplomado para la Profesionalización de mediadores de lectura por la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. Es mediadora del Programa Nacional Salas de Lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha impartido talleres relacionados con el tema de la lectura y la escritura, y desde hace dos años es una de las mediadoras que dirige la sala de lectura Equinoccios.

Como periodista ha trabajado en el Instituto Mexicano de la Radio, el periódico U2000. Crónica de la educación superior, y el Departamento de Prensa de la Universidad Veracruzana. Fue gestora cultural en la USBI Xalapa. Actualmente colabora en el área de Comunicación Social del Instituto Veracruzano de la Cultura.