Tensa calma en el predio Santa Lucía

Karla Cancino / Diario de Xalapa

Xalapa, Veracruz.- Tras el asesinato de Gabriel Nava López, uno de los líderes del predio Santa Lucía, del municipio de Emiliano Zapata -zona limítrofe con Xalapa-, quien fuera ejecutado de un balazo en la cabeza la madrugada de ayer, en el interior de su domicilio, una tensa calma reinó en el predio.

Se observó que decenas de vecinos se reunieron la mañana de ayer en la zona, en el marco del crimen que fue perpetrado en dicho predio. Los vecinos de Santa Lucía tienen colocados sus propios retenes de seguridad para vigilar y autorizar la entrada a la colonia, por lo que el acceso es controlado.

Y aunque no se pudo ingresar al predio en el que la madrugada del lunes sujetos armados asesinaron a tiros a uno de los líderes de colonos, se registró actividad vecinal en el interior.

Hasta el momento no se han dado a conocer los móviles del asesinato del líder, sin embargo se sabe que este predio ha registrado conflictos de propiedad desde el año 2009, cuando información propia de Diario de Xalapa dio a conocer la preocupación de los vecinos, pues desde septiembre de ese año los nuevos inquilinos empezaron a llegar en cascada a la zona.

A partir de esa fecha el predio ha sido motivo de disputa entre varios grupos y líderes en el que incluso se ha llegado a la violencia y la Secretaría de Seguridad Pública ha intervenido.

El predio ocupado por paracaidistas fue reclamado en diversas instancias por un grupo de personas que aseguran haberlos comprado con anterioridad y ser los legítimos dueños.

Apenas el pasado junio, colonos del predio Santa Lucía se manifestaron frente al ayuntamiento de Xalapa para solicitar el servicio de agua potable, pese a que el asentamiento pertenece al municipio de Emiliano Zapata.

En esas fechas, funcionarios municipales se comprometieron con los integrantes de la asociación civil Igualdad de los Derechos Humanos y Sociales, que preside Juventino Valera Salazar, a buscar una solución a sus demandas que no perjudicaran la normativa municipal ni las finanzas de los xalapeños.