Tres semanas; ¡Ni vivos, ni muertos!

Hernán Villarreal

Los cuatro hombres salieron de su casa en el ejido Nacimiento Arroyo Grande, desde el sábado 20 de febrero; a tres semanas de su desaparición nadie los busca, y han surgido diversas hipótesis “que están muertos, que están vivos, que se fueron a Tabasco”, lo cierto es que no se tiene ninguna pista de su paradero y la angustia de sus familiares es terrible, confirmó el agente municipal de la congregación Pedregal, Antonio Montiel González.

Consultado por diario Presencia ayer al concluir la marcha por la paz en la que también participó, la autoridad rural de la comunidad donde habitaban los desaparecidos, refirió que nada se sabe de estas cuatro personas, quienes hace 23 días salieron de cacería y desde entonces “se los tragó la tierra”.

El agente municipal de Nacimiento Arroyo Grande, manifestó que últimamente han surgido diversas versiones en la comunidad, pero nada concreto ni con fundamentos, sólo comentarios que salen de la gente, pero la realidad es que no hay señales de vidas ni mucho menos de que estén muertos y la familia sigue angustiada.

Reconoció que la búsqueda ya no se realiza ni por las autoridades, ni por gente de la comunidad, lo último que sabía es que los familiares de los desaparecidos pedirían ayuda de autoridades de otro nivel, pero desconoce qué hicieron o qué respuesta tuvieron.

LOS HECHOS

Felipe Contreras Torres de 56 años de edad y sus hijos Jesús y Gustavo Contreras Contreras de 22 y 23 años de edad, respectivamente, así como Venancio Contreras González de 35 años de edad, salieron juntos hacia una parcela de Nacimiento Arroyo Grande, para bañar un ganado y de ahí partirían al monte para cazar, según el relato de sus familiares.

Dos días después, aparecieron sus dos yeguas y dos mulas, en el ejido Constitución Mexicana, mientras que los dos perros de caza que los acompañaban, regresaron a casa 24 horas después.

De estos hechos, existe una carpeta de investigación por el delito de desaparición, y la línea de investigación que llevan las autoridades de la Policía Ministerial es el robo de ganado, basados en declaraciones e indicios tras la inspección realizada por los investigadores a la región donde fueron encontrados los animales que montaban los desaparecidos el día que salieron de su vivienda.